16:39 | San Martín, jul. 8.
La histórica ciudad de Saposoa, capital de la provincia del Huallaga en la región San Martín, inició sus festividades más importantes del año en honor a su santa patrona: la Virgen del Carmen. Esta celebración, que se extenderá hasta el jueves 16 de julio, promete sumergir a locales y visitantes en un ambiente donde la profunda devoción religiosa se fusiona perfectamente con la alegría de la tradición popular amazónica.
Las autoridades locales, lideradas por el alcalde Rolando Zarria Reynoso, manifestaron su entusiasmo y altas expectativas para esta edición, proyectando superar el número de turistas de años anteriores gracias a un nutrido programa de actividades religiosas, culturales, artísticas y deportivas.

El despliegue de la festividad comenzó el martes 7 con la tradicional salva de 21 camaretazos y el místico Albazo, seguidos de una misa solemne. Un rol fundamental en estos días lo cumplen las denominadas "cabezonías", que son los locales patronales encargados de recibir a los viajeros con la infaltable chicha fresca de maíz paisano, manteniendo vivas las costumbres de hospitalidad que caracterizan a la región.
El programa central, que se desarrolla con fuerza entre el 8 y el 16 de julio, incluye desde veladas y misas hasta los concurridos juegos costumbristas, el baile de las tinajas, el juego del leñador y el peculiar "atrapa chancho en lodo".
La música y la modernidad también reclaman su espacio con las presentaciones de reconocidos conjuntos que pondrán a bailar a toda la provincia. Hacia el cierre de las celebraciones, el martes 15 y el miércoles 16 de julio, el misticismo alcanzará su punto cumbre con la procesión de la Virgen del Carmen por las principales calles, el tradicional "pato tipina", el palo ensebado y una espectacular pandilla gigante que unirá a todo el pueblo a un solo ritmo.
Tierra de mitos, historia y el enigma de "El Dorado"
Más allá de la algarabía de su patronal, la provincia de Huallaga ostenta un riquísimo legado cultural y humano. Cuna de personajes ilustres de la cultura peruana como el escritor Francisco Izquierdo Ríos y origen del místico trago afrodisíaco "siete raíces", Saposoa es conocida popularmente como la "Ciudad de las Colinas".

Su propio nombre encierra una pintoresca leyenda que se remonta a los antiguos cazadores de la zona. Cuenta la historia que un cazador al despertar de un descanso descubrió que un enorme sapo se llevaba una de sus botas, lo que lo llevó a gritar en quechua "sapo sua" (sapo ladrón), bautizando así de forma permanente a este territorio y al río que lo cruza.

El misticismo de Saposoa también se conecta con las crónicas de la conquista. Los primeros pobladores de la zona fueron los antiguos indios lamistas, descendientes directos de los aguerridos chancas que tras ser derrotados por las huestes del inca Wiracocha, se internaron en la espesura de la Amazonía.
De hecho, Saposoa fue el punto geográfico más cercano al que acudieron los antiguos exploradores españoles e ingleses obsesionados con la leyenda de "El Dorado", la mítica ciudad hecha completamente de oro.
Hoy en día, ese mito cobra una forma real y arqueológica a través del Gran Saposoa, un impresionante complejo prehispánico ubicado a más de 2,800 metros de altura en una zona de difícil acceso, lo que le ha valido el apelativo de la "Ciudad de las Nubes".
Esta joya arqueológica, de origen Chachapoyas y construida entre los siglos IX y XV, llegó a albergar hasta 10,000 habitantes y cuenta con evidencias de una posterior ocupación incaica, al tener en su interior un reloj solar y un Acllahuasi.
Reconocida formalmente por el Congreso de la República en el año 2021, la Gran Saposoa sigue esperando su total puesta en valor, consolidándose como el tesoro oculto y el mayor orgullo turístico del Huallaga.
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(FIN) JQC/TMC
JRA
Publicado: 8/7/2026