Jugos, infusiones, harina, vinagre: comunidades aprovechan excedentes de frutos amazónicos

Tecnologías desarrolladas por el IIAP buscan reducir pérdidas de hasta el 50 % de la producción de frutas

IIAP desarrolla tecnologías sencillas para transformar los excedentes de frutos amazónicos en las propias localidades. Foto: IIAP/Difusión.

IIAP desarrolla tecnologías sencillas para transformar los excedentes de frutos amazónicos en las propias localidades. Foto: IIAP/Difusión.

19:15 | Lima, jul. 31.

Jugos concentrados, infusiones, cápsulas, harina y vinagre son algunos de los productos que las comunidades y los agricultores pueden procesar con frutos amazónicos y, de ese modo, transformar sus excedentes en artículos de mayor comercial.

Al respecto, el Instituto de Investigaciones de la Amazonía Peruana (IIAP) –entidad adscrita al Ministerio del Ambiente (Minam)– está desarrollando tecnologías para transformar dichos excedentes. 

Se trata no solo de transformar excedentes, sino también de “reducir las pérdidas poscosecha, generar nuevas oportunidades de ingresos para las familias productoras y fortalecer la bioeconomía en la Amazonía”.


En las épocas de mayor cosecha, la producción de frutas como el camu camu, huito, ubos y huasaí puede superar la capacidad de consumo y comercialización local, lo que ocasiona pérdidas de hasta el 50 % para los agricultores, según estimaciones del IIAP. 

“Además, durante el procesamiento de estos frutos se descarta cerca del 70 % de la biomasa, como hojas, cáscaras, semillas, fibra y bagazo, pese a su alto valor nutricional y comercial”, precisa la institución.

Tecnologías sencillas


Ante esta situación, el IIAP desarrolla tecnologías sencillas, adaptadas a las condiciones de las comunidades amazónicas, para transformar los excedentes y subproductos en las propias localidades. 

“Esta alternativa responde a la limitada conectividad terrestre y a los altos costos del transporte fluvial y aéreo que encarecen el traslado de la materia prima hacia los centros de procesamiento y comercialización –detalla–. Al procesar los frutos cerca de su lugar de producción, disminuyen los costos logísticos y se facilita el acceso a los mercados”.


Como resultado, los productos obtenidos son más estables, ocupan menor volumen y conservan mejor sus propiedades durante el transporte. Esto reduce las pérdidas poscosecha y mejora la eficiencia de la cadena productiva, es decir, el impacto positivo se multiplica.

La iniciativa incluye la validación y transferencia de tecnologías para productores de comunidades nativas y centros poblados cercanos a Iquitos. 

No solo eso. También fortalece capacidades técnicas, impulsa emprendimientos individuales y asociativos, diversifica las fuentes de ingreso familiar y consolida un modelo productivo basado en la economía circular y el uso sostenible de la biodiversidad.

A fortalecer la bioeconomía


Entre los productos desarrollados destacan la infusión de hojas de camu camu, el jugo concentrado e infusión de toronja rugosa, las cápsulas, la harina y el vinagre de camu camu. 

“Estos productos contienen vitamina C, compuestos fenólicos, flavonoides, carotenoides, fibra dietaria y aceites esenciales, componentes reconocidos por su potencial nutracéutico y antioxidante”, explican los especialistas.


Con esta propuesta, el IIAP espera reducir las pérdidas de alimentos, aprovechar de forma integral la biomasa agrícola, transferir tecnologías a productores amazónicos y promover nuevos productos con potencial comercial. 

“Además, busca fortalecer la bioeconomía, incrementar los ingresos familiares y contribuir al uso sostenible de la biodiversidad”, finaliza la entidad, en una nota de prensa.


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(FIN) NDP/CCH

Publicado: 31/7/2026