Exhumar, seccionar o extraer restos o cenizas agrava la pena a entre dos y cuatro años de prisión, especialmente si el móvil es económico, explica la jueza Villanueva. Foto: ANDINA/Difusión
En Perú, interrumpir un velorio con amenazas, gritos o disturbios no solo es una falta moral grave, sino un delito penal tipificado como "ofensa a la memoria del difunto". Así lo explica la jueza penal de la Corte de Lima, Yavari Villanueva, quien precisa que perturbar un cortejo fúnebre o ceremonia ritual para honrar a un fallecido puede acarrear hasta dos años de pena privativa de libertad.
El delito se configura cuando la conducta ofende directamente al difunto u obliga a la familia a suspender el funeral, como burlas o molestias que vulneren el respeto debido.
Villanueva subraya que el agravio más severo es la profanación de entierros, como la explosión con dinamita de cuatro nichos en el cementerio de Carabayllo ocurrido el año 2025, donde extrajeron restos óseos. Otro antecedente similar es el robo de la camiseta de un hincha de Alianza Lima en su tumba en Villa María del Triunfo.
Exhumar, seccionar o extraer restos o cenizas agrava la pena a entre dos y cuatro años de prisión, especialmente si el móvil es económico, con inhabilitación adicional para ciertas profesiones.
"La ley protege la dignidad que se extiende más allá de la muerte", afirma la jueza en diálogo con la Agencia Andina, enfatizando que se sancionan conductas que ofendan la memoria de los muertos o los rituales asociados.
Fue a la cárcel por profanar tumbas
Un precedente clave lo marcó el Tribunal Constitucional en 2021 cuando revocó una pena condicional impuesta a un profanador de tumbas y ordenó prisión efectiva, reafirmando la tutela de la piedad que los vivos deben a los fallecidos.
La normativa también castiga cuando se difama o injuria a un muerto, permitiendo a la familia —cónyuge, ascendientes, descendientes o hermanos— ejercer acción privada vía denuncia, según el artículo 138 del Código Penal.
Este delito resguarda valores culturales y emocionales profundos en la sociedad peruana, que considera sagrados los ritos fúnebres. Autoridades llaman a denunciar estos actos para evitar impunidad.
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(FIN) RAI/RRC
Publicado: 16/4/2026