19:00 | Chiclayo, mar. 11.
En la ciudad de Chiclayo, capital de la región Lambayeque, se vienen dando pasos importantes para proteger y revalorar uno de los platos más representativos del norte peruano. La municipalidad provincial, a través de la Subgerencia de Turismo y Cultura, elabora un plan de trabajo orientado al registro del tradicional cabrito a la chiclayana como Especialidad Tradicional Garantizada (ETG).
La iniciativa busca salvaguardar la autenticidad de la receta y del método de preparación de este emblemático guiso que forma parte de la identidad gastronómica de la región Lambayeque. Para lograrlo, se desarrolla un trabajo articulado entre diversas instituciones públicas, entre ellas Indecopi, la Gerencia Regional de Comercio Exterior y Turismo de Lambayeque, Promperú y la Municipalidad Provincial de Chiclayo.
Según informó el subgerente de Turismo y Cultura, David Cárdenas, el proceso para lograr este reconocimiento se encuentra en una etapa clave de articulación técnica y política durante el año 2026.
“El objetivo es formalizar el expediente para que el cabrito a la chiclayana sea reconocido como Especialidad Tradicional Garantizada del Perú, lo que permitirá proteger su preparación tradicional y fortalecer su valor cultural y turístico”, refirió el funcionario.

En este proceso, cada institución cumple un rol específico: Indecopi será el encargado del registro oficial y la protección de la propiedad intelectual; Gercetur Lambayeque lidera la articulación regional para impulsar el turismo y la identidad cultural; mientras que Promperú trabaja en el posicionamiento del plato como atractivo turístico y potencial producto gastronómico de exportación.
El cabrito a la chiclayana, conocido también como seco de cabrito a la norteña, es uno de los platos más emblemáticos del norte peruano. Su origen se consolidó en Chiclayo, donde la carne de cabrito de leche —tierna y de sabor suave— se combina con ingredientes tradicionales de la costa norte.
Entre ellos destacan el culantro fresco, considerado la hierba principal del guiso; la chicha de jora, bebida ancestral de maíz fermentado que aporta profundidad al sabor; el ají amarillo y el indispensable loche, ingrediente típico que brinda aroma y espesor a la preparación.
El nombre “seco” proviene de la técnica de cocción en la que el guiso se reduce lentamente hasta evaporar gran parte del líquido, concentrando así sus sabores. El resultado es un plato intenso y aromático que ha trascendido generaciones.

Hoy, el seco de cabrito es considerado uno de los guisos más representativos de la gastronomía peruana y el plato bandera de Lambayeque. En Chiclayo, es infaltable en celebraciones familiares, festividades y matrimonios, donde se comparte como símbolo de tradición, identidad y orgullo regional.
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(FIN) SDC/TMC
Publicado: 11/3/2026