Por Fidel Gutiérrez Mendoza‘Abiseo, el bosque cultural de los chachapoya’ es el título del documental que desde la semana pasada puede apreciarse de manera gratuita en internet, y que muestra de las características de una zona en la que, entre muestras únicas de flora y fauna, se erigen testimonios arquitectónicos precoloniales de gran riqueza histórica y estética, como los que conforman El Gran Pajatén.
Dicho trabajo audiovisual -que puede verse
en este enlace - ha sido dirigido por Rosemarie Lerner y producido por World Monuments Fund (WWF) Perú; entidad que también desarrolla una expedición que investiga las estructuras preincas del Parque Nacional del Río Abiseo y promueve la conservación de este lugar.
Su director, Juan Pablo de la Puente Brunke, dijo a la Agencia Andina que es necesario tomar en cuenta que este punto del territorio nacional combina las manifestaciones culturales de los chachapoyas y una riqueza natural sumamente amplia.
El documental se inicia cuando empieza la expedición de la WWF Perú en Pataz, en la sierra de La Libertad. La comitiva cruza la Cordillera de los Andes para luego descender hacia el bosque amazónico de San Martín, donde se encuentra el Parque Nacional del Río Abiseo.
Dentro de esta extensión de terreno natural se encuentra, a su vez, el valle alto del río Montecristo, que alberga al Gran Pajatén y otros asentamientos en los que vivieron los chachapoyas.

“Ha sido todo un reto logístico completar el proyecto”, indicó De la Puente, en referencia a lo agreste del terreno y a las duras condiciones climatológicas existentes en el Parque Nacional del Río Abiseo.
Entre la lluvia y los bosques
Se trata de una zona en la que, de los 12 meses del año, llueve torrencialmente durante 9 meses y medio.

“Lo que vemos en pantalla es muy útil para que el público en general entienda lo que implica el trabajo de conservación de este patrimonio cultural, y lo que implica el trabajo de un arqueólogo”, señaló De la Puente Brunke. “Por primera vez se ha detallado con máxima resolución de imagen la topografía del Valle Alto del río Montecristo. Eso es lo que el espectador va a poder ver”, refirió.
Este registro fílmico ya ha sido exhibido en museos, universidades y centros culturales de Lima y San Martín, así como en foros de España, Italia y Estados Unidos, y ahora podrá apreciarse desde dispositivos como teléfonos celulares y ordenadores, vía Youtube, de manera gratuita, señaló.
“Esta ha sido la primera la primera expedición en que se han realizado acciones de conservación, enfocadas en una estructura circular en El Gran Pajatén que estaba colapsada”, refiere el representante de WWF Perú. El avance de la vegetación ha afectado la estabilidad de las estructuras allí existentes, refirió.
Cuando El Gran Pajatén fue abandonado por los chachapoyas, por razones que aun no se han determinado, el bosque continuó creciendo, afectando las construcciones, desnivelando algunas de estas; situación que también ha demandado atención por parte de los investigadores para evitar que las estructuras continúen deteriorándose.

A raíz de este trabajo, la referida institución estableció un protocolo de intervención que ha entregado al Ministerio de Cultura para que esta y otras instituciones puedan aplicarlas. “Es una primera experiencia de conservación” en zonas como esta, manifestó.
Patrimonio Mundial
La Unesco considera al Parque Nacional del Río Abiseo como un Patrimonio Mundial Mixto, al presentar estructuras y edificaciones realizadas por culturas ancestrales y flora y fauna de gran diversidad, con más de 100 especies endémicas; es decir, que solo existen en ese lugar.

En el Perú esta área comparte dicha categorización con el Santuario Histórico de Machu Picchu, donde también existe patrimonio cultural y patrimonio natural.
A diferencia de este último punto, El Gran Pajatén y el complejo conocido como Los Pinchukos, no están abiertos al turismo, refirió De la Puente.
“Se trata de una zona sumamente frágil, no solo por las evidencias arqueológicas que allí existen y que requieren ser conservadas, sino también por su biodiversidad”, que incluye a especies en peligro, como el mono choro de cola amarilla.
Se añade también el hecho de que este complejo arquitectónico requiere de mayor estudio e investigación, refirió. Está pendiente, por ejemplo, avanzar más con respecto a Cerro Central, otro asentamiento con edificaciones, sobre el cual, actualmente, “se sabe muy poco”, indicó.

Más de 100 construcciones
Los primeros trabajos de investigación datan de 1963. Una posterior, efectuada en 1985, determinó que en El Gran Pajatén constaba de 26 estructuras semicirculares, características de la cultura Chachapoyas.
Las más recientes investigaciones -efectuadas entre 2023 y 2025- han establecido que en realidad son más de 100 las edificaciones de esta índole que allí se encuentran. Contribuyó a consolidar este hallazgo el uso de tecnología óptica, como la de detección de luz a través de láser, denominada Lidar (Light Detection and Ranging) y drones, entre otros implementos.

“Aquí ha habido un diseño, una planificación del territorio, una dedicación de recursos y mano de obra para realizar estas más de 100 edificaciones”, señaló De la Puente.
Con respecto a Los Pinchukos, el representante de WWF Perú indica que se trata de un espacio funerario. Al igual que otros de ese tipo, pertenecientes a la cultura Chachapoyas, se ubica cerca de un acantilado y precipicios.

Estructuras similares se encuentran en otros puntos en los que se desarrolló esta cultura, en el departamento de Amazonas. Entre ellos están los sarcófagos de Carajía y los del cerro El Tigre.
De acuerdo a lo observado por los arqueólogos, varios de estos monumentos habrían tenido una connotación religiosa, oficiando como puntos de culto. Otras estructuras más pequeñas habrían servido de viviendas para los chachapoyas, observándose en dichas edificaciones también especial cuidado por el detalle arquitectónico.

Lo que si no se ha determinado con precisión aun es por qué se eligió construir en una zona con condiciones sumamente agrestes como en la que se encuentra El Gran Pajatén, señala De La Puente.
“Es un área en la que se necesita continuar con la investigación. No sabemos realmente todo lo que hay, pero con nuestro proyecto podemos brindar información visual, narrativa y técnica”, expresó.
(FIN) FGM
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Publicado: 18/5/2026