¿Qué es el síndrome del intestino irritable y por qué cada vez más personas lo padecen?

Especialista sostiene que existe una estrecha conexión entre el cerebro y el intestino

Dolor abdominal. Foto: ANDINA/archivo.

Dolor abdominal. Foto: ANDINA/archivo.

11:59 | Lima, set. 7.

Ese dolor abdominal que vuelve una y otra vez podría estar tratando de decir algo más. Si además se acompaña de diarrea o estreñimiento, conviene prestar atención: detrás de estas molestias podrían encontrarse el estrés, una inadecuada alimentación o una microbiota intestinal afectada. ¿Qué relación tienen estos factores con el síndrome del intestino irritable (SII)? Conoce en esta nota la explicación de un especialista.

El doctor Freddy Gonzáles, patólogo de Synlab, explicó que el SII es una enfermedad intestinal funcional y crónica que suele manifestarse con dolor abdominal acompañado de periodos de estreñimiento, diarrea o ambos. A diferencia de una molestia digestiva pasajera, sus síntomas pueden mantenerse durante meses.


Uno de los factores que debe considerarse es el componente emocional. El especialista señaló que el estrés y otros factores psicosociales pueden influir en la aparición o intensidad de los síntomas, debido a la conexión existente entre el intestino y el cerebro.

La alimentación también puede desencadenar molestias. Gonzáles indicó que las intolerancias alimentarias y las alteraciones de la microbiota también suelen generar síntomas similares a los del SII, aunque las intolerancias no están establecidas como causa directa de este síndrome y deben ser descartadas en la evaluación.

La importancia de la microbiota intestinal


La microbiota está formada por microorganismos que habitan principalmente en el intestino grueso y cumplen funciones relacionadas con la digestión, el sistema inmune y la producción de algunas vitaminas. Su equilibrio puede verse afectado, entre otros factores, por el uso excesivo de antibióticos.


Por ello, el especialista recomendó evitar la automedicación con antibióticos. Muchas enfermedades son de origen viral y no requieren estos medicamentos, mientras que su uso innecesario puede alterar la flora intestinal y provocar nuevas molestias digestivas.

Gonzáles señaló que, para estudiar estos factores, existen pruebas que pueden complementar la evaluación médica, como el análisis de microbiota intestinal y las pruebas de sensibilidad o intolerancia alimentaria.

También pueden realizarse estudios genéticos para identificar predisposición a condiciones como la intolerancia a la lactosa o la enfermedad celíaca.

Gonzáles mencionó que los probióticos y prebióticos pueden favorecer la microbiota, aunque enfatizó que no se trata de consumirlos indiscriminadamente; su indicación debe considerar el contexto clínico de cada paciente.

Sin embargo, Gonzáles remarcó que el diagnóstico del SII es principalmente de exclusión. Esto significa que primero deben descartarse otras enfermedades mediante la evaluación clínica y, cuando corresponda, exámenes como análisis de laboratorio, colonoscopía, pruebas de sensibilidad alimentaria o estudios genéticos.

Intolerancias alimentarias


La alimentación también puede influir en los síntomas. Gonzáles aclaró que las intolerancias alimentarias no constituyen necesariamente la causa del síndrome de intestino irritable, cuya etiología exacta aún no está definida, pero sí deben descartarse porque pueden desencadenar o intensificar determinadas molestias.

Entre ellas mencionó las intolerancias a la lactosa y al gluten, así como la enfermedad celíaca y las alergias alimentarias.


El especialista señaló que existen pruebas de sensibilidad e intolerancia alimentaria y estudios genéticos que pueden ayudar a identificar determinadas predisposiciones. 

Sin embargo, remarcó que las pruebas de laboratorio deben solicitarse en función del contexto clínico del paciente y no realizarse simplemente por rutina.

Factores de género y edad 


El síndrome de intestino irritable también presenta diferencias según el sexo y la edad. De acuerdo con el especialista, esta condición se presenta con mayor frecuencia en mujeres que en hombres, en una proporción aproximada de dos a uno. 

Explica que una de las posibles explicaciones estaría relacionada con factores hormonales, aunque precisa que todavía no existe una causa exacta que explique por qué se desarrolla este síndrome.

En cuanto a la edad, dijo que el SII es más frecuente entre los 20 y 40 años, una etapa en la que suelen aumentar las preocupaciones vinculadas con el trabajo, la familia, las metas personales y las exigencias de la vida cotidiana. 


Para Gonzáles, estos factores pueden tener un peso importante debido al componente emocional y psicosocial, ya que existe una estrecha conexión entre el cerebro y el intestino, por lo que el estrés y las emociones pueden influir en la aparición o intensificación de las molestias digestivas.

Estudios genéticos y pruebas de microbiota


Gonzáles explicó que el diagnóstico del síndrome de intestino irritable es un diagnóstico de exclusión. Esto significa que primero deben descartarse otras posibles enfermedades o causas de los síntomas.


Para ello, dependiendo de cada caso, pueden realizarse exámenes de laboratorio, colonoscopías, pruebas relacionadas con sensibilidades alimentarias y estudios genéticos para identificar determinadas predisposiciones.

Explicó que en Synlab cuentan con una prueba de microbiota intestinal que se realiza a partir de una muestra de heces y que permite evaluar diferentes componentes y funciones de este ecosistema de microorganismos.

También señaló que existen estudios genéticos para evaluar la predisposición a la intolerancia a la lactosa y al gluten. En el caso de estas pruebas genéticas, indicó que son procesadas en Barcelona y que el resultado puede demorar entre 20 y 25 días hábiles. Conoce a continuación este y otros estudios que te pueden ayudar a tomar las decisiones más convenientes sobre tu dieta alimentaria:

-Análisis inmunológico (IgG) frente a 200 alimentos. Contribuye a identificar posibles asociaciones entre la dieta y síntomas digestivos o de inflamación crónica. Resultado: 11 días hábiles.

-Predisposición Genética a la Intolerancia al Gluten y Lactosa. Análisis genético que evalúa la predisposición a intolerancia a la lactosa y a la enfermedad celíaca (sensibilidad al gluten), útil para personalizar decisiones nutricionales. Resultado: 25 días hábiles.

-Estudio Molecular de Microbiota Intestinal. Cuantifica bacterias relevantes de la microbiota intestinal, permitiendo evaluar alteraciones asociadas a inflamación, protección inmunológica y salud de la mucosa. Resultado: 24 días hábiles.

El especialista insistió en que estas herramientas deben utilizarse como apoyo al diagnóstico médico y siempre en relación con los síntomas y antecedentes de cada paciente.



¿Cuándo acudir al médico?


Una molestia digestiva ocasional puede desaparecer rápidamente, pero el dolor abdominal persistente requiere atención. 

El especialista recomendó consultar a un médico especialmente cuando aparecen señales de alerta como pérdida de peso sin explicación, fiebre, sangrado o dolor que se mantiene durante días o semanas.

El especialista señaló que una colonoscopía normal tampoco significa necesariamente que todos los factores relacionados con las molestias hayan sido descartados, pues algunos problemas vinculados con la microbiota no son visibles mediante este examen. 

Por ello, los resultados deben interpretarse junto con los síntomas y la evaluación clínica de cada paciente.

Más en Andina:



(FIN) LIT/RRC
JRA


Publicado: 3/9/2026