Los alimentos ultraprocesados, como las frituras, snacks, comida rápida y productos empacados listos para consumir, se han convertido en parte de la dieta habitual de una parte de nuestra población. Aunque estos alimentos son prácticos y sabrosos, su consumo frecuente puede traer consecuencias negativas sobre todo para la salud intestinal, advierten especialistas.
De acuerdo con el cirujano y especialista en coloproctología, Dr. Héctor Shibao, las dietas con alto contenido de ultraprocesados son pobres en fibra y ricas en grasas, lo que favorece el estreñimiento crónico.
Mencionó que este cuadro no es solo una molestia pasajera, sino puede convertirse en la puerta de entrada para diversas complicaciones, desde dolor y sangrado por hemorroides o fisuras, hasta problemas serios como el prolapso rectal.
El médico especialista sostuvo que la aparición del estreñimiento crónico también está condicionada a estilos de vida cada vez más sedentarios, como pasar muchas horas frente a un escritorio o detrás de un volante. Indicó que ciertas actividades profesionales, entre ellas las de abogados, contadores, conductores y otras de oficina, suelen ser más propensas a presentar síntomas relacionados con el estreñimiento.
El error de automedicarse
Según el Dr. Héctor Shibao, cuando aparecen las hemorroides, uno de los errores más frecuentes es acudir a la farmacia en busca de cremas o pomadas para aliviar rápidamente las molestias. Preciso que, aunque estos productos puedan dar una sensación temporal de mejoría, no solucionan el problema de fondo y, en muchos casos, lo agravan al retrasar un diagnóstico adecuado.
Señaló que esta demora puede llevar a que enfermedades tratables en etapas tempranas evolucionen hacia cuadros quirúrgicos más complejos.
Síntomas
Los especialistas recuerdan que síntomas como sangrado, dolor o dificultad para evacuar no siempre corresponden a “hemorroides comunes”. En ocasiones pueden encubrir condiciones más serias que requieren atención oportuna. Detectarlas a tiempo es la mejor manera de evitar complicaciones y tratamientos más invasivos.
Asimismo, formularon las siguientes recomendaciones:
- Reducir la ingesta de ultraprocesados, frituras y fast food (comidas rápidas).
- Incluir más frutas, verduras y cereales integrales en la dieta.
- Mantener una buena hidratación diaria.
- Realizar actividad física regular.
- Consultar siempre con un especialista en coloproctología ante síntomas persistentes.
“El mensaje es claro: la salud intestinal y anorrectal también depende de lo que ponemos en el plato cada día. Y cuando aparecen síntomas, la consulta con un especialista es la verdadera solución, no ir a la farmacia”, señaló el Dr. Shibao.