El Perú es favorito para coronarse nuevamente como Mejor Destino Culinario de Sudamérica en los World Travel Awards 2026. Por ello es importante conocer los atributos de nuestro país que lo han convertido en destino gastronómico de orden mundial y el aporte que las cocinas regionales han tenido en este posicionamiento que registra crecientes reconocimientos internacionales.
En esta edición 2026 de los Premios Óscar del Turismo, el Perú aspira a obtener su décimo tercera distinción consecutiva como Mejor Destino Culinario de Sudamérica, dado que subió a lo más alto del podio en 2012, 2013, 2014, 2015, 2016, 2018, 2019, 2021, 2022, 2023, 2024 y 2025.

A continuación, los atributos que convierten al Perú en una potencia gastronómica y en favorito para alzarse con el título de Mejor Destino Gastronómico de Sudamérica 2026 en los World Travel Awards. Los entendidos en este tema coinciden en identificar un conjunto de factores que contribuyen al reconocimiento mundial de la gastronomía peruana. Estos atributos son los siguientes:
Perú megadiverso
El Perú posee una de las condiciones geográficas únicas en el planeta, expresadas en una diversidad de paisajes, regiones naturales, biomas, zonas de vida, ecorregiones, pisos ecológicos y ecosistemas que lo definen como uno de los países megadiversos del mundo. La gran variedad de ecosistemas se distribuye como un enorme mosaico a lo largo del territorio nacional en las tres regiones naturales: costa, sierra y selva.

Como consecuencia de ello surgió a lo largo y ancho del territorio peruano una vasta biodiversidad de cultivos oriundos cuya domesticación se remonta a, por lo menos, hace 8,000 años, como la prodigiosa papa, que salvó del hambre al mundo y que tiene más de 3,000 variedades identificadas.

En los fértiles valles y altiplano de los Andes peruanos también brotaron leguminosas como los más de 10 tipos
frijol; granos como el maíz y sus 13 razas identificadas; cereales como la
quinua y sus más de 3,000 ecotipos, la
kiwicha o amaranto, la
cañihua; así como los más de 3,500 tipos de
ajíes que son pieza fundamental en la culinaria peruana; tubérculos como
el camote, la yuca, la arracacha, la mashua, el olluco, el yacón; y en sus lagos crecen el
cushuro y la
espirulina, algas silvestres de grandes propiedades nutracéuticas. Y en esta emblemática cordillera existe una ganadería también diversa con
camélidos, ovinos, vacunos, caprinos, a los que se suma la crianza de
cuyes, domesticados desde tiempos ancestrales y que forman parte de
la alimentación y la identidad de los pueblos andinos peruanos.

Si hablamos de la costa no podemos dejar de mencionar a alimentos genuinos como los pallares, los frijoles, los ajíes, el algarrobo, la lúcuma, el tumbo, el pacae, entre otros, a los que se suman los ingentes productos hidrobiológicos extraídos del mar peruano, el más biodiverso del planeta, con peces, mariscos y algas que las milenarias culturas peruanas supieron obtener de manera sostenible e incorporaron a su balanceada nutrición.

Y, finalmente, la selva peruana, la región natural más extensa del Perú, es toda una enorme despensa alimentaria expresada en frutos únicos como el cacao, el camu camu, la cocona, el pijuayo, el palmito, el ungurahui, el zapote, la yuca, los frijoles y ajíes amazónicos, así como una vasta gama de peces residentes en los ríos, lagos, lagunas y cochas selváticos.

Todo este conjunto de alimentos aprovechados sabiamente desde tiempos ancestrales por los peruanos constituye uno de los fundamentos de su vasta y variada gastronomía expresada en suculentas delicias que conquistan paladares en todo el mundo.
Tradición culinaria ancestral y mestiza
La culinaria peruana es heredera de una tradición cultural y sabiduría que se remonta a miles de años con la domesticación de la flora y fauna surgida en su vasto y variado territorio. Estas manifestaciones estaban y continúan estando en la actualidad muy vinculadas a la ritualidad religiosa andina que se expresa en ceremonias de agradecimiento por los frutos recibidos a la Pachamama o madre Tierra, al agua o yacu que proporcionan los ríos, lagos, lagunas y puquios o manantiales; las montañas o apus tutelares; los bosques; el sol o inti y la luna o killa. Esta idiosincrasia es inherente a la cultura andina, costeña y amazónica peruana.

A este importante factor cultural se sumaron las técnicas milenarias de preparación y conservación de los alimentos para consumirlos tanto frescos y curados con sal o secados al sol, como también cocidos, desarrollados por los antiguos peruanos.

Los alimentos extraídos del mar y aquellos cultivados en
valles, andenes y otras variedades de terrazas por las culturas anteriores a los incas y cuyas técnicas fueron perfeccionadas por la civilización prehispánica más desarrollada de Sudamérica, podían ser consumidos frescos o sometidos a cocción en técnicas como la
pachamanca, cuya versión más extendida es la que se realiza bajo tierra, y la
huatia o guisado en una vasija o cuenco de barro con tapa.

Con la conquista española se produjo el primer mestizaje cultural que aportó nuevos ingredientes a la gastronomía peruana, traídos desde Europa y África principalmente, como el trigo, el limón, la naranja, la cebolla, el ajo, el olivo, la caña de azúcar, el ganado vacuno, ovino, porcino, ovino y caprino, entre otros.

También llegaron las técnicas culinarias de cocción y preparación que adaptaron los ingredientes peruanos, generando los panes y platos como las sopas, los guisos a base de menudencias, así como los postres endulzados con melaza y otros derivados de la caña de azúcar.

Desde la segunda mitad del siglo XIX el mestizaje gastronómico en el Perú se enriqueció más con el
aporte de la cocina asiática, empezando con la
migración china y después la japonesa, que introdujeron insumos como el arroz, la soya, el kión o jengibre, verduras y algas diversas. También introdujeron técnicas de cocina genuinas como el salteado, la cocción al vapor o los cortes del pescado, el cerdo y las aves desarrolladas por esas naciones también milenarias y que contribuyeron a crear una simbiosis con los ingredientes peruanos, dando origen al
chifa y a la
cocina nikkei que son expresiones de fusión culinaria únicas del Perú.

La cocina peruana siguió recibiendo en el siglo XX el aporte cultural europeo a través de la cocina italiana, francesa, alemana que llegó con los inmigrantes que se establecieron en Lima y otras ciudades del Perú. Es así que las pastas italianas se integraron a la tradición culinaria peruana, dando lugar a platos fusión como el tallarín a la huancaína, el tallarín criollo, la lasaña de lomo saltado, entre otros. Lo mismo ocurre con los postres franceses y alemanes que incorporaron ingredientes peruanos como la lúcuma, el sauco, el maracuyá, el aguaymanto, entre otros que deleitan los paladares de todos.
Picanterías y chicherías
La preservación de la sabiduría y la tradición culinaria peruana se debe en gran medida a la existencia de las picanterías y las chicherías regionales, baluartes que salvaguardan las tradiciones culinarias ancestrales enriquecidas con el mestizaje cultural que caracteriza al Perú.

Es en esos “templos del sabor y del saber” donde existen elementos distintivos de la cocina peruana que podrían inscribirse en la Lista de Patrimonio Cultural Inmaterial de la Unesco.

En las picanterías, por ejemplo, se veneran a los ajíes, tubérculos, granos, legumbres, frutas, carnes y otros insumos peruanos, utilizándolos con maestría gracias a la sabiduría transmitida de generación en generación, en la preparación de suculentos potajes que tienen el sello de identidad cultural de la región donde se encuentran.

Difundidas desde la época colonial, las picanterías han sido siempre lugar de encuentro para la tertulia y discusiones políticas y sociales, en medio del compartir de platos elaborados con sabiduría por cocineras y cocineros que dominaron el uso de los ajíes en aderezos, salsas, cremas y otras creaciones.

El ambiente de las picanterías de antaño se mantiene en ciudades como Arequipa, Chiclayo, Cusco y Piura. Sin embargo, desde mediados del siglo XX algunas se han transformado en lugares turísticos, mientras que otras se han ubicado en los alrededores de mercados o se han desplazado a barrios populares o a la campiña, donde reciben a comensales que desean degustar, reconocer y registrar perennemente en su paladar el “sabor de las regiones”.

Si bien hablar de picanterías y chicherías parece lo mismo, los especialistas culinarios sostienen que en realidad no lo son. La diferencia radica en que, en la picantería, los platillos regionales son lo más importante y la chicha (bebida fermentada a base de frutas, cereales u otros insumos vegetales) es un acompañamiento.

En la chichería, por su parte, los visitantes asisten básicamente para beber y la comida cumple la función secundaria de asentar lo bebido.

En todo caso, el maridaje de nuestras cocinas regionales, que llevan en su matriz a los ajíes, entre otros singulares insumos, y nuestras también afamadas bebidas tradicionales como la chicha en sus diversas variedades, representan la riqueza de la gastronomía peruana y la ubican en un lugar privilegiado en el mundo culinario.
Aporte de las cocinas regionales
El éxito internacional de la gastronomía peruana responde en gran medida al aporte de las cocinas regionales que le otorgan identidad, originalidad, variedad e innovación permanente. A continuación, conozcamos las principales culinarias regionales que conforman el suculento mosaico gastronómico peruano que encandila al mundo.
Cocina chiclayana
El reciente reconocimiento de la cocina chiclayana por parte de
Eater.com, un portal de prestigio en temas gastronómicos, vida nocturna y restaurantes, que incluyó a
Chiclayo entre los 18 mejores destinos mundiales para comer en este 2025, situando a la capital de la región
Lambayeque en el mapa culinario global, nos invita a reseñar a las gastronomías regionales que causan sensación en el mundo.

“La cocina peruana ha logrado una enorme expansión en todo el mundo, a menudo aprovechando el talento culinario y el prestigio de Lima. Pero los lugareños han guardado durante mucho tiempo el secreto de la región de Lambayeque, en la costa norte de Perú, hogar de una cocina completamente diferente a la de la capital”, destaca la publicación.

Agrega que “Si bien las influencias incas dominan en otros lugares, Lambayeque fue gobernada por otros pueblos, como los moche, que construyeron tumbas rellenas de oro en Sipán, complejos piramidales de adobe en Túcume y famosas cerámicas que representan guanábana, pepino dulce amarillo suave y pato criollo. Tras una oleada de restaurantes centrados en la cocina de la región en Lima y exitosos chefs con raíces chiclayanas como Valerie y Nando Chang en Miami y Rodrigo Fernandini en Nueva York, la palabra sobre Lambayeque, y especialmente su capital, Chiclayo, se está extendiendo”.

Eater.com aconseja visitar restaurantes regionales chiclayanos como El Cántaro o Fiesta del chef Héctor Solís, antes de pasar a picanterías y chicherías sencillas en los pueblos de los alrededores para probar tortillas de raya, ceviche de chinguirito (hecho con pez guitarra) y arroz con pato a la chiclayana (pato con arroz con cilantro).

“
También hay interesantes establecimientos junto a la playa en Pimentel, donde los pescadores construyen balsas ancestrales de pesca con juncos y donde Solís construyó una versión de mariscos de su restaurante limeño La Picantería”, concluye la reseña de
Eater.com.
Culinaria arequipeña
La gastronomía arequipeña es la cocina regional peruana que más galardones ha recibido y sobre la que se ha escrito incontables reportajes internacionales.

Entre las distinciones internacionales obtenidas por la cocina arequipeña destacan el conferido por la Unesco, en 2019, como miembro de la Red Mundial de Ciudades Creativas en Gastronomía.

En mayo de 2022, la Sociedad Picantera de Arequipa recibió el II Premio Internacional Guardianas de la Tradición, otorgado en la segunda edición del Congreso de Gastronomía, Mujeres y Medio Rural, evento que tuvo lugar en Asturias, España. En representación de la Sociedad Picantera de Arequipa acudieron al evento Mónica Huerta, Beatriz Villanueva y Maruja Ramos, integrantes de los restaurantes “La Nueva Palomino”, “La Laurita Cau Cau” y “La Maruja”, respectivamente.

En abril de 2023 la prestigiosa revista internacional de viajes culinarios
Taste Atlas incluyó al suculento y contundente
Chupe de camarones entre las 50 mejores sopas del planeta, siendo el segundo representante sudamericano en esta selecta lista de potajes considerados formidables.

Sobre el Chupe de camarones, embajador de la cocina tradicional arequipeña, la publicación afirma: “El chupe de camarones es una popular sopa de camarones (o gambas) peruana con una larga e inusual historia. La sopa se prepara, generalmente, con caldo de pescado, camarones frescos, cebollas, huevos, leche, queso, ajo y papas amarillas, mientras que el arroz, los frijoles, las zanahorias y los guisantes se usan con frecuencia, pero no siempre”.

Pero este no fue el único galardón que recibió la cocina de Arequipa, en junio de 2023
Taste Atlas ubicó al tradicional
queso helado arequipeño en el segundo puesto entre los
50 mejores postres helados del planeta, superando incluso a los mejores helados de Italia y de los Estados Unidos que también integran el ranking.

Al referirse al queso helado arequipeño, Taste Atlas menciona: “El queso helado es un postre peruano muy similar al helado, y es originario de Arequipa. Por lo general, se prepara con una combinación de leche entera, leche evaporada, canela, clavo, coco deshidratado, azúcar y yemas de huevo. Ambos tipos de leche se cuecen a fuego lento con canela, clavo, coco y azúcar”.
Gastronomía tacneña
La cocina del departamento más austral del Perú también ha merecido notables elogios en el ámbito global. El
picante a la tacneña, sabroso y emblemático potaje de la
Ciudad Heroica, se sumó, en junio de 2023, a los platos peruanos reconocidos entre los mejores del mundo, según un ranking elaborado por
Taste Atlas, prestigiosa revista internacional de viajes culinarios.

Taste Atlas elaboró una selecta lista de los “50 platos preparados con menudencias mejor calificados del mundo”. Y el picante a la tacneña fue elegido tras el escrutinio de 1,792 opiniones de personas todo el orbe reconocidas como conocedoras.
Taste Atlas destaca que su propósito al elaborar y difundir este tipo de listas de potajes representativos de todo el orbe es promover excelentes comidas locales, infundir orgullo en los platos tradicionales y despertar la curiosidad sobre los platos que no se han probado.

Al referirse al picante a la tacneña, Taste Atlas reseña: “es un plato tradicional peruano originario de Tacna. Se elabora con callos (mondongo de vaca), chiles (ajíes), carne seca (cordero o llama), pata de vaca y papas sancochadas”.
Sobre su preparación, refiere: “Primero se cuecen los chiles en agua con ajo y comino hasta que la salsa adquiera una textura espesa. Luego se combina con carne, mientras que las papas se agregan más tarde. Cuando el plato está completamente cocido, se suele servir con pan marraqueta y una copa de vino tinto seco”.

El picante a la tacneña es un plato tradicional combina magistralmente insumos oriundos del Perú como las milenarias papas, ajíes y la carne de llama o alpaca con ingredientes traídos de Europa como la carne de vaca y de cordero, la cebolla y el ajo.
Como muchos platos peruanos, el picante a la tacneña se creó originalmente como una forma de aprovechar las menudencias y las especias sobrantes de otras preparaciones culinarias, pero se convirtió en un plato popular y símbolo de identidad de los tacneños.
Sabores amazónicos
La cocina amazónica peruana no podía dejar de recibir elogios internacionales. Hasta hace pocas décadas solo estaba circunscrita a las localidades que integran la región natural más extensa pero menos poblada del territorio peruano. Sin embargo, gracias a las ferias gastronómicas y a los restaurantes que se abrieron de manera creciente tanto en Lima como en otras ciudades del Perú, los sabores selváticos sedujeron a todos más allá de las fronteras del país.

El primer potaje amazónico que se convirtió en embajador de la cocina peruana es el juane, plato infaltable en las cartas de muchos restaurantes peruanos en los cinco continentes como expresión de la riqueza cultural, originalidad y biodiversidad que caracteriza a la gastronomía peruana.

Otro plato de la selva peruana que cautivó a los expertos gastronómicos internacionales es el
Inchicapi, tradicional delicia amazónica que en 2023 integró la lista de las 10 mejores sopas de pollo del mundo, según la prestigiosa revista de viajes culinarios
Taste Atlas.

En la lista de las “10 sopas de pollo mejor valoradas del mundo” elaborada por Taste Atlas, el Inchicapi se sitúa en el puesto 8 y fue el único representante de Sudamérica y el segundo del continente americano en esta selecta nómina de potajes que cautivan a los viajeros de todo el orbe.

Sobre el Inchicapi, Taste Atlas refiere que se trata de una sopa cremosa peruana elaborada con carne de pollo o gallina, maíz molido, maní, aceite, yuca y ajo como ingredientes clave. “Es originaria de las regiones selváticas peruanas de Loreto, San Martín y Ucayali. Antes de servir, esta sopa tradicional se suele adornar con cilantro picado”, sostiene.
Delicias tradicionales de Cusco
Taste Atlas, la guía culinaria mundial, dedicó en 2023 un artículo sobre la comida tradicional de
Cusco, uno de los principales destinos turísticos de Perú y puerta de ingreso a
Machu Picchu, una de las siete maravillas del mundo moderno, y resaltó los deliciosos platos de esta región que son el fruto de la fusión andino-española.

"
Descubre Cusco", se titula el artículo que incluyó los mejores lugares tradicionales de
Cusco recomendados por profesionales de la comida; así como los platos más demandados entre estos destacan el
picante de cuy, cuy al horno y cuy al palo.

Taste Atlas resaltó que Cusco, la antigua capital de los Incas, es la ciudad habitada continuamente más antigua de las Américas y declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. "La cocina de esta histórica ciudad ofrece una deliciosa fusión de antiguas tradiciones incas e influencias españolas, creando un diverso tapiz de sabores", subraya.

La guía gastronómica destaca que la
cocina cusqueña celebra los abundantes productos e ingredientes que se encuentran en las zonas altas de los Andes como:
papa, maíz, quinua y una variedad de hierbas y especias nativas juegan un papel central en muchos platos.

"La cocina cusqueña incluye algunas carnes no convencionales, como el cuy y la alpaca, que han sido consumidas por los pueblos andinos durante siglos y siguen siendo una parte importante de su identidad culinaria", indica en su publicación dirigida a viajeros de todo el mundo.
Reconocimiento mundial
La gastronomía peruana viene gozando de un creciente reconocimiento internacional que valora su gran biodiversidad, tradiciones ancestrales y técnicas que la han convertido en una de las principales culinarias del planeta.

Ejemplo de ello son las distinciones recibidas por parte de la Unesco, que incorporó a Arequipa en su Red de Ciudades Creativas en Gastronomía; los premios obtenidos por el Perú como Destino Culinario de Sudamérica en doce ediciones de los World Travel Awards, conocidos como los Premios Óscar del Turismo; y la frecuente inclusión de platos peruanos como los mejores del mundo por el prestigioso portal gastronómico internacional Taste Atlas.

Los reconocimientos también han sido otorgados a restaurantes conducidos por destacados cocineros y cocineras peruanas que han sido elegidos entre los mejores del mundo y son promotores de la rica biodiversidad que sustenta la cocina peruana.

En la actualidad son cada vez más los restaurantes peruanos que operan en países de todos los continentes y se convierten en los mejores embajadores de la cultura y la identidad peruana. Y los buenos cocineros peruanos son muy valorados en restaurantes de otras nacionalidades debido a su buena sazón heredada de la vasta tradición culinaria peruana que sabe mucho de sabores.

Asimismo, la cocina peruana es motivo de extensos informes periodísticos publicados por importantes medios de comunicación como las cadenas internacionales BBC, DW y CNN, revistas como
National Geographic, Condé Nast Traveler, entre otras, que destacan la originalidad y describen la prodigiosa gastronomía peruana que convoca a turistas de todo el mundo interesados en vivir la experiencia de probar in situ los manjares producidos en los fogones peruanos.
¿Hasta cuándo se puede votar?
La votación comenzó el 30 de marzo y finalizará el 12 de junio de 2026, pero no hay que esperar a esa fecha ni el último momento para votar por las candidaturas del Perú y superar los cuatro galardones obtenidos en la edición 2025.

¿Cómo votar?
Para votar por Perú, primero hay que ingresar al
portal de los
World Travel Awards 2026 y crear una cuenta personal. Apenas se concrete el registro, el usuario recibirá un correo electrónico para validar y verificar su identidad. Finalmente, se podrá emitir el voto de acuerdo con la categoría elegida.
(FIN) LZD/MAO
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Publicado: 16/5/2026