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Perú tiene potencial para multiplicar por 20 envíos acuícolas hasta US$ 8,000 millones

SNI prevé que envíos al exterior podrían alcanzar dicha cifra en 20 años como ocurrió con la agroexportación

Actividad productiva acuícola. Foto. ANDINA/difusión.

Actividad productiva acuícola. Foto. ANDINA/difusión.

08:00 | Lima, feb. 28.

Por Miguel De la Vega Polanco

La gran biodiversidad y geografía de nuestro país nos permiten tener los alimentos que requerimos y que el mundo necesita, por ello hay una gran oportunidad productiva en la crianza de peces y otras especies en el mar, así como en las lagunas de las zonas andinas y amazónicas.

“La acuicultura es a la pesca lo mismo que la agricultura es a la recolección, la diferencia es que la agricultura existe hace miles de años y la acuicultura tiene un período de expansión de unas décadas”, explica Alfonso Miranda Eyzaguirre, presidente del Comité de Pesca y Acuicultura de la Sociedad Nacional de Industrias (SNI). 

Esta actividad económica, que es relativamente nueva en el Perú, encierra un gran potencial de generar miles de puestos de trabajo en el país de forma descentralizada, señala el informe publicado hoy en el Diario Oficial El Peruano

La acuicultura peruana quiere seguir los pasos de la agroexportación, esta última actividad del campo pasó de 642 millones de dólares en el 2000 a los 9,876 millones de dólares en el 2022, de acuerdo a las cifras de la Asociación de Exportadores (Adex). 

Miranda refiere que la agroindustria logró este crecimiento importante gracias a una política de Estado promotora, que no ha sido de la misma intensidad y constancia en la acuicultura en estas dos últimas décadas. 

“Por eso, no nos extraña que mientras la agricultura tiene niveles de exportación cercanos a los 10,000 millones de dólares, la acuicultura tenga apenas 411 millones de dólares de exportaciones en el 2022 y que la diversificación de la acuicultura tampoco se haya podido dar”, señala. 


Productos de exportación


Los principales productos acuícolas que Perú exporta son los langostinos, las conchas de abanico, la trucha, la tilapia y el paiche; los cuales son enviados primordialmente a los mercados de la Unión Europea, Estados Unidos y China. 

Perú exportó langostinos por 248.8 millones de dólares en el 2022, seguido de las conchas de abanico (103.3 millones de dólares), trucha (49.2 millones de dólares), tilapia (2.9 millones de dólares) y paiche (52,000 dólares), de acuerdo con las cifras de Adex.  

Para tener el contexto de la acuicultura en su sector, las exportaciones totales de la pesca peruana llegaron en el 2022 a los 3,950 millones de dólares, mientras que la acuicultura llegó a unos 411 millones, refiere Eyzaguirre.  

“La acuicultura ha sido vista como una hija menor de la pesca y, por lo tanto, tal vez no se le ha dado tanto impulso”, señala Christian Berger, docente de la carrera de Ingeniería Acuícola de la Universidad Científica del Sur.  

Sin embargo, enfatiza que el impacto de la acuicultura en la generación de empleo y valor agregado es superior a la pesca para la exportación. 

“Si se compara el valor de los millones de dólares de acuicultura con los kilos exportados, el valor unitario del kilo de acuicultura exportado está por encima de los 7 y 8 dólares; mientras que el kilo del producto pesquero exportado anda alrededor de los dos dólares por kilo. Es decir que el valor que tiene el producto acuícola y toda la cadena que ha generado para llegar a más de siete dólares es muy importante”, destaca Berger. 


Potencial 


Por su parte, el presidente del Comité de Pesca y Acuicultura de la SNI señala que la acuicultura tiene un futuro promisorio en Perú, con el debido respaldo. 

“Lo veo en el mismo horizonte que vemos a la agroindustria, creo que en 20 años de promoción de la acuicultura con seguridad jurídica y sostenibilidad en las inversiones, podríamos llegar tranquilamente a los 8,000 millones de dólares de exportaciones acuícolas, y además constituirse en otro pilar de la seguridad alimentaria en Perú”, afirma Miranda Eyzaguirre. 

Explica que si bien en diciembre último el Congreso aprobó la Ley de Promoción y Fortalecimiento de la Acuicultura y fue promulgada por el Ejecutivo, una norma que restituye incentivos para esta actividad; es fundamental también la seguridad física a la infraestructura para que pueda despegar esta actividad en todo el país, especialmente en zonas alejadas y con pobreza como la región Puno. 


Generación de empleo 


La acuicultura tiene una característica especial de generar trabajo descentralizado en todo el país. Miranda Eyzaguirre señala que tanto la actividad de pesca para consumo humano directo como la acuicultura, comparten muchas plantas industriales donde transforman sus productos para la exportación. 

“Entre la pesca de consumo humano y acuicultura calculamos 150,000 puestos de trabajo directos y 900,000 con los indirectos, esta industria es muy masiva en generación de mano de obra”, destaca. 

Asimismo, añade que ambas actividades llegarían a los 3,000 millones de dólares de exportación al 2031, y los dos millones de puestos de trabajo directos e indirectos, con un marco normativo promotor y respaldo del sector público. 

“Tenemos la ventaja que aparte de los 3,000 kilómetros de litoral en los que hay condición para la acuicultura, hay 12,000 espejos de agua con aptitud acuícola que pueden desarrollarse en las zonas andinas y la Amazonía”, subraya Miranda. 

Por su parte, el experto en temas acuícolas, Christian Berger, destaca el impacto positivo de esta actividad para crear empleo en familias de bajos recursos. 

“Gran parte de la acuicultura peruana es de pequeña escala, a veces no está registrada y genera un autoempleo muy importante, en las pequeñas empresas. En las familias permite el autoabastecimiento de alimentos, como en la ceja de selva”, subraya. 


Ciencia y tecnología 


Miranda Eyzaguirre señala que Perú cuenta con los mejores científicos del mundo para apoyar el desarrollo de la acuicultura en el país, y tiene instituciones como el Instituto del Mar del Perú (Imarpe), el Instituto Tecnológico de la Producción y el centro de entrenamiento pesquero de Paita que pertenece al Fondo Nacional de Desarrollo Pesquero (Fondepes).  

“El Programa Nacional de Innovación en Pesca y Acuicultura (PNIPA) debe consolidarse, porque cumple un rol fundamental para articular esfuerzos entre la academia, y sector productivo y el propio Estado”, subraya Eyzaguirre. 

Por su parte, Christian Berger destaca la gran biodiversidad y variada geografía del país y que los productos acuícolas peruanos llegan a los mercados más competitivos y sofisticados del mundo. 

Expresa que las algas y microalgas tienen mucho potencial para exportarse como alimento, insumo para cosméticos, biocombustible, fibras biodegradables y la industria farmacéutica.  

También tienen un futuro promisorio las almejas, conchas de abanico, la corvina, el róbalo, la chita, el mero, los cuales pueden criarse tanto en el mar como en circuitos cerrados en tierra con agua de mar.

En las zonas andinas y la Amazonía, la trucha y el paiche, entre otras especies, tienen potencial, contribuyendo a la seguridad alimentaria de la población. 

Berger también aconseja que la harina de pescado que Perú exporta como insumo para la acuicultura en China podría muy bien ser utilizada para impulsar la acuicultura en la región andina y amazónica de nuestro país, generando miles de puestos de trabajo. 


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Publicado: 28/2/2023