Entre enero y diciembre de 2025, los siniestros de tránsito involucraron a 118,622 vehículos, según información preliminar reportada por la Policía Nacional del Perú (PNP) al Observatorio Nacional de Seguridad Vial del Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC).
Frente a un siniestro, el Reglamento Nacional de Tránsito establece obligaciones claras para los conductores involucrados. En primer lugar, actuar con responsabilidad.
Detenerse y permanecer en el lugar
Ante un accidentes de tránsito, el conductor debe detener inmediatamente el vehículo, sin obstruir la vía ni generar un nuevo riesgo para otros usuarios. Asimismo, debe permanecer en el lugar hasta la llegada de un efectivo de la Policía Nacional del Perú (PNP) y proporcionar la información y los documentos que le sean requeridos.
Brindar auxilio a los heridos
Si el accidente deja personas lesionadas, el conductor tiene la obligación de brindar auxilio inmediato hasta que llegue la ayuda médica. También debe señalizar adecuadamente la zona para evitar nuevos accidentes.
Comunicar el siniestro al SOAT
El conductor o propietario del vehículo debe comunicar el siniestro a la empresa aseguradora del SOAT, siguiendo los canales y plazos establecidos, a fin de activar la cobertura correspondiente para la atención de las personas afectadas.
No alterar la escena
De acuerdo con el reglamento, está prohibido modificar o hacer desaparecer elementos que puedan ser útiles para la investigación policial, salvo que sea necesario para auxiliar a los heridos o prevenir otro siniestro. Además, el conductor debe comunicar el hecho a la autoridad policial y someterse a las diligencias correspondientes, como el dosaje etílico cuando sea dispuesto por la autoridad. Posteriormente, deberá comparecer y declarar cuando sea citado.
Si el conductor está incapacitado
Si el conductor queda físicamente imposibilitado de cumplir estas obligaciones, cualquier ocupante del vehículo u otra persona que tenga conocimiento del hecho debe asumir estas acciones.
Fugar del lugar es delito
Darse a la fuga agrava la situación legal del conductor implicado. Esta conducta constituye delito y puede ser sancionada con pena privativa de la libertad no menor de seis meses ni mayor de cuatro años.
El MTC recuerda a los conductores que deben cumplir con las disposiciones del Reglamento Nacional de Tránsito y seguir las indicaciones de las autoridades ante siniestros de tránsito. Cuidar la vida en las vías nos compromete a todos.
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(FIN) NDP/KGR
Publicado: 10/3/2026