OpenAI confirmó el cierre definitivo de Sora, poniendo fin a una herramienta de inteligencia artificial que había generado gran expectativa en el mundo tecnológico. La compañía eliminará la API, el servicio y la aplicación, y dejó claro que no habrá un reemplazo. La decisión marca un giro en su estrategia, ahora enfocada en el mercado empresarial y el desarrollo de software.
El equipo de Sora publicó un mensaje de despedida en el que agradece a los usuarios por crear, compartir contenido y formar comunidad alrededor de la herramienta. También reconoce que la noticia es decepcionante y adelanta que pronto dará más detalles sobre los plazos de cierre, el acceso a la API y las opciones para conservar el contenido generado.
Sora fue presentado en febrero de 2024 como una propuesta innovadora: generar videos con inteligencia artificial a partir de una instrucción de texto. En ese momento captó la atención de la industria y del público, ya que
OpenAI lideraba el avance de la inteligencia artificial y prometía simplificar la producción audiovisual sin necesidad de cámaras ni procesos de edición complejos.
Sin embargo,
entre marzo y noviembre de 2024 la herramienta no estuvo disponible para el público. Ese periodo de espera de ocho meses resultó clave. Mientras OpenAI retrasaba el acceso, otras empresas avanzaron con rapidez:
Runway consolidó su posición, Kling apareció desde China y Google presentó Veo. Cuando Sora finalmente se lanzó en diciembre, ya no llegaba como pionera.
La recepción fue menor a lo esperado. Muchos usuarios consideraron que la herramienta ofrecía menos de lo que ya existía en el mercado. La expectativa generada durante meses terminó jugando en contra de un producto que no logró diferenciarse lo suficiente.
En septiembre de 2025, OpenAI intentó relanzar el proyecto con
Sora 2, incorporando mejoras técnicas. Aun así, el problema ya no era solo el rendimiento.
La plataforma comenzó a llenarse de contenido de baja calidad, lo que afectó su percepción como herramienta útil para proyectos profesionales o creativos más exigentes.
A esto se sumó un cambio de enfoque que no dio resultados. La empresa buscó convertir Sora en una red social para compartir videos, pero
la idea no logró consolidarse y terminó debilitando su propuesta original. Además,
un posible acuerdo con Disney, que pudo haber impulsado su crecimiento, no llegó a concretarse.
El costo operativo fue otro factor determinante. Generar video con inteligencia artificial requiere una gran cantidad de recursos computacionales, lo que implica gastos elevados. Sora no consiguió generar ingresos suficientes para sostener ese nivel de inversión.
Publicado: 26/3/2026