El bienestar emocional se construye a lo largo de la vida, y la lectura puede ser una herramienta accesible para fortalecerlo. Especialistas del Instituto Nacional de Salud Mental “Honorio Delgado – Hideyo Noguchi” (INSM “HD-HN”) destacan que este hábito contribuye al desarrollo emocional, cognitivo y social en distintas etapas.
Desde la infancia, leer en familia fortalece el vínculo afectivo y ayuda a niñas y niños a reconocer y expresar sus emociones.
“Cuando los menores desarrollan un lenguaje más amplio, también mejoran su capacidad para comunicar lo que sienten”, explica el Dr. Horacio Vargas Murga, coordinador del equipo de docencia de la Oficina Ejecutiva de Apoyo a la Investigación y Docencia Especializada (OEAIDE) del INSM.
En la adolescencia y juventud, la lectura acompaña la construcción de la identidad y facilita la comprensión del mundo interno. En la vida adulta, puede convertirse en una pausa frente a la sobreexposición digital, contribuyendo a mejorar la concentración y el manejo del estrés. Asimismo, en etapas posteriores, favorece la estimulación cognitiva y el mantenimiento de las funciones mentales.
El especialista también destaca la importancia de fomentar la lectura desde la etapa escolar a través de estrategias como el plan lector, iniciando con contenidos accesibles que faciliten el hábito. A lo largo de la vida, la lectura representa una oportunidad de desconexión frente a la inmediatez digital y de encuentro personal. “La lectura es también una actividad de disfrute que aporta al bienestar”, añade.
Recomendaciones para incorporar la lectura como hábito de bienestar
1. Iniciar con pocos minutos al día: entre 5 y 10 minutos son suficientes para generar constancia.
2. Elegir lecturas de interés personal: facilita la conexión y continuidad.
3. Aprovechar momentos cotidianos: durante pausas.
4. Leer sin presión: avanzar al propio ritmo o cambiar de libro si es necesario.
5. Crear un espacio adecuado: con buena iluminación y sin distracciones.
6. Reflexionar sobre lo leído: ayuda a comprender y conectar con la experiencia.
7. Compartir la lectura: fortalece vínculos y enriquece el proceso.
Orientación en salud mental
El INSM “HD-HN” recuerda que la lectura puede ser un recurso cotidiano para el bienestar. Incorporarla progresivamente como hábito permite generar espacios de calma, reflexión y aprendizaje.
Si necesitas orientación en salud mental, puedes comunicarte de manera gratuita a la línea 113, opción 5, donde recibirás atención profesional.
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(FIN) NDP/KGR
Publicado: 21/4/2026