Día de las Áreas Naturales Protegidas. ¿Cómo aportan al desarrollo sostenible del Perú?

Conoce cuántas hay en Perú, qué regiones tienen mayor número de ANP y cómo mitigan el cambio climático

ANDINA/Difusión

ANDINA/Difusión

14:19 | Lima, oct. 16.

El 17 de octubre se celebra en Perú el Día de las Áreas Naturales Protegidas, una efeméride para destacar su importancia en diversos aspectos del desarrollo sostenible en nuestro país. ¿Qué son estos espacios y cuántos hay en Perú?, ¿Cuál es su importancia?, ¿Cómo se clasifican y en qué categorías?, ¿Qué regiones tienen mayor cantidad de áreas protegidas?, ¿Cómo aportan a la conservación ambiental, a la economía de las comunidades locales y a mitigar el cambio climático?

¿Qué son las áreas naturales protegidas?


Las Áreas Naturales Protegidas (ANP) son espacios terrestres o marinos reconocidos, establecidos y protegidos legalmente por el Estado peruano por su importancia para la conservación de la biodiversidad y su contribución al desarrollo sostenible del país.


Las ANP conforman el Sistema Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado (Sinanpe).

¿Cuántas áreas naturales protegidas hay en Perú?


Actualmente, el Perú tiene 259 áreas naturales protegidas, de las cuales 78 son administradas por el gobierno nacional, a través del Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado (Sernanp), 39 por gobiernos regionales y 149 por propietarios de predios individuales o comunidades (ANP de conservación privada).


Las ANP abarcan más de 30 millones de hectáreas en los ámbitos terrestre y marítimo, lo que representa más del 26 % del territorio nacional. 



Departamentos con más ANP


Loreto es el departamento peruano que tiene mayor cantidad y extensión de áreas naturales protegidas en su territorio, tanto de administración nacional, regional y privada. Aquí están, por ejemplo, las Reservas Nacionales Pacaya-Samiria, Allpahuayo Mishana, Matsés y Pucacuro; los Parques Nacionales Yaguas, Sierra del Divisor (compartido con Ucayali) y Güeppi-Sekime; las Reservas Nacionales Airo Pai, Huimeki y Bajo Putumayo Yaguas. Cuenta también con seis ANP de administración regional y 29 ANP de conservación privada.


Otros departamentos que cuentan con mayor número de áreas de conservación de administración nacional, regional y privada reconocidas en su territorio son Amazonas, Cusco y Madre de Dios.



ANP de administración nacional


Las ANP de administración nacional tienen dos estatus: las establecidas con estatus definitivo y con estatus transitorio que son las Zonas Reservadas.


A fin de que puedas conocer las características de dichos espacios naturales, te explicamos a continuación la clasificación por su condición legal:

Las áreas de uso directo, son aquellas donde se permite el aprovechamiento o la extracción de recursos naturales, prioritariamente por las poblaciones locales, según el plan de manejo del área. 


En esta categoría se encuentran las reservas nacionales, las reservas paisajísticas, los refugios de vida silvestre, las reservas comunales, los bosques de protección, los cotos de caza y las áreas de conservación regional. Asimismo, la recientemente creada Reserva Nacional Dorsal de Nasca, se encuentra bajo esta categoría de Uso Directo.


Las áreas de uso indirecto, son aquellas en las cuales no se permite la extracción de recursos naturales ni transformaciones del ambiente natural. En ellas también se permite la investigación científica, la recreación y el turismo en zonas apropiadamente establecidas. Aquí están los parques nacionales, los santuarios nacionales y los santuarios históricos.

Por el tipo de uso


Según el Sistema Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado (Sinanpe), las ANP se clasificación de la siguiente manera:

Parques Nacionales


Son 15 áreas que contiene muestras representativas de la diversidad natural del país y de sus grandes unidades ecológicas. En ellas se protege la integridad ecológica de uno o más ecosistemas, las asociaciones de flora y fauna silvestre, así como otras características paisajísticas y culturales del entorno.


En este grupo están los siguientes: Parque Nacional Gueppí-Sekime; Parque Nacional del Río Abiseo; Parque Nacional del Manu; Parque Nacional de Cutervo; Parque Nacional Cordillera Azul; Parque Nacional Cerros de Amotape; Parque Nacional Alto Purús; Parque Nacional Bahuaja Sonene; Parque Nacional Yanachaga Chemillén; Parque Nacional Yaguas; Parque Nacional Tingo María; Parque Nacional Sierra del Divisor; Parque Nacional Otishi; Parque Nacional Ichigkat Muja - Cordillera del Condor y Parque Nacional Huascarán.

Santuarios Nacionales


Se trata de 9 zonas intangibles donde se protege el hábitat de una especie o una comunidad de flora y fauna, así como formaciones naturales de interés científico y paisajístico.


Los santuarios nacionales del país son: Santuario Nacional Cordillera de Colán; Santuario Nacional Tabaconas Namballe; Santuario Nacional Pampa Hermosa; Santuario Nacional Megantoni; Santuario Nacional los Manglares de Tumbes; Santuario Nacional Lagunas de Mejía; Santuario Nacional de Huayllay; Santuario Nacional de Calipuy y Santuario Nacional de Ampay.

Santuarios Históricos


Son 4 áreas intangibles que contienen valores naturales relevantes y muestras del patrimonio monumental y arqueológico del país. También pueden ser lugares donde se desarrollaron hechos sobresalientes de la historia del país.


En esta clasificación se encuentran: el Santuario Histórico de Machu Picchu; Santuario Histórico de la Pampa de Ayacucho; Santuario Histórico de Chacamarca; y Santuario Histórico Bosque de Pómac.

Reservas Paisajísticas


Son zonas en las que se protegen ambientes cuya integridad geográfica muestran una armoniosa relación entre el hombre y la naturaleza, albergando importantes valores naturales, estéticos y culturales.


En el Perú tenemos: la Reserva Paisajística Subcuenca del Cotahuasi y la Reserva Paisajística Nor Yauyos Cochas.

Refugios de Vida Silvestre


Se trata de áreas que requieren intervención activa del hombre con fines de manejo, para garantizar el mantenimiento de los hábitats y para satisfacer las necesidades particulares de determinadas especies, como los sitios de reproducción.


En este grupo están el Refugio de Vida Silvestre Bosques Nublados de Udima; el Refugio de Vida Silvestre Los Pantanos de Villa y el Refugio de Vida Silvestre Laquipampa.

Reservas Nacionales


Estos 17 territorios están destinados a la conservación de la diversidad biológica y la utilización sostenible de los recursos de flora y fauna silvestre, acuática o terrestre. En estas ANP se permite el aprovechamiento comercial de los recursos naturales, siempre bajo planes de manejo aprobados y supervisados por la autoridad nacional competente.


En este grupo están: la Reserva Nacional Mar Tropical de Grau, la de creación más reciente (abril de 2024) para promover el desarrollo de investigaciones científicas, a fin de contar con una mayor información disponible que contribuya a su planificación y gestión efectiva; la Reserva Nacional Dorsal de Nasca, la cual nos permite conservar aproximadamente el 8 % de nuestra superficie marina y parte de la cadena de montañas submarinas Dorsal de Nasca, que atraviesa casi todo el Pacífico sur; la Reserva Nacional de Tumbes; la Reserva Nacional de Salinas y Aguada Blanca; la Reserva Nacional San Fernando; la Reserva Nacional Pucacuro.


Asimismo, la Reserva Nacional de Paracas; la Reserva Nacional Pampa Galeras Barbara D'Achille; la Reserva Nacional Pacaya Samiria; la Reserva Nacional de Lachay; la Reserva Nacional de Junín; la Reserva Nacional Matsés; la Reserva Nacional de Calipuy; la Reserva Nacional del Titicaca; la Reserva Nacional Tambopata; la Reserva Nacional Allpahuayo Mishana; y la Reserva Nacional Sistema de Islas, Islotes y Puntas Guaneras.

Reservas Comunales


Son 11 zonas destinadas a la conservación de la flora y la fauna silvestre en beneficio de las poblaciones rurales vecinas. El uso y la comercialización de recursos se hacen bajo planes de manejo aprobados y supervisados por la autoridad y conducidos por los mismos beneficiarios. Pueden ser establecidas sobre suelos de capacidad de uso mayor agrícola, pecuario, forestal o de protección y sobre humedales.


Acá se encuentran: la Reserva Comunal Asháninka; la Reserva Comunal Amarakaeri; la Reserva Comunal Airo Pai; la Reserva Comunal Yanesha; la Reserva Comunal Tuntanain; la Reserva Comunal Purús; la Reserva Comunal Machiguenga; la Reserva Comunal Huimeki; la Reserva Comunal El Sira y la Reserva Comunal Chayu Nain.

Bosques de Protección


Se establecen a fin de garantizar la protección de las cuencas altas o colectoras, las riberas de los ríos y de otros cursos de agua y, en general, para proteger contra la erosión las tierras frágiles que así lo requieran. En ellos se permite el uso de recursos y el desarrollo de aquellas actividades que no pongan en riesgo la cobertura vegetal del área.


En este grupo se encuentran 6 áreas naturales protegidas: el Bosque de Protección Puquio Santa Rosa; el Bosque de Protección Pui Pui; el Bosque de Protección San Matías San Carlos; el Bosque de Protección Pagaibamba; el Bosque de Protección Alto Mayo; y el Bosque de Protección Aledaño a la Bocatoma del Canal Nuevo Imperial.

Cotos de Caza


Son áreas destinadas al aprovechamiento de la fauna silvestre a través de la práctica regulada de la caza deportiva. En este grupo se encuentran el Coto de Caza Sunchubamba y el Coto de Caza El Angolo.




Contribución de las ANP a la conservación de ecosistemas


Las áreas naturales protegidas contribuyen a la conservación ambiental y de los ecosistemas en el Perú de la siguiente manera:

Protección de la biodiversidad: las ANP resguardan muestras representativas de la diversidad biológica del país (albergando gran porcentaje de la flora y fauna nacional, incluyendo especies únicas).

Provisión de servicios ecosistémicos: las ANP aseguran la continuidad de beneficios vitales como el agua limpia, la regulación del clima, la protección de cabeceras de cuenca y la captura de carbono frente al cambio climático.


Mitigación de desastres: las ANP conservan suelos frágiles, riberas de ríos y bosques que previenen la erosión, inundaciones y deslizamientos.

Aprovechamiento sostenible: las ANP regulan actividades en áreas de uso directo (como reservas nacionales y reservas comunales) mediante planes de manejo para que las poblaciones locales aprovechen los recursos sin destruir el hábitat.

Articulación social y comunal: en las ANP trabajan de la mano guardaparques, comunidades indígenas, pobladores altoandinos y asociaciones mediante acuerdos de conservación y licencias de bionegocios.

Aporte de las ANP a la mitigación de la crisis climática


Las áreas naturales protegidas constituyen un factor clave en la estrategia más efectiva y rentable del Perú para enfrentar la crisis climática. Estos espacios no solo resguardan la biodiversidad, sino que actúan como soluciones naturales enfocadas en dos frentes clave: la mitigación (reducir las causas del cambio climático) y la adaptación (reducir la vulnerabilidad ante sus efectos). El aporte estratégico de las ANP se divide en los siguientes pilares:

Grandes almacenes y sumideros de carbono


Evitan la liberación de gases de efecto invernadero: Al encontrarse más del 94% de las ANP en estado óptimo de conservación se previene la deforestación y la degradación de suelos en millones de hectáreas de bosques. Esto frena la liberación masiva de dióxido de carbono (CO2) a la atmósfera.


Captura activa de gases de efecto invernadero en la Amazonía, los Andes y el mar: Ecosistemas clave como los bosques tropicales amazónicos, los bofedales altoandinos y las áreas marinas protegidas absorben activamente toneladas de carbono y con ello se reduce el impacto de los gases de efecto invernadero en la atmósfera y el clima.

Regulación del clima y ciclos hídricos


Siembra y cosecha de agua: Las ANP protegen las cabeceras de cuenca y los glaciares, garantizando la provisión de agua limpia para el consumo humano y la agricultura frente a sequías prolongadas.


Amortiguamiento del microclima: La cobertura vegetal densa de los bosques ayuda a regular la temperatura local, contrarrestando las olas de calor extremas.

Reducción de riesgos ante eventos climáticos extremos


Barreras naturales contra desastres: Los bosques, humedales y manglares protegidos estabilizan los suelos y absorben el exceso de lluvias. Esto mitiga de forma directa el impacto de huaicos, inundaciones y deslizamientos de tierra exacerbados por el cambio climático.




¿Cómo las ANP ayudan a la economía de las comunidades locales?


El Ministerio del Ambiente y el Sernanp promueven la bioeconomía mediante acuerdos de conservación con comunidades locales e indígenas. Al desarrollar bionegocios sostenibles (aprovechamiento de recursos locales o ecoturismo), las poblaciones reducen su dependencia de actividades destructivas (como la agricultura migratoria o la tala ilegal). 


Este aprovechamiento sostenible de los recursos naturales genera oportunidades de empleo, crecimiento económico, compromisos de conservación de los ecosistemas y la biodiversidad, comunidades más resilientes y con mayor capacidad económica para adaptarse a los impactos climáticos.


(FIN) LZD/MAO


También en Andina:



Publicado: 16/10/2026