Al conmemorarse el Día de la Cirugía Peruana, el 5 de abril, una intervención de alta complejidad realizada en el Instituto Nacional de Salud del Niño San Borja (INSN-San Borja) ha puesto en evidencia el nivel, la entrega y la evolución de esta especialidad en el país.
Un equipo multidisciplinario del INSN San Borja ha establecido un nuevo hito en la medicina pediátrica al lograr separar a las siamesas Ailani y Alif Palacios Picón, que nacieron prematuras y unidas por la columna vertebral, tras una compleja intervención quirúrgica realizada el pasado 18 de diciembre en esta institución especializada en cirugías de alta complejidad.
Estas hermanitas nacieron el 5 de octubre de 2025 en el Hospital Herminio Valdizán de Huánuco y fueron trasladadas al INSN San Borja, tres días después de su nacimiento, luego de comprobarse su condición especial y determinarse que debían ser transferidas a Lima de inmediato.
"Ailani y Alif, tenían apenas 2.5 kg. por lo que, en la primera junta médica multidisciplinaria, en la que participó personal de la especialidad de neurocirugía, neonatología, cirugía plástica, cirugía general, anestesiología y neurología, se determinó diseñar un plan de trabajo orientado a ganar un peso mayor a 3 kilos, además de una serie de pruebas de resonancia magnética y electromiografía, esta última para ver la funcionalidad de los nervios y las piernas", explica el Dr. Alberto Ramírez Espinoza, jefe del Departamento de Neurocirugía del INSN San Borja y uno de los profesionales médicos que lideró esta proeza, junto con el también neurocirujano, Dr. Mauro Toledo.
"Tenían que estar un poco grandes, y con el apoyo del área de neonatología y la parte de soporte nutricional, en el tiempo de tres meses, las niñas alcanzaron el peso que se requería".
Se completó todo lo solicitado, los exámenes auxiliares que se requerían y se planificó la cirugía, en diciembre. Lo que compartían era la columna lumbar, en la que había escasas estructuras nerviosas en la envoltura de la columna del sistema nervioso, que es la dura madre, y compartían músculo de la columna y la piel y las partes blandas que nosotros llamamos.
Una de ellas tenía escaso movimiento en los miembros inferiores. Lo que se trató durante la cirugía fue separarlas y preservar su funcionalidad. “Agregarle a la cirugía mayor daño no era el objetivo, sino preservar toda la función que traía. Para eso lo planificamos con la resonancia magnética, lo planificamos con realidad virtual y con las maquetas de impresión 3D”, explica este médico peruano, natural de Lima, con 31 años como neurocirujano y 28 en esta especialidad.
El galeno precisa que hubo una junta médica previa a la cirugía, en la que nos pusimos de acuerdo respecto a cada uno de los cirujanos, los anestesiólogos, los neurólogos y los profesionales que participarían directamente en la operación.
Se hizo una presentación en PDF para compartirla entre todos los colegas, acerca de la distribución de cada uno en sala de operaciones, incluyendo las licenciadas de enfermería e instrumentistas de neurocirugía. Enfermeras que solamente instrumentan neurocirugía. Y en ese esquema estaba la distribución de todos, de los microscopios quirúrgicos que se utilizaron para separarlas, de los monitores de los equipos de anestesia, el instrumental para cada uno, el monitoreo neurofisiológico y el PDF que es la información de los pasos de la cirugía, que también detallaba la participación de cada profesional.
¿Quiénes participaron en la operación?
El Dr. Ramírez precisa que, para tener una idea de lo realizado, participaron 4 anestesiólogos, 4 neurocirujanos, 2 cirujanos principales y 2 ayudantes; además 2 cirujanos plásticos, 2 neurólogos, 4 licenciadas de enfermería, instrumentistas de cirugía. La operación se realizó con anestesia general lo que siempre genera un mayor riesgo, aunque el galeno refiere que el momento ideal para intervenir en casos de gemelos, se determina de acuerdo, a cómo se encuentra los órganos que comparten.
"En un recién nacido, o como en el caso de Ailani y Alif, que bordeaban los tres meses de nacidas, se realiza cuando presentan las mejores condiciones, con el mejor peso, con los estudios completos y la planificación ideal para poder separarlos”.
La resonancia magnética reveló que compartían un canal raquídeo y estructuras nerviosas, lo que complicaba la separación, pero también motivaba al equipo para realizar la cirugía.
El 18 de diciembre se realizó la esperada la intervención. Utilizando tecnología de punta como microscopios quirúrgicos, impresión 3D y realidad virtual, el equipo logró planificar la operación con precisión, mejorando la seguridad y reduciendo riesgos. La cirugía, bordeó las 4 horas, y fue un éxito, un verdadero milagro.
El INSN ha realizado hasta hoy tres de estas delicadas operaciones. El Dr. Ramírez refiere que, en las anteriores cirugías de separación de siameses fueron parte de los equipos que intervinieron, siempre alertas para ver si había compromiso del sistema nervioso en el que tuvieran que intervenir, de modo que tenían, junto con Dr. Toledo, el expertise que ha permitido esta nueva proeza de la institución, esta vez bajo su liderazgo.
Un nuevo comienzo tras la cirugía
El neurocirujano Mauro Toledo, quien junto al Dr. Alberto Ramírez, estuvo al frente del equipo multidisciplinario que separó a las siamesas, destacó la complejidad del caso, tanto por la anatomía compartida como por la fragilidad de las pacientes. “Lo más complejo ha sido la separación con técnica microquirúrgica, preservando o evitando la pérdida sanguínea mayor”.
Destaca el uso de tecnología avanzada, la como resonancias de alta precisión e impresiones 3D, lo que permitió planificar la cirugía con mayor exactitud. “Pudimos hacer una simulación de cómo íbamos a cortar y qué estructuras se iban a presentar”, explica el especialista, aunque reconoce que la experiencia acumulada del equipo médico fue determinante para reducir riesgos y tiempos operatorios.
En cuanto al proceso, refiere que luego de una operación de esta naturaleza, siempre hay la posibilidad de infecciones o complicaciones derivadas de la manipulación de estructuras delicadas como la médula espinal. “El cierre del saco dural tiene que ser muy preciso porque una fístula puede generar infecciones graves y comprometer la médula espinal y la vida del paciente”.
Señala también que las menores tendrán ahora que enfrentar el posoperatorio, una fase crítica que demandará la participación de diversas áreas médicas, como neurología, medicina física, rehabilitación, psicología, las que tienen que trabajar en conjunto.

El medico refiere, además, que las niñas deberán enfrentar posibles secuelas como vejiga neurogénica, deformaciones en miembros inferiores y complicaciones neurológicas, secuelas que solo con tratamiento pueden mejorar, pero no desaparecerán del todo.
"El seguimiento será permanente y especializado. Las menores deberán regresar periódicamente a Lima para controles en neurocirugía y, posteriormente, continuar tratamiento en áreas como traumatología, urología y rehabilitación".
El doctor Toledo, advierte también que la recuperación no solo dependerá del éxito quirúrgico, sino también de las condiciones de vida de las pacientes, quienes provienen de una zona rural del país.
“Lo ideal es que ellos estén en una capital de departamento donde haya especialidades para continuar su tratamiento”, comenta el galeno, considerando la necesidad de acceso sostenido a servicios de salud.
Un tema no menor, será el acompañamiento sicológico, tanto para las niñas como para su familia, pues será fundamental en el proceso de adaptación a su nueva condición de vida.
Para el destacado profesional, que cuenta con una larga trayectoria profesional en el INSN, tanto en la sede de Breña como en la de San Borja, este caso del que ahora es protagonista con el Dr. Ramírez, pone en evidencia los avances de la medicina peruana en las últimas décadas.
Según Toledo, este tipo de intervenciones eran antes inaccesibles para la mayoría de la población. “Había pacientes que no se operaban o tenían que ir al extranjero. En ese tiempo no existía el Seguro Integral de Salud y la cobertura era muy baja”. En cambio, hoy el panorama es distinto. "Tenemos un país donde el Seguro Integral de Salud (SIS), brinda una cobertura del 100% y, en el caso de las mellizas, también cubrió la totalidad de la intervención".
Especialistas en el Perú
En el Día de la Cirugía Peruana, este profesional médico afirma que, pese a lo avanzado, aún existe una brecha en la formación de especialistas en el país. “Siempre hay escasez de especialistas a nivel nacional”, advierte, aunque destaca el esfuerzo de instituciones como el INSN San Borja en formar nuevas generaciones de médicos.
Desde su experiencia —más de dos décadas en neurocirugía pediátrica—, el médico huaracino señala que junto al Dr. Alberto Ramírez, cumplen también un rol formador. “Seguimos preparando a los jóvenes para que puedan enfrentar estas patologías complejas”.
La exitosa separación de las gemelas siamesas no solo representa un logro médico, sino también una señal de esperanza para miles de familias peruanas que hoy pueden acceder a tratamientos de alta complejidad sin salir del país.
Un homenaje en vida
La separación de las siamesas no es solo una historia clínica exitosa. Es, sobre todo, un homenaje en vida a los cirujanos peruanos: a su formación, su sacrificio y a su compromiso con los pacientes más vulnerables.
En cada intervención compleja, en cada vida salvada, se reafirma el valor de una especialidad que, hoy 5 de abril, no solo celebra su día, sino también su capacidad de cambiar destinos.
Día de la Cirugía
- El INSN San Borja es un centro de alta complejidad netamente quirúrgico. Cuenta con 97 cirujanos, entre cirujanos pediatras, neurocirujanos, cirujanos cardiovasculares, cirujanos plásticos y de quemados, traumatólogos, otorrinolaringólogos, oftalmólogos, urólogos, cirujanos de cabeza y cuello, cirujanos de tórax y ginecólogos.
- El INSN San Borja destaca como referente en atención pediátrica quirúrgica de alta complejidad y trasplante de órganos sólidos. En estos 12 años ha realizado más de 64 mil cirugías complejas a niños y adolescentes de todo el país. Realiza entre 450 a 500 cirugías al mes. Cuenta con 13 Salas de Operaciones.
- Destaca como centro referente de trasplante de órganos sólidos en pacientes pediátricos, y desde el año 2016 realizó 116 trasplantes de órganos y tejidos, con donante vivo y cadavérico. 65 son trasplantes renales, 23 hepáticos y 28 trasplantes de córnea.
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