Ante el inicio del año escolar, el Seguro Social de Salud (EsSalud) recomendó a los padres de familia estar atentos a las señales silenciosas que pueden presentar niños y adolescentes víctimas de bullying o acoso escolar, con el fin de intervenir de manera oportuna y proteger su salud emocional y mental.
Las señales de bullying pueden manifestarse desde el primer día de clases. El aislamiento social, las burlas constantes entre estudiantes y las conductas agresivas dirigidas reiteradamente hacia un mismo compañero o compañera constituyen alertas tempranas que muchas veces son minimizadas. Cuando estas acciones se repiten con frecuencia, dejan de ser “cosas de niños” y pasan a convertirse en indicios claros de acoso escolar.
La psicóloga informó que otras señales son los cambios en la conducta. “Si los chicos presentan irritabilidad, ansiedad, dejan de hacer las actividades que normalmente hacían, presentan dolores físicos, falta de sueño o un comportamiento distinto al habitual, pueden estar siendo víctimas de acoso escolar”, afirma.
El impacto en la salud emocional y mental del niño o adolescente es significativo. A corto plazo presenta estrés y baja autoestima, y a largo plazo suelen presentarse síntomas más agresivos como depresión, trastornos de ansiedad y dificultades para interrelacionarse con sus pares.
La detección temprana es clave
La especialista en salud mental destacó que el rol de los padres en la detección temprana del bullying es clave. Por ello, deben observar constantemente a sus hijos y tener una escucha activa, es decir, no invalidar ni minimizar lo que dicen porque hacerlo puede profundizar el malestar.
Asimismo, dentro del aula, desde los primeros días de clases, los docentes deben observar liderazgos negativos, burlas repetitivas y el aislamiento repentino del alumno, especialmente de aquel que antes participaba en grupos y ya no lo hace. Ese cuadro podría estar marcando el inicio de acoso escolar.
El uso de las redes sociales también ha incrementado el riesgo de ser víctima de bullying. El ciberbullying a través de WhatsApp, Instagram o Facebook expone públicamente a los estudiantes y amplifica el daño ocasionado, ya que la agresión se difunde entre los contactos y permanece visible en el tiempo.
Finalmente, Pahola Albújar dijo que si se confirma que un estudiante es víctima de bullying, el primer paso es proteger su bienestar emocional, validar lo que ha expresado y brindarle apoyo psicológico. Detectar bullying tempranamente previene no solo consecuencias mayores, también protege la salud emocional y mental de los niños y adolescentes.