World Travel Awards 2026:¿Por qué Perú merece ser mejor destino de aventura de Sudamérica?

Conoce escenarios naturales ideales para diversos tipos de turismo de aventura y competencias deportivas extremas

ANDINA/Difusión

ANDINA/Difusión

12:30 | Lima, may. 20.

La costa, sierra y selva peruanas albergan escenarios naturales de ensueño, ideales para la práctica de actividades y deportes desbordantes en emoción y adrenalina, que convierten a nuestro país en un candidato de fuste para coronarse como “Mejor destino de turismo de aventura de Sudamérica” en los World Travel Awards 2026.

¿Qué lugares encantadores ofrece nuestro país para el turismo donde el pleno disfrute va de la mano con la exigencia física y mental, el incremento de la adrenalina y la extrema emoción?


Sobre las desafiantes olas del mar, en las doradas dunas del desierto, en las gigantescas cumbres de montañas en la cordillera de los Andes, en abismales cañones o en los interminables y frondosos bosques de la Amazonía, Perú ofrece parajes naturales ideales para poner a prueba y exigir al máximo el cuerpo y la mente. Las opciones son múltiples y muy variadas, por lo que a continuación compartimos algunas de las actividades más extremas que se pueden realizar según la región donde el turista de aventura se encuentre.


Surf, kitesurf, motonáutica, pesca deportiva y buceo en playas


El Perú cuenta con numerosas playas que destacan por sus olas y tubos de gran tamaño y perfección, lo que hacen del surf uno de los deportes más practicados. Esta popularidad, que va cada vez más en aumento, se debe también al reconocimiento mundial de los surfistas peruanos que han logrado posicionar al país como una potencia mundial en este deporte.


Aunque el surf es el más difundido, no es el único deporte de aventura que motiva a los turistas a buscar las playas del litoral peruano. Existen otras disciplinas como el kitesurf, la motonáutica, la pesca deportiva y el buceo que están ganando cada vez más adeptos que encuentran en el mar peruano y en los más de 3,000 kilómetros de litoral los escenarios ideales para practicar estas actividades pletóricas de emoción al máximo. 


Playas como Máncora y Vichayito (Piura), Zorritos y Bocapán (Tumbes), Pimentel (Lambayeque), Huanchaco y Pacasmayo (La Libertad), la Costa Verde y Punta Rocas (Lima), Paracas (Ica), Mollendo (Arequipa), Ilo (Moquegua), son algunos de los escenarios marino-costeros donde los turistas de aventura aficionados o profesionales pueden practicar estos deportes, ganar nuevas amistades, maravillarse con puestas de sol de ensueño y atesorar una experiencia inolvidable. 




Parapente


Esta actividad de aventura que permite apreciar, fotografiar y filmar paisajes hermosos desde el sobrevuelo con un paracaídas impulsado por un vehículo motorizado y acoplado a una gran hélice se ha convertido en uno de los preferidos de los turistas y de la población local en general.


En Lima, los distritos de Miraflores, Magdalena del Mar y San Miguel cuentan con zonas autorizadas para practicar parapente con la ayuda de un piloto capacitado que conduce el parapente motorizado. Desde el parque Raimondi, en Miraflores, y el malecón de Magdalena del Mar y San Miguel se puede abordar los parapentes que entre 15 a 30 minutos realizan el paseo aéreo que permite apreciar con gran emoción la encantadora geografía de la ciudad de Lima que se levanta sobre los acantilados de su litoral. 


En regiones se puede sobrevolar en parapente en la modalidad libre, es decir, sin ayuda de un vehículo motorizado, en las afueras de la ciudad de Arequipa; en el cerro Pan de Azúcar que se ubica en Yungay, en la región Áncash, que permite apreciar la bucólica belleza del Callejón de Huaylas.


En Ayacucho se puede practicar en el cerro Campanayoc, ubicado en el distrito Carmen Alto, provincia de Huamanga, a 3,500 metros sobre el nivel del mar. Allí se realiza todos los años el “Open de Parapente”, uno de los más importante del Perú, organizado por la Asociación Peruana de Vuelo Libre.


En Junín se puede volar en parapente en el cerro Chupuro, situado a casi 3,800 metros sobre el nivel del mar, en la provincia de Huancayo, departamento de Junín. En Cusco, el mirador de Racchi, en la provincia de Urubamba, a más de 3,850 metros sobre el nivel del mar, permite sobrevolar en parapente libre y disfrutar de el fascinante paisaje del Valle Sagrado de los Incas. Otros lugares donde se puede practicar parapente son Chinchero y Cruzpata, que constituyen una experiencia formidable para enamorarse de la incomparable belleza del Valle Sagrado. 




Excursionismo, andinismo y ciclismo de montaña


La mayoría de turistas de aventura que visitan Perú son fanáticos del excursionismo, llamado también senderismo, trekking o caminata a campo libre, así como del andinismo y la bicicleta de montaña. En Perú existen muchas rutas, que comprenden distancias variables, que pueden recorrerse a pie mientras se disfruta de maravillosos paisajes naturales y, en ciertos casos, de vestigios arqueológicos que evidencian el notable desarrollo alcanzado por los antiguos peruanos.


El Callejón de Huaylas configura una gran cadena de montañas nevadas dueñas de una impresionante altura que invitan a contemplar su majestuosa belleza haciendo caminata o intentar coronar sus cumbres si se practica el andinismo.

Dentro de esta vastedad montañosa destaca la ciudad de Huaraz, considerada como la “Capital del Trekking” o caminata a campo libre del Perú. Por ello, concita una creciente presencia de visitantes interesados en cubrir rutas de gran extensión para contemplar la bucólica belleza de los valles interandinos con su singular flora y fauna, lagunas de color turquesa y colosales picos nevados.


El Callejón de Huaylas forma parte del Parque Nacional Huascarán, una de las primeras áreas naturales protegidas del Perú, creada el 1 de julio de 1975. Dos años después fue declarado Reserva de Biosfera por la Unesco; y en 1985 fue incluido en la lista de Patrimonio Natural de la Humanidad.

Otra ruta ideal es la Caminata Olleros–Chavín, que ofrece un recorrido de aproximadamente 37 kilómetros, a través de parajes andinos con una altitud que va de los 3,450 hasta los 4,680 metros sobre el nivel del mar. Es una ancestral ruta usada por las culturas preincas para conectar el Callejón de Huaylas con el Callejón de Conchucos


Esta caminata atraviesa la Cordillera Blanca, a través del paso de Yanashallash, localizado a 4,680 metros de altitud y brinda una hermosa vista del nevado Uruashraju, ubicado a 5,722 metros sobre el nivel del mar.

Otra ruta fascinante es el Camino inca hacia Machu Picchu y a la montaña Vinicunca, considerada como la mejor ruta de excursionismo en Sudamérica. Esta parte del Gran Camino Inca o Qhapaq Ñan conduce, a través de varios tramos, a Machu Picchu, Patrimonio Mundial y una de las siete nuevas maravillas del mundo.


El tramo más largo se inicia en Piscacucho, a la altura del kilómetro 82 de la línea férrea hacia la formidable ciudadela inca. Atraviesa diferentes ecosistemas, colosales sitios arqueológicos y parajes ricos en flora y fauna, hasta llegar al complejo arqueológico y estandarte turístico del Perú.

Asimismo, existe otra ruta en el camino a Choquequirao, también en Cusco, distrito de Santa Teresa, provincia de La Convención. La ruta se inicia en el poblado de Cachora, en la región Apurímac, ubicada a 2,900 metros sobre el nivel del mar. A través del recorrido es posible apreciar los impresionantes paisajes del río Apurímac hasta llegar al complejo arqueológico de Choquequirao.


Otras dos rutas fabulosas son continuar la caminata desde Choquequirao hacia Machu Picchu y recorrer el sendero que une el nevado Ausangate y la montaña de siete colores o Vinicunca. La duración de esta travesía de aproximadamente 15 kilómetros dura cuatro días y presenta un nivel de dificultad entre moderado a desafiante para el caminante turístico, por lo que se aconseja también tener un buen estado físico y realizar la debida aclimatación.

El departamento de Lima posee también diversos escenarios para realizar caminatas y disfrutar de sus hermosos escenarios naturales. Un ejemplo de ello son las Lomas de Lachay, en la provincia de Huaura, a solo 105 kilómetros al norte de la ciudad de Lima. Este es un destino impresionante que posee una vegetación de impactante belleza donde habitan diversas clases de aves y mamíferos.


Aunque la espectacular Cordillera Blanca suele concitar la atención de los amantes del excursionismo y del montañismo en Perú, existe un poco más al sur otro formidable destino que, pese a ser menos conocido en su real dimensión, brinda el aliciente perfecto para quienes aman recorrer, subir y disfrutar a plenitud de los imponentes Andes. Nos referimos a la fascinante Cordillera Huayhuash.

La Cordillera Huayhuash tiene una flora y fauna singulares, muchas de ellas oriundas. En la época de invierno (marzo-octubre) y los primeros meses de la primavera, los paisajes se convierten en una sucursal del edén, donde surgen ichus verdes y flores multicolores. El verdor de las laderas, el resplandor de las montañas blancas, el azul puro de los cielos serranos reflejados en las aguas de color turquesa son paisajes supremamente hermosos que en pocas partes del planeta pueden apreciarse.


El Cañón de los Perdidos es otra ruta formidable para el excursionismo y está ubicado al sudoeste del distrito de Santiago, en el sector denominado Montegrande, en la provincia y departamento de Ica. Tiene una extensión de 5 kilómetros de largo y se encuentra a 40 kilómetros de la localidad de Ocucaje. 

Según los investigadores, este cañón se formó por la erosión del río Seco, afluente que desemboca en el río Ica, en el pequeño sector llamado Chilcatay. Su existencia fue dada a conocer el 10 de julio de 2011 y desde entonces viene atrayendo a un creciente número de visitantes que desean conocer y recorrer a pie esta formación natural de impactante belleza.




Sandboard y paseo en vehículos tubulares


Ambos deportes de aventura tienen como escenario ideal al desierto de Ica, cerca de la laguna de Huacachina y a las esplendorosas dunas, entre las que destaca Cerro Blanco, una montaña de arena que desafía el esfuerzo físico de quien se atreva a recorrer su inmensidad, pero recompensa con un gratificante e inolvidable recuerdo de haberlo intentado.


Operadores turísticos acreditados en turismo de aventura ofrecen el equipamiento y la movilidad requeridos para la practica del sandboard y el paseo en vehículos tubulares que conllevan emoción y adrenalina al máximo, alejando temporalmente cualquier rezago de estrés.




Canotaje y kayac


Dos deportes acuáticos de aventura que tienen cierto tiempo practicándose en Perú y que pueden realizarse en ríos de la costa, sierra y selva, con diversos niveles de dificultad según su caudal y la temporada de visita.


Lunahuaná y Huancaya, en la provincia limeña de Cañete, son destinos más conocidos y cercanos a la ciudad capital del Perú, donde se practica el canotaje y el kayak.


También se practican en el río Santa, en la provincia de Huaraz, departamento de Áncash; en el río Vilcanota, provincia de Urubamba, departamento de Cusco; en el río Apurímac, en el departamento homónimo; en el Valle y Cañón del Colca, el Cañón de Cotahuasi y el río Chili, en el departamento de Arequipa; en el río Mayo, en el departamento de San Martín; y en los ríos Tambopata y Madre de Dios, en el departamento de Madre de Dios, entre otros. 



Paraíso del Trail running


Gracias a su formidable y diversa geografía, así como por la cada vez mejor calidad en la organización de eventos deportivos, el Perú se ha convertido en un paraíso del trail running o carrera de senderos, una disciplina que consiste en correr a pie en entornos naturales, como montañas, bosques o desiertos, alejado del asfalto. Se caracteriza por transitar terrenos irregulares con desniveles, lo que lo diferencia del running convencional. Es un deporte completo que fortalece el cuerpo, mejora la resistencia y fomenta la conexión con el medio ambiente.


Si bien hay distintas formas de conectar con la naturaleza, el Trail running conlleva más que solo eso, permite conectar con uno mismo, llevar al límite nuestras exigencias, hasta el punto de mejorar nuestro ritmo con cada kilómetro mientras disfrutamos de la vista y del aire puro de un ambiente natural.

En el Perú se vienen consolidando escenarios y competencias de Trail running muy exigentes que convocan a participantes no solo de todo el país sino también de muchas otras naciones que disfrutan al máximo la imponente y fabulosa diversidad de los escenarios naturales peruanos en su costa, sierra y selva.


Por ejemplo, el Ultra Trail Cordillera Blanca (UTCB) no solo ha puesto a la provincia ancashina de Huaraz en el mapa del trail running mundial, sino que ha regalado a sus participantes una experiencia única: correr entre los majestuosos paisajes de la Cordillera Blanca, rodeados de glaciares, lagunas turquesas y picos que superan los 6,000 metros sobre el nivel del mar.

A lo largo de los años, el UTCB se ha convertido en un evento emblemático del Skyrunning (competencia que combina Trail running y montañismo) global, atrayendo a corredores de élite y apasionados del trail que buscan superar sus límites en uno de los escenarios más espectaculares del planeta. En su undécima edición 2026, a realizarse del 2 al 5 de julio, los participantes inscritos competirán en distancias desde 6 kilómetros hasta 70 kilómetros, así como el desafiante “Kilómetro vertical” que consiste en un recorrido de montaña que combina diferentes terrenos y un desnivel vertical total de 1,000 metros, distribuidos en una distancia horizontal de 4.5 kilómetros.


Otros lugares fascinantes que se han convertido en escenarios de Trail running en Perú son la encantadora provincia de Casma, en el litoral ancashino, escenario del emblemático “Tres piedras & 100 millas”, una competencia que marcará un precedente en el deporte nacional al convertirse en la primera carrera de 100 millas de trail running realizada en el Perú.

Su recorrido, que inicia en la Cordillera Blanca y termina en el océano Pacífico, presenta condiciones técnicas y paisajísticas únicas, con una altimetría predominantemente negativa, lo que lo posiciona como una ruta singular a escala mundial, capaz de atraer a corredores élite y aficionados internacionales.


Estas dos competencias de alto nivel internacional, entre otras que se realizan a lo largo del año, han contribuido a convertir al departamento de Áncash en el mejor destino de aventura del mundo, por lo que sus autoridades y organizadores de estos notables eventos apuestan por el turismo deportivo como motor clave de desarrollo promoción y reactivación económica regional.

Otros destinos peruanos impresionantes para el Trail running son el distrito de San Jerónimo de Surco, en la provincia limeña de Huarochirí, donde se puede disfrutar de la belleza de los toboganes de Songos; el distrito limeño de Pachacámac que permite admirar el Santuario de Amancay; el distrito de Calango, en la provincia limeña de Cañete; los distritos de Calana y Pocollay en el departamento de Tacna; el Valle Sagrado en el departamento de Cusco; entre muchos otros.



Bungee jumping


Este deporte extremo, que consiste en saltar desde puentes, grúas y otras plataformas situadas a gran altura y con los pies atados a una cuerda elástica especial, viene ganando adeptos en Perú y ofrece cada vez más espectaculares escenarios para su práctica. 


El bungee junping ofrece una caída libre y rebotes intensos, por lo que está diseñado para maximizar la adrenalina y la sensación de volar antes de ser frenado por la soga elástica. Para su práctica se utilizan arneses de cuerpo completo o fijaciones en los tobillos, así como cascos y cuerdas elásticas de alta resistencia, bajo la supervisión de profesionales.

En Perú existen lugares de práctica de bungee jumping como el parque del distrito cusqueño de Poroy, situado a 13 kilómetros al noroeste de la Ciudad Imperial, y es famoso por albergar la estación de trenes que conducen hacia Machu Picchu. El salto se realiza desde un elevador suspendido a 120 metros de altura, lo que lo convierte en uno de los más altos de Sudamérica.


Otro lugar donde se practica este deporte extremo es la quebrada de Calambucos, situada en las faldas del volcán Misti, a unos 10 kilómetros al noroeste de la ciudad de Arequipa. Este lugar ofrece un alucinante escenario natural de cañón andesita ideal para este y otros deportes de aventura como la escala en roca.



Canopy


Conocido también como tirolesa o tirolina, es una actividad de turismo de aventura y deporte extremo que consiste en deslizarse por los aires mediante poleas conectadas a cables de acero, suspendidos entre plataformas en las copas de los árboles o montañas. Ofrece una vista panorámica de la naturaleza y adrenalina, utilizando arneses, cascos y guantes para garantizar la seguridad durante el trayecto.


Entre los escenarios ideales para el canopy en Perú destacan los distritos de Azpitia y Lunahuaná, en la provincia limeña de Cañete; Santa Rosa de Quives, en la provincia limeña de Canta; cerca de los baños termales de La Calera, en el Valle del Colca del departamento de Arequipa; en la provincia ancashina de Huaraz; en la localidad de Tambillo Chico, situada 16 kilómetros al sureste de la ciudad de Tingo María y a una altitud de 900 metros, en el departamento de Huánuco; en el Valle Sagrado y el distrito de Santa Teresa, en el departamento de Cusco.


Asimismo, en el cerro La Picota Cruz de la Paz, ubicado en el distrito de Huascahura, provincia de Huamanga, departamento de Ayacucho; en Sulluscocha, ubicado en el distrito de Llacanora, provincia y departamento de Cajamarca; en el Ecofundo La Caprichosa, situado en el distrito de Máncora, provincia de Talara, departamento de Piura; y en la selva peruana son famosos los canopys cercanos a ecolodges de los departamentos de Loreto y Madre de Dios. 


(FIN) LZD/


También en Andina:



Publicado: 6/5/2026