El Seguro Social de Salud (EsSalud), a través del Hospital Edgardo Rebagliati Martins, logró una vez más un importante hito médico al salvar a una madre de familia, gracias a un trasplante de riñón donado por su esposo en un loable gesto de amor y solidaridad.
“Cuando comencé la hemodiálisis me dijeron que la mejor alternativa sería un trasplante renal. Sabía que la espera por un donante cadavérico podía ser larga y por eso mi esposo decidió donarme un riñón para acabar con la diálisis y comenzar una nueva vida”, expresó Alexandra Montoya.
La paciente recordó con especial emoción el acompañamiento permanente de su esposo, Diego García, durante todo el proceso. “Desde el día uno que comenzó todo esto, Diego nunca soltó mi mano y hoy puedo tener una parte de él dentro de mí. Siento que he vuelto a nacer”, afirmó.
Equipo multidisciplinario
Por su lado, el Dr. Renzo Valdivia Vega, jefe de la Unidad de Trasplante Renal del Hospital Rebagliati, destacó la disposición y confianza de la pareja durante todo el proceso. “Este caso ha sido muy especial porque desde el inicio tuvieron la disposición de conversar y hacer los trámites. El esposo mostró una decisión total, comprometida e incondicional de donarle su riñón a su esposa”, señaló.
El especialista explicó que Alexandra desarrolló un daño renal irreversible, razón por la cual requería diálisis. Incluso, presentó una descompensación que hizo necesario su ingreso a cuidados intensivos, por lo que el trasplante representó una alternativa fundamental para mejorar su calidad de vida.
Asimismo, resaltó que un trasplante renal requiere la participación coordinada de numerosas especialidades y profesionales de enfermería, nutrición y psicología que acompañan al paciente durante todo el proceso. También de especialistas en nefrología, urología, cirugía cardiovascular, anestesiología, cardiología, reumatología, ginecología, patología clínica y medicina transfusional que participan en las diferentes etapas de evaluación y tratamiento.
“Desde el primer día después del trasplante se nota la diferencia, no solamente en el semblante, sino también en la energía, en la sonrisa, en el apetito y en las ganas de vivir. Después del trasplante, el cambio de vida es totalmente diferente”, destacó el especialista.
Cirugía mínimamente invasiva
Mientras tanto, el Dr. Mariano Cuentas, cirujano de trasplante y jefe del departamento de Urología, indicó que en el procedimiento de extracción del riñón del esposo, los médicos especialistas emplearon una técnica de alta complejidad de cirugía laparoscópica, mínimamente invasiva, que favoreció una recuperación más rápida de Diego.
“Fue operado y a los pocos días ya estaba caminando, comiendo y próximo al alta. Es una cirugía mínimamente invasiva donde el riñón se extrae por una incisión infraumbilcal de 5 cm para luego implantarlo en la esposa”, explicó el especialista.
“Tenemos que incentivar la donación. Una persona que decide ser donante puede salvar muchas vidas. De un donante cadavérico se pueden trasplantar órganos como el corazón, pulmones, hígado, riñones y tejidos como las córneas”, indicó.
Tras padecer durante nueve años, dos de ellos en diálisis, y recibir el riñón de su esposo Diego, Alexandra tiene ahora nuevos proyectos: cuidar su salud y disfrutar junto a su familia de momentos que durante la diálisis no podía vivir plenamente.
Esperan donante
La presidenta ejecutiva de EsSalud, Zulema Tomas, saludó este gran acto de amor de Diego con su esposa Alejandra, y el nuevo logro alcanzado por los profesionales de la salud del Hospital Rebagliati. “Donar es dar una nueva vida a quien lo necesita y en el Perú estamos salvando vidas”, manifestó.
La titular de EsSalud resaltó que hay más 7 500 personas que necesitan un trasplante de hígado, de riñón, córnea, pulmón y páncreas. “Tenemos grandes especialistas en EsSalud, pero necesitamos una cultura de donación de órganos”, enfatizó.
(FIN) NDP/HTC
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Publicado: 26/9/2026