Un robot autónomo limpiador de playas, capaz de operar sin supervisión humana y con energía renovable, ha sido creado por Ze Pando Espinoza joven ambientalista y egresado de Ingeniería Ambiental de la Universidad Continental.
y sólidos en la arena, alcanzando una eficiencia de hasta 3 kilos por metro cuadrado.

Provisto de un sistema de arrastre tipo oruga, el robot recoge arena con los desperdicios haciendo uso de una faja transportadora. Lo recolectado pasa por un cernidor que libera la arena y almacena en su contenedor solo plásticos y microplásticos.
“Puede ser usado de forma manual o automática, haciendo uso del aplicativo Car Cleaner Bot. Su batería le da una autonomía de hasta tres horas y es ideal usarlo en labores postlimpieza de los desperdicios más grandes, desperdicios que suelen recolectar voluntarios u operarios de limpieza pública”, sostiene
Ze Pando, integrante del programa Fellowship de la Universidad Continental, programa que anualmente anima y promueve el desarrollo de soluciones de este tipo.
Tecnología y adaptabilidad
Agrega que este robot combina mecatrónica, control automatizado y diseño modular, integrando una cinta transportadora de TPU, sensores ultrasónicos y un microcontrolador Arduino Mega 2560.
“A diferencia de las limpiezas manuales tradicionales, este robot ofrece una solución continua y sostenible, minimizando la huella ambiental”, añade.
Además, su estructura adaptable permite que comunidades locales y organizaciones ambientales puedan replicarlo y personalizarlo con bajo costo, impulsando la innovación ecológica y la educación ambiental.
Escalamiento del robot

Según Ze Pando, continuará el desarrollo del robot incorporando energía solar en su funcionamiento. Además, seguirá el procedimiento de patentado ante Indecopi, y está animado en participar del concurso “Emprendedores por Naturaleza 2026” del Sernanp.
Más allá de su función técnica, el proyecto propone un nuevo paradigma: la coexistencia entre tecnología y naturaleza, donde la robótica se convierte en aliada de la preservación.
Este robot no solo limpia, sino que también inspira una cultura de responsabilidad colectiva frente al cambio climático y la gestión costera sostenible.
Además de creador, Ze Pando
lidera la ONG “Perú te quiero limpio”, organización que convocar permanentemente a voluntarios de diferentes sectores para realizar campañas de limpieza de playas y ríos, principalmente.
Este proyecto puedo contribuir de manera positiva al serio problema de contaminación de nuestras playas. Como se recuerda, hace unos meses las autoridades de Chorrillos cerraron la playa Agua Dulce.
De acuerdo con la municipalidad, desde diciembre del 2025 se ha registrado un incremento sostenido en los niveles de residuos acumulados en la arena, a pesar de las campañas de sensibilización y educación ambiental que se han impulsado en la zona.
Cada fin de semana, el personal de limpieza llega a retirar en promedio 20 toneladas de basura, una cifra que evidencia la magnitud del desafío y la necesidad de reforzar las medidas de control. Entre los desechos encontrados figuran pañales, restos de comida, platos descartables, estacas de gran profundidad y grandes cantidades de plástico, materiales que tardan años en degradarse y que, en muchos casos, terminan en el mar arrastrados por la marea.
Este fenómeno no solo afecta la calidad del agua, sino también la vida marina y la salud de quienes acuden a la playa.