13:51 | Mendoza, nov. 26 (ANDINA).
El cantante argentino Sandro se mantiene conectado a un respirador artifical, tras el doble trasplante de corazón y pulmones a que fue sometido; mientras tanto, hoy se conoció que fueron los padres de un esquizofrénico de 22 años quienes donaron los órganos que necesitaba para seguir viviendo.
La madre del joven reveló que su hijo padecía un trastorno esquizofrénico que se agudizó en el último tiempo. El pasado jueves se quitó la vida de un disparo en la cabeza y aunque los médicos intentaron reanimarlo, le declararon muerte cerebral.
Mientras tanto, en el Instituto del Diagnóstico de Barrio Norte, el tiempo se agotaba para Sandro, de 64 años, quien esperaba desde hacía ocho meses un doble trasplante de corazón y pulmones, y estaba primero en la lista de emergencia.
La madre del donante, una profesora de francés casada con un cardiólogo, declaró: "Mi hijo no pudo aprender a vivir, pero pudo ayudar a que otros vivan."
El joven padecía desde niño un trastorno esquizofrénico, pero comenzó a manifestarse en su adolescencia. Este tipo de trastornos mentales crónicos afectan a alrededor del 1 por ciento de las personas y producen alteraciones en la percepción o en la expresión de la realidad, y, en consecuencia, dificultades para mantener conductas motivadas y una casi inevitable disfunción social.
"Una vez confirmado que los órganos servían, su corazón y sus pulmones fueron para Sandro; y el hígado, para una mujer de 25 años que también estaba en emergencia nacional", explica la madre.
En estos momentos, los médicos que asisten a Sandro en Mendoza lo mantienen intubado para "limpiar secreciones en el pulmón", pero aseguraron que "no significa ningún retroceso".
El cantante, cuyo verdadero nombre es Roberto Sánchez, era un fumador empedernido y padecía de Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC). El trasplante era su única esperanza de vida.
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GRM
Publicado: 26/11/2009