En un edificio multifamiliar, el mantenimiento del ascensor es una de las gestiones más críticas, pero, en ocasiones, postergada por falta de fondos debido a la morosidad. Sin embargo, la falta de atención oportuna ante una falla técnica puede acarrear serias consecuencias legales para las juntas de propietarios, administraciones y empresas de mantenimiento.
Según explica el abogado
Miguel Cavero Velaochaga, director de Inmobilex, el ascensor es esencial no solo porque incrementa el valor de la propiedad, sino porque garantiza la movilidad de personas de la tercera edad, discapacitados o ciudadanos con incapacidad temporal.
Por ello, su operatividad debe ser constante.
El mantenimiento, ya sea preventivo (mensual) o correctivo (ante fallas), debe ser realizado siempre por empresas especializadas. En ese sentido, Cavero destaca que, al existir una "relación de consumo" en la prestación de estos servicios, se aplican estrictamente las normas del Código de Protección y Defensa del Consumidor (CDPC), bajo la competencia de Indecopi.
Un punto clave en este asunto es que tanto la inmobiliaria como el fabricante son responsables solidarios ante fallas técnicas, debiendo proveer el servicio con la idoneidad correspondiente, incluso pese a que el mantenimiento suele ser tercerizado. Esta es la exigencia de los administradores y juntas de propietarios.
Cavero Velaochaga advierte que la falta de atención oportuna de los reportes de averías realizados por la junta de propietarios o la administración puede originar una sanción de Indecopi. Esta postura se respalda en precedentes legales como la Resolución Final N° 1044-2021/CC2, donde se establece la responsabilidad ante la inacción frente a fallas reportadas.
Es especialista recuerda que la obligación de pagar por el mantenimiento del ascensor recae en todos los propietarios, incluso en aquellos que viven en pisos bajos y alegan no usarlo. Esta responsabilidad se sustenta en el reglamento de la Ley 27157, que obliga tanto a propietarios como a inquilinos y otros poseedores a contribuir con el mantenimiento de bienes comunes.
Finalmente, precisa que la gestión de un ascensor no es solo un tema de confort, sino una obligación legal. Por ello, ignorar un reporte de avería o retrasar su reparación no solo pone en riesgo la movilidad de los residentes, sino que expone al edificio a costosos procesos sancionadores ante las autoridades.
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(FIN) RAI/RRC
JRA
Publicado: 15/6/2026