El Niño: ¿Cómo se manifestaría este fenómeno de manera extraordinaria en Perú?

Conoce los antecedentes históricos y los impactos en diversas zonas y ámbitos de nuestro país

ANDINA/Difusión

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12:59 | Lima, jul. 22.

La tendencia que viene mostrando el calentamiento del océano Pacífico, sobre todo en el sector que colinda con la costa peruana, evidencia una alta probabilidad de ocurrencia del evento El Niño con intensidad extraordinaria. ¿Qué parámetros establecen esta magnitud extrema?, ¿Qué antecedentes históricos existen sobre su manifestación en el Perú?, ¿Qué impactos podría tener nuevamente en la costa, sierra, selva y en los sectores productivos?

La presencia de estas aguas cálidas a lo largo de las costas peruanas es un fenómeno recurrente que tiene una duración de varios meses. Ahora sabemos que este calentamiento marino-costero se acentúa cada cierto número de años, siendo una manifestación de los cambios que ocurren en las capas superficiales y subsuperficiales del océano. Esto está vinculado a interacciones complejas con la atmósfera que se producen en el Océano Pacífico ecuatorial, a miles de kilómetros de la costa peruana.



Niño costero extraordinario


Según los entendidos, un Niño costero extraordinario es aquel evento en el que la temperatura superficial del mar supera los 3,5 °C durante cuatro meses consecutivos.


Los diversos estudios arqueológicos realizados han descrito evidencias del fenómeno El Niño desde la época preincaica, con efectos devastadores sobre las culturas existentes, como lo evidencian sitios arqueológicos como Caral y Chan Chan, por ejemplo.


Antecedentes históricos 


En el Perú se registraron dos fenómenos de El Niño extraordinario desde 1980. Uno de ellos aconteció entre 1982 y 1983, con una duración de 17 meses; y posteriormente en 1997 y 1998 hubo otro evento de la misma categoría con el mismo periodo de duración, según datos del Enfen.


De acuerdo con los análisis históricos del Senamhi, mientras que los Niños extraordinarios de 1982-1983 y 1997-1998 modularon los mayores incrementos térmicos durante el otoño e invierno (con anomalías de temperatura diurna de hasta +5,0 °C y nocturnas de hasta +5,5 °C), los eventos del siglo XXI mantuvieron picos elevados, pero con menor persistencia espacial. 

El Niño costero de 2017 alcanzó alzas de hasta 3,3 °C, y El Niño 2023-2024 condicionó anomalías superiores a los +3,0 °C, configurándose como uno de los periodos cálidos más relevantes de los últimos años a nivel mundial.



Impactos negativos de El Niño extraordinario


Los impactos negativos de un evento El Niño extraordinario se expresan de la siguiente manera en las regiones costa, sierra y selva:

Costa


Las lluvias extremas causan desbordes de ríos, activación de quebradas y huaicos que producen destrucción de infraestructura (carreteras, puentes, viviendas). Zonas de la costa norte como Piura, Tumbes e Ica son las más vulnerables. 


En la agricultura, se destruyen terrenos de cultivo, aunque paradójicamente, las lluvias regeneran temporalmente los bosques secos y favorecen el crecimiento de pastos para el ganado.

Sierra


En las zonas altoandinas, especialmente en el sur del país, El Niño provoca severas sequías y escasez de lluvias. Esto reduce drásticamente las reservas de agua, afecta la siembra, disminuye la producción de alimentos de primera necesidad como la papa y las menestras.


También eleva el riesgo de enfermedades respiratorias debido a las alteraciones bruscas de temperatura.

Selva


La Amazonía peruana sufre períodos de sequía extrema y déficit hídrico que amenazan los caudales de los ríos, afectando el transporte fluvial y facilitan la propagación de incendios forestales.


Los impactos negativos también se manifiestan en los siguientes ámbitos:

Daños a infraestructura


Los efectos negativos incluyen daños catastróficos en viviendas vulnerables y desplazamiento forzado de poblaciones afectadas por inundaciones. También, genera escasez de agua por destrucción de infraestructura.


Agricultura


Las temperaturas del aire tan elevadas durante el otoño e invierno rompen los ciclos biológicos de cultivos de exportación clave (como el arándano, el mango y la palta), los cuales necesitan horas de frío para florecer. Esto genera una caída masiva en la producción agrícola de exportación y pérdida de empleos estacionales en los valles costeros.

Inseguridad alimentaria


Incrementa la inseguridad alimentaria debido a la reducción de la producción agrícola y déficits de cosechas, así como el aumento en precios de productos básicos.

Salud pública


Aumento de la incidencia de enfermedades infecciosas como el dengue y la malaria, debido a que las temporadas cálidas facilitan una mayor reproducción de mosquitos. 


Actividad pesquera


El desplazamiento de cardúmenes de anchoveta con una consiguiente menor actividad pesquera, la menor producción avícola por deshidratación, y la destrucción de infraestructura que dificulta el comercio interregional y el traslado de insumos.



Ambientales


Alteración de patrones climáticos y de precipitación, un aumento en la temperatura superficial del mar, migración o muerte de algunas especies animales y vegetales, y una mayor probabilidad de incendios forestales en ciertas regiones.


Generación eléctrica


Reducción del caudal de los ríos que alimentan las principales centrales hidroeléctricas del país (ubicadas en la vertiente oriental y central). Obliga al Estado a depender de la energía térmica (gas o diésel).

Economía


Los impactos severos de un evento El Niño se producen no solo a nivel ambiental, sino también a nivel económico y social, daños en las viviendas vulnerables y en la infraestructura, pérdida de terrenos agrícolas, aumento de enfermedades infecciosas como el dengue, y una caída en el crecimiento del Producto Interior Bruto (PIB), tal como demuestran los récords históricos de 1983, 1998, 2017 y 2023.

En cuanto a lo económico, el fenómeno de El Niño ha tenido históricamente consecuencias negativas para el Perú. Según el Ministerio de Economía y Finanzas, durante el evento de 1982-1983, la economía experimentó una caída del 10 % en el PIB. Posteriormente, en 2017, El Niño afectó de manera adversa a sectores clave como la pesca, agricultura, construcción, comercio e infraestructura, resultando en un crecimiento del PIB de solo un 2,5 %, inferior al registrado en años anteriores (por ejemplo, el 4 % en 2016). 

En 2023, la economía peruana atravesó una recesión técnica, con una disminución del PIB del -0,6 %. Aunado a ello, las premisas macroeconómicas del Banco Central de Reserva del Perú de junio 2026 incorporan con prudencia el impacto de un fenómeno de El Niño costero fuerte que se prolongaría hasta el verano de 2027, de acuerdo con el monitoreo del Comité Multisectorial del Enfen.

Localidades peruanas en riesgo 


Al respecto, el Centro Nacional de Estimación, Prevención y Reducción del Riesgo de Desastres (Cenepred), presentó el Estudio de escenarios de riesgo por inundaciones y movimientos en masa ante lluvias intensas asociadas al Fenómeno El Niño.


El documento técnico fue elaborado con el objetivo de identificar las zonas del territorio nacional más propensas ante la ocurrencia de estos peligros hidrometeorológicos, y orientar así la toma de decisiones de las autoridades de los tres niveles de gobierno en el marco de la Gestión del Riesgo de Desastres.

El estudio toma como referencia las precipitaciones registradas durante los eventos El Niño de los años 1983, 1998, 2017 y 2023, considerando tanto los Niños de categoría Extraordinaria de impacto global como los Niños Costeros, los cuales generaron los mayores efectos e impactos en la costa norte y central del país.

Su elaboración incorporó información climática del Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi), así como datos georreferenciados del Ministerio de Salud (Minsa), Ministerio de Educación (Minedu), Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (Midagri), el Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC) y el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI).



Escenario de riesgo por movimientos en masa


Este estudio identificó un total de 263 distritos en riesgo muy alto ante movimientos en masa, en 18 departamentos: Amazonas, Áncash, Arequipa, Ayacucho, Cajamarca, Cusco, Huancavelica, Huánuco, Junín, La Libertad, Lambayeque, Lima, Moquegua, Pasco, Piura, Puno, San Martín y Tumbes.


Estos distritos engloban un total de exposición de 1 968 060 personas (6.7% de la población nacional), 771 176 viviendas, 1 784 establecimientos de salud, 13 404 locales educativos, 11 592 km de vías y 2 290 100 hectáreas de superficie agrícola.

Los departamentos que concentran la mayor cantidad de población expuesta a un nivel de riesgo muy alto por movimientos en masa son Piura (312 752 personas), Cajamarca (305 226 personas), La Libertad (293 260 personas), Áncash (173 801 personas) y Huánuco (171 978 personas), lo que evidencia la necesidad de priorizar acciones para la reducción del riesgo y preparación para la respuesta.



Escenario de riesgo por inundaciones


En cuanto al escenario de riesgo por inundaciones, el estudio identificó un total de 113 distritos en riesgo muy alto, ubicados en los departamentos de Áncash, Arequipa, Ayacucho, Cajamarca, Callao, Cusco, Ica, Junín, La Libertad, Lambayeque, Lima, Loreto, Pasco, Piura, San Martín, Tacna, Tumbes y Ucayali.

Estos distritos concentran una exposición de 3 926 892 personas (13.4% de la población nacional), 1 221 205 viviendas, 2 103 establecimientos de salud, 9 127 locales educativos, 4 460 km de vías y 1 071 345 hectáreas de superficie agrícola.


Los departamentos con mayor población expuesta a riesgo muy alto por inundaciones son Piura (1 164 486 personas), Callao (451 260 personas), Ica (441 319 personas), La Libertad (428 890 personas) y Lambayeque (309 108 personas).

El presente estudio, elaborado en cumplimiento de las funciones otorgadas al Cenepred por la Ley N.° 29664, es una herramienta técnica fundamental para que las autoridades regionales y locales prioricen sus zonas de intervención y adopten acciones de reducción del riesgo de desastres, orientadas a la protección de la vida, la seguridad y los medios de vida de la población expuesta.

El Cenepred exhortó a las autoridades competentes a tomar como referencia los resultados de este estudio para planificar, priorizar el presupuesto y desarrollar estudios de evaluación de riesgo a mayor detalle en las zonas identificadas con riesgo muy alto y alto.


(FIN) LZD/MAO


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Publicado: 22/7/2026