Robbie Williams paralizó la capital. En su primer concierto en nuestro país, el astro británico solo desbordó energía y ofreció una puesta musical impecable que llevó a casi dos horas de arte que llevó a sus seguidores a un viaje que no olvidarán.
Pasadas las nueve de la noche el público se congregó en el Arena 1 tras lidiar con un congestionamiento que paralizó esa parte de la ciudad.
Pese a que las puertas se abrieron desde las cinco de la tarde, cientos de seguidores de la estrella británica caminaron para accesar al recinto y aguardar con paciencia a su ídolo.

Vestido solo con su presencia y voz, Robbie Williams apareció ante un respetable que rugió ni bien comenzaron los acordes que anunciaban su ingreso. Vestido de rojo, el artista lo dio todo desde el primer segundo sobre la tarima.
Acompañado por músicos de alta factura y un cuerpo de baile logró no solo cautivar a quienes lo acompañan por décadas, sino sorprender y fascinar a un auditorio que se sorprendió con el tránsito vocal no solo de sus aclamadas canciones, sino de sentidos covers que condujeron al respetable en un vaivén de emociones.
Su accionar, presencia y estilo hizo que los asistentes le expresaran a coro que "Perú es clave". Williams agradecía satisfecho y visiblemente conmovido cada aplauso, cada mirada. Así se dio tiempo para acercarse y vivenciar piel a piel con quienes ocuparon los primeros lugares.
Allí observaba a detalle un público que podría haberle resultado ajeno, pero que hizo suyo esa noche dejando en la retina y en el espíritu de cada asistente cada estrofa, cada mensaje que entregó y que el público respondió en un diálogo que fue más allá de las palabras.
Robbie Williams fue todo y más y hoy el Perú se alista a recibirlo en una segunda y renovada noche que se vivirá en el mismo escenario con un set list que dejó a todos con ansias de más, pero que fue otorgado con la sabiduría exacta de un ídolo que abraza multitudes.
Más en Andina
(FIN) CFS/CFS
Publicado: 24/9/2026