La inteligencia artificial (IA) se perfila como una herramienta estratégica para fortalecer la protección del medio ambiente en el Perú, al ofrecer nuevas capacidades para conservar los ecosistemas, gestionar de forma más eficiente los recursos naturales y anticipar los efectos del cambio climático.
Betsy Figueroa, especialista en inversiones, energía e infraestructura, explicó que esta tecnología puede complementar los sistemas de monitoreo ambiental mediante el procesamiento de grandes volúmenes de información provenientes de satélites, sensores en campo y registros climáticos.
"La inteligencia artificial ofrece un conjunto de capacidades sin precedentes para enfrentar los desafíos del cambio climático y la gestión ambiental", afirmó.
Uno de los principales aportes de la IA se encuentra en la predicción de fenómenos climáticos y la gestión del riesgo de desastres. La especialista señaló que el análisis conjunto de datos satelitales y sensores permitiría fortalecer la capacidad de anticipación frente a eventos como El Niño, cuyos efectos impactan de manera recurrente en la infraestructura, la agricultura y las poblaciones vulnerables.
"La combinación de datos satelitales, sensores en campo e IA puede transformar la capacidad del Estado peruano para anticipar y responder a estos eventos", indicó.

La gestión sostenible del agua también figura entre las aplicaciones con mayor potencial. Figueroa explicó que la inteligencia artificial puede integrar información sobre precipitaciones, disponibilidad hídrica y el retroceso de los glaciares para optimizar la planificación de reservorios, sistemas de irrigación y distribución del recurso. Asimismo, puede contribuir a detectar tempranamente posibles focos de contaminación en ríos y cuencas mediante el análisis automatizado de imágenes satelitales.
En la protección de los bosques, la IA representa otra herramienta para fortalecer la conservación ambiental. Gracias al uso de imágenes satelitales de alta resolución y tecnología radar, es posible identificar con mayor rapidez procesos de deforestación, tala ilegal y quemas, facilitando una respuesta más oportuna por parte de las autoridades.
La especialista recordó que el Perú ya cuenta con plataformas como Geobosques del Ministerio del Ambiente para el seguimiento de la cobertura forestal, y señaló que la incorporación de modelos más avanzados de inteligencia artificial permitiría identificar patrones de riesgo y mejorar las estrategias de vigilancia y conservación.
No obstante, Figueroa advirtió que el crecimiento de la inteligencia artificial también plantea un desafío ambiental debido al elevado consumo energético que requieren algunos de sus modelos.
"El crecimiento de la IA trae consigo una paradoja energética: los mismos modelos que pueden ayudar a combatir el cambio climático consumen cantidades significativas de energía para su entrenamiento", explicó.
En ese sentido, sostuvo que el desarrollo de esta tecnología debe ir acompañado de una mayor eficiencia energética y del impulso a fuentes de energía renovable, con el fin de reducir su huella ambiental.
Además de contribuir a la conservación de los ecosistemas, la especialista destacó que la inteligencia artificial puede favorecer la construcción de ciudades más sostenibles mediante la optimización del consumo energético en edificios, una mejor gestión del transporte público y el fortalecimiento de los sistemas de alerta temprana frente a inundaciones, huaicos y otros eventos extremos.
Finalmente, indicó que el Perú reúne condiciones para aprovechar estas herramientas gracias al trabajo de instituciones como el Ministerio del Ambiente, el Sernanp y el Senamhi, además del acceso a información satelital internacional. Entre las oportunidades con mayor potencial mencionó el monitoreo de bosques, la prevención de inundaciones y sequías, y el fortalecimiento de cadenas productivas sostenibles a través de sistemas de trazabilidad para productos como cacao, café y madera.
(FIN) NDP/LZD
Publicado: 4/7/2026