A continuación, conoce siete lugares cerca de la ciudad de Lima ideales para caminar en contacto con la naturaleza, sacudirse del estrés y fortalecer la buena salud.
Esta reserva nacional ubicada en la provincia de Huaura, a solo 105 kilómetros al norte de la ciudad de Lima, es un destino que posee una vegetación de impactante belleza paisajística ideal para realizar caminatas que no requieren mayor exigencia física y que contribuyen a mejorar la salud física, mental y espiritual gracias al espléndido entorno natural que ofrece, el aire puro que se respira en todo momento y la tranquilidad que prima en toda esta natural protegida.

Existen tres circuitos establecidos para recorrer la Reserva Nacional de Lachay. Estos son:
Circuito de la Tara: recomendado para jóvenes y presenta una pendiente moderada. El tiempo de recorrido es de alrededor de una hora.

Circuito de la Perdiz: recomendado para adultos y adolescentes y tiene una pendiente ligera. El tiempo de recorrido es de una hora y media a 2 horas.
Circuito del Zorro: demanda alrededor de 20 minutos de recorrido y presenta una pendiente ligera, por lo que es recomendado para niños y adultos mayores.

La Reserva Nacional de Lachay cuenta con una infraestructura para albergar a los visitantes como centro de interpretación, servicios higiénicos, parqueo para automóviles, entre otros. Todos los senderos están señalizados lo que facilita el recorrido.
Existen dos estaciones perfectamente diferenciadas la una de la otra. La estación húmeda, es decir de junio a noviembre, y la estación seca que va de enero hasta mayo. Lo más recomendable es visitar estas lomas justamente durante la estación húmeda.

La tarifa de ingreso actualizada para ingresar a la Reserva Nacional de Lachay es de 15 soles por adultos nacionales y 30 soles para extranjeros, 8 soles para niños de 5 a 16 años, 8 soles para adulto local y 5 soles para niño local.
Lomas de Lúcumo
A una hora al sur de la ciudad de Lima, cruzando los milenarios vestigios arqueológicos de Pachacámac y el puente sobre el río Lurín, se encuentra un paraíso que es celosamente protegido por los pobladores cercanos y cuyo maravilloso entorno natural alcanza su plenitud en otoño e invierno: las Lomas de Lúcumo.

Este bello lugar, conservado en óptimas condiciones por el pueblo cercano llamado Quebrada Verde, muestra sus verdaderas riquezas naturales entre agosto y noviembre, siendo ideal para caminar apreciando especialmente la vegetación que cubre todo el entorno, desde los senderos hasta los cerros circundantes que son abrazados por la densa neblina de la temporada.

Al desplazarse por los circuitos habilitados para la caminata se puede apreciar ejemplares de la flor más representativa de limeñidad: la flor de Amancaes, que aquí florece y se conserva en toda su belleza. Asimismo, se puede admirar begonias y hojas de flor de trompeta, que aparecen durante el verano, entre otras principales atracciones en cuanto a flora.
Canta
En esta provincia ubicada a 110 kilómetros al este de la ciudad de Lima destaca el distrito de San Buenaventura, donde es posible realizar recorridos a pie y apreciar su magnífico entorno natural en el que destaca el mirador de la cascada Huamanmayo, una imponente belleza natural que divide a las comunidades de San Buenaventura y San Miguel, cuyos alrededores están marcados por la gran diversidad de flora, que alberga especies aromáticas como el matico y el toronjil; y de fauna donde destacan el zorro andino y el pato silvestre.

Otros impresionantes atractivos que se pueden avistar mientras se avanza por senderos rodeados de encantadora naturaleza y aire puro son la cascada Pomora, la laguna Chuchún, la piscigranja comunal de Huaros, el sitio arqueológico de Cantamarca, los petroglifos de Checta y la iglesia San Miguel Arcángel.
Churín
Este encantador distrito de la provincia de Oyón, situado a 207 kilómetros al noreste de la ciudad de Lima y al que se puede llegar sin dificultad por vía terrestre, dar un paseo tranquilo por los alrededores para contemplar la belleza paisajística del lugar, ofrece circuitos para caminar respirando aire puro y olvidarse del estrés teniendo una privilegiada vista del espléndido valle interandino y su belleza natural que prima en todo el recorrido.

Y para coronar la experiencia revitalizadora, los caminantes pueden bañarse en cualquiera de sus relajantes y saludables baños termales cuya composición de diversos minerales permiten aliviar dolencias óseas, musculares, nerviosas o de cualquier otra índole que afecte al organismo.
Lunahuaná
En este paradisiaco distrito de la provincia de Cañete, a cuatro horas de la ciudad de Lima, existen rutas ideales para realizar caminatas con una duración de 2 horas aproximadamente, permitiendo apreciar hermosos lugares como Pacarán, Paullo, Socsi, Patacalla, entre otros ubicados cerca del río Cañete.

Los caminantes pueden desplazarse por senderos del valle de Lunahuaná en donde se puede apreciar una fascinante diversidad de flora y fauna, además del espléndido paisaje rural cuyo aire puro y vegetación recompensan el esfuerzo realizado y animan a repetir la experiencia.
Calango
Este distrito de la provincia de Cañete, reconocido como la capital de la manzana delicia, ofrece trayectos en los que se aprecia abundantes campos de cultivo de esta fruta emblemática y guanábanas gigantes, paltas, membrillo, entre otras que evidencian su enorme potencial agrícola.

Una de las rutas de caminata más conocida es el sendero Calango-La Capilla, que tiene una extensión de seis kilómetros aproximadamente y que se puede hacer caminando por una pista antigua.
En el trayecto se puede apreciar un sitio arqueológico y una representación de los ancestros que poblaron este lugar con sus palacios ceremoniales, más campos de cultivo y restaurantes campestres hasta llegar al anexo La Capilla, cruzando el río Mala. Allí hay una formación rocosa llamada La Capilla porque se ha colocado imágenes de San Martín de Porres y otros santos convirtiéndose en una especie de pequeño altar donde los feligreses dejan arreglos florales y se detienen un momento a orar.