El fortalecimiento del fenómeno El Niño global, que podría batir récords históricos, está "echando leña al fuego en un planeta que ya está en llamas" y empujando al mundo hacia "territorio desconocido", advirtió el viernes el secretario general de la ONU, Antonio Guterres.
"Hace dos meses advertí que El Niño estaba llegando a nuestra puerta", dijo Guterres al organismo internacional. "Ahora está dentro de casa, y está subiendo la temperatura".
El fenómeno meteorológico de El Niño calienta las temperaturas superficiales en el Pacífico ecuatorial central y oriental, lo que desencadena cambios mundiales en los vientos, la presión atmosférica y los patrones de precipitación, e impulsa un aumento general de las temperaturas globales.

El cambio climático provocado por el ser humano puede amplificar los impactos de El Niño, ya que un océano y una atmósfera más cálidos aumentan la disponibilidad de energía y humedad para fenómenos meteorológicos extremos, como olas de calor y fuertes lluvias.
«Ya hemos vivido un verano de extremos: olas de calor sin precedentes; incendios forestales devastadores en España, Francia y otros países; miles de vidas perdidas a causa del calor abrasador», declaró Guterres. «Pero según los últimos estudios científicos, esto es solo el principio».
Según explicó, las aguas del Pacífico que impulsan El Niño nunca habían estado tan cálidas tan pronto, y un nuevo pronóstico de la Organización Meteorológica Mundial (OMM) indica que las temperaturas de la superficie del mar ahora promedian 3 °C (5,4 °F) por encima de lo normal.
Las previsiones de la OMM indican que, hasta octubre, se espera que casi todas las masas terrestres de la Tierra registren temperaturas superiores a lo normal.
"En conjunto, esto podría batir todos los récords estacionales y provocar efectos aún más graves en todo el mundo", declaró Guterres. "Nos encontramos en territorio desconocido".
Los riesgos van más allá del calor, añadió. El monzón en la India está muy por debajo del promedio, mientras que se pronostican condiciones más cálidas y secas desde Centroamérica y el Caribe hasta partes de Sudamérica, el sur de Asia, el Pacífico Sudoccidental, Europa y África.

"El veredicto es claro: la crisis climática está en su punto álgido", dijo Guterres, al tiempo que detalló las medidas necesarias en cuatro frentes.
En primer lugar, hay que proteger a la población del calor mediante planes de actuación ante el calor a nivel municipal y nacional, y sistemas de alerta temprana, incluido un mayor acceso a sistemas de refrigeración sostenibles.
En segundo lugar, hay que hacer que el trabajo sea más seguro, con gobiernos que establezcan normas sobre el calor para que los trabajadores vulnerables, por ejemplo, en la industria textil, no arriesguen sus vidas.
En tercer lugar, hay que incorporar la protección contra el calor extremo en el diseño de ciudades, viviendas, escuelas y hospitales, e incluirla en los planes y presupuestos.
En cuarto lugar, y lo más fundamental, "el mundo debe dejar de alimentar la crisis", dijo Guterres, y reducir el uso de combustibles fósiles que están provocando el calentamiento global, en lugar de tratar cada desastre como una tragedia aislada.
Publicado: 31/7/2026