Papel de Manuelita Sáenz en la independencia es resaltado en casa – museo de Pativilca

ANDINA/Difusión

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14:52 | Barranca, may. 15.

El Perú le debe una reivindicación a Manuelita Sáenz, quien jugó importante papel en la gesta independentista que liberó al país de la dependencia de España, señaló el presidente de la Sociedad Bolivariana del Perú, Raúl Chanamé Orbe, quien consideró que, por tanto, deben preservarse los lugares en los que residió y compartió vivencias con el libertador Simón Bolívar.

“Ella amó y creyó en el Perú, que es donde descansan sus restos”, dijo el estudioso, en declaraciones a la Agencia Andina. 

Asimismo, resaltó la importancia de la casa hacienda de Sáenz en Pativilca, distrito de la provincia limeña de Barranca, donde se erige actualmente el Museo Bolivariano.


De igual forma, Chamané, puso en relieve el valor de la casa que existe frente a la plaza de armas del distrito capitalino de Pueblo Libre, y que también fue residencia de Manuelita Sáenz. Esta también “debe ser convertida en un museo histórico”, opinó.

El estudioso indicó que el inmueble ubicado en Pativilca reviste un gran valor, derivado de los acontecimientos que allí se dieron y la importancia que tuvo para le desarrollo de la gesta independentista de América, debe ser preservado.


Señaló que Sáenz, mujer natural de Quito, Ecuador, “no fue solamente una pareja sentimental, sino una articuladora del pensamiento independentista”.

Casa con valor
La casa de Pativilca en la que residió tiene profundo valor histórico -dijo- al haber sido en este inmueble conde el libertador venezolano “conceptualizó la guerra de la independencia americana en un momento muy difícil”, enfrentando el paludismo.


“Al estar muy mal, con fiebre de 39 y 40 grados, Bolívar atravesaba en ese momento una situación muy dramática”, señaló. Personalidades que visitaron en ese momento al libertador, describen la situación del libertador en esa casona como la de un hombre “al borde de la muerte”.

A ello se añadía carecer de tropas, armamento y vituallas; coyuntura que, pese a lo difícil que era, finalmente no amilanaba al insigne caraqueño. 


Fue en ese inmueble en dónde el libertador, al ser consultado por el ministro plenipotenciario de Colombia, Joaquín Mosquera sobre lo que se tendría que hacer teniendo en cuenta esa situación y la superioridad logísticas de las fuerzas españolas, respondió “¡triunfar! No hay otra posibilidad”, recuerda Chanamé.

En esa misma casona se produjo el reencuentro entre el libertador Simón Bolívar y Manuelita Sáenz, a quien el estudioso peruano califica como “la Libertadora del Libertador”.

Adelantada a su época
Se trata de un personaje que, según Chanamé, “tiene que ser reivindicado no solamente como la pareja del gran libertador, sino como una mujer que va a secundarlo hasta el último suspiro, acompañándolo y preservando su memoria”.

“Era una adelantada a su tiempo, con un carácter férreo que nadie venció, y se puso al lado de Bolívar en circunstancias muy difíciles para él”, recalcó.


Recordó que Sáenz, desde Quito, “venía promoviendo la libertad de América, y hasta le salva la vida al libertador". Esto se dio en el marco de lo que se conoce como la Conspiración Septembrina, en la que un grupo de militares encabezados por Francisco de Paula Santander, intentaron asesinarlo en Bogotá, a fin de que deje de gobernar

“Manuelita Sáenz fue el aliento y el espíritu que necesitaba Bolívar para continuar una lucha desigual y gigantesca que consumía sus energías”, acotó.


Activista y combativa
Por su parte, el guía turístico del Museo Bolivariano de Pativilca, Antonio Sayo Ramírez, resaltó también la importancia de Manuelita Sáenz en la gesta independentista; cuyas ideas fundamentales compartió con Bolívar, además de un lazo sentimental que nació en 1822, cuando, tras la Batalla de Pichincha, se conocieron en Quito.


“Fue una luchadora combativa; una mujer activista”, indicó. Su esfuerzo fue reconocido también por José San Martín quien reconoció sus méritos, añadió. 

La vida de Sáenz se extinguió a los 61 años de edad, cuando se encontraba en Paita, tras ser desterrada de la Gran Colombia por Francisco de Paula Santander; aquel a quien Bolívar había perdonado la vida pese a haber conspirado en su contra, recordó Sayo.


Siete años después de su fallecimiento, su cuerpo, ataviado con indumentaria militar, fue trasladado a un mausoleo en su natal Quito.

“El Perú le debe mucho”, señaló el guía, quien destacó el papel jugado por Sáenz en los entretelones de las decisivas batallas independentistas de Yaguachi y Junín.

(FIN) FGM/MAO


Publicado: 15/5/2026