Estudiantes de la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP) han desarrollado desde cero un cohete de propulsión sólida al que llamaron Kuntur 1 (que significa cóndor en quechua). Este fue lanzado exitosamente en marzo pasado en Chincha (Ica) alcanzando cerca de 500 metros de altura. El próximo reto es competir en Brasil en representación de nuestro país.
El proyecto Kuntur nació en el 2023 como parte de un curso en las aulas de ingeniería de la PUCP, con el paso de los años transformaron el conocimiento adquirido en el grupo de investigación GIA (Grupo de Ingeniería Aeroespacial) que hoy reúne a más de 60 estudiantes con una meta clara: llegar al espacio.
En entrevista con la Agencia Andina, Angelo Camero, egresado de Ingeniería Mecatrónica de la PUCP señala que a pesar de enfrentar vacíos normativos y limitaciones técnicas, el equipo logró validar con éxito el cohete Kuntur 1 mediante un lanzamiento que alcanzó los 520 metros de altitud.
El proyecto Kuntur busca ahora la sostenibilidad a largo plazo y convertirse en el primer programa aeroespacial universitario sostenible, con planes para implementar motores híbridos y competir a nivel internacional en el Latin American Space Challenge en Brasil.
“Nosotros empezamos con un Kuntur Cero y una de las principales dificultades que teníamos era la información pues no hay prácticamente información de cohetería profesional que sea totalmente pública. Las actividades de cohetería no están reguladas con una norma específica, a diferencia del desarrollo de aviones o desarrollo de drones que sí tiene una normativa más específica”, señala Camero, gerente general de GIA (Grupo de Ingeniería Aeroespacial)
Características del cohete universitario
Con la guía, principalmente en cuestiones técnicas y administrativas, de la Agencia Espacial del Perú (CONIDA) pudieron sacar adelante Kuntur 1. Como bien lo explica Felipe Garrajal, ingeniero mecánico de la PUCP y encargado del diseño del proyecto Kuntur, se trata de un cohete de propulsión sólida de una sola etapa y de recuperación por paracaídas. Mide entre 1.50 metros y el diámetro es de 50 cm.

“Son cohetes realmente pequeños, pero que llegan a grandes altitudes. A diferencia de los cohetes modernos como el de Space X, que tiene un sistema de propulsión como de un motor de carro, este contiene lo que es un propulsor sólido dentro del motor. Básicamente es como una vela, con una chispa se prende y hace toda la generación del combustible”, señala el ingeniero mecánico.
Lanzamiento exitoso
Luego de un par de años de diseño y fabricación, en marzo de este año lanzaron-luego de muchos intentos- Kuntur 1 en Chincha, al sur del país, con el objetivo de validar el vuelo del cohete.
Lee también:
NASA trasladó parte del cohete SLS para la misión Artemis III“La operación de un cohete es bastante compleja. Hay muchas muchas incertidumbres antes, durante, incluso después del lanzamiento. Hay muchas cosas que no puedes calcular, no puedes simular, por más que tengas la ingeniería de detalle, no se puede prever. Entonces, solo puedes enfrentarte a una realidad cuando lo lanzas. Lego de haber terminado su trayectoria balística pudimos identificar dónde había caído y lo recuperamos por partes”, señala Angelo Camero.
El objetivo se cumplió: validar el lanzamiento que fue considerado exitoso.
“Validamos nuestra propia tecnología, la propulsión, la parte aerodinámica, parte de estructura y principalmente demostramos que es posible”, detalló Camero.
Próximo objetivo: Ganar en Brasil

Con la experiencia del 2025, este año el equipo peruano va por un lugar en el podio del Latin American Space Challenge en Brasil.
Como recuerda Camero, el año pasado participaron con Kuntur 1 y un satélite universitario, pero no pudieron concretar el lanzamiento en Brasil por cuestiones técnicas.
“Nosotros participamos en el 2025, pasamos todas las etapas, porque la competencia tiene todo un proceso y la parte final es viajar a Brasil para el lanzamiento. Sin embargo, este no se pudo dar porque los propulsores del concurso eran diferentes a los que aquí nosotros utilizamos en Perú, y por eso no pudimos concluir nuestra participación”, explica Felipe Garrajal.
Para este año el objetivo es ganar. “El objetivo para este año es directamente el podio en nuestra categoría de cohetes porque nos enfrentamos a equipos que son de talla internacional, muchos de ellos ya tienen contratos con empresas aeronáuticas, empresas aeroespaciales, muchas de estas empresas a ellos les fabrican su tecnología. Sabemos que es competitivo, pero con el talento peruano que tenemos y nuestra propia tecnología es completamente factible que logremos un podio y mucho más”, comenta emocionado Camero.
El equipo no solo tiene en mente la competencia, también tienen planeado implementar dos tecnologías nuevas desarrolladas 100% aquí en el Perú.
“Son la tecnología de multietapa, digamos que parecido a los cohetes comerciales de SpaceX o de la NASA, que como varios habrán visto en los lanzamientos, tienen propulsores principales, digamos, que se desprenden para quitar justamente peso del cohete y poder hacerlo más eficiente a alturas más altas. Entonces, esta tecnología multietapa sería la primera vez que en el Perú se estaría se estaría implementando”, señala Camero.
Finalmente, para el cuarto trimestre tienen planeado realizar la primera prueba funcional de un motor híbrido.
“De esta manera estaríamos contribuyendo con el Perú, con el desarrollo de esta tecnología. Estos proyectos al ser estudiantiles, siguen siendo proyectos abiertos, para que cualquier persona pueda participar y los invitamos a involucrarse con nosotros”, concluyó Angelo Camero.