A pesar de la gran ilusión, Carabobo sorprendería a todos y daría dos golpes certeros en el marcador. Primero, Edson Castillo anotó el 1-0 a los 4 minutos; seguidamente, el mismo Castillo anotó el 2-0 con un remate certero de fuera del área que dejó sin opciones a Enríquez.
Iban 29 minutos y Cristal la pasaba mal, no se encontraba en el campo de juego y Joshua Berríos era una amenaza constante por la banda derecha, haciendo pasarla mal a Cristiano Da Silva.
Cambios inesperados, pero necesarios
Ese mal comienzo de partido, obligó al técnico Paulo Autuori a realizar cambios de manera muy temprana, por lo cual salieron Catriel Cabellos y Luis Iberico, para que ingresaran Maxloren Castro y Santiago González.
Asimismo, Felipe Vizeu salió en el entretiempo para darle su lugar a Irven Ávila. Un cambio que la hinchada pedía a gritos desde las tribunas, ya que el partido del brasileño volvió a ser muy pobre en la ofensiva celeste, y parece que al hincha ya se le agotó la paciencia con el brasileño.
Con estas variantes, Cristal realizó un replanteo en su esquema táctico y Autuori colocó a Gabriel Santana como mediapunta, una posición donde el brasileño jugó toda su vida y donde puede explotar su mejor nivel.
Un gol para devolver la esperanza
Con el replanteo, los rimenses se mostraron más agresivos y fueron con todo para reducir la diferencia en el marcador. Y premio a ese esfuerzo fue el tanto de Maxloren Castro a los 50 minutos, un gol que hizo explotar el estadio.
Sporting Cristal perdía 2-1, pero había emparejado el marcador global (2-2); sin embargo, los rimenses intentaban cerrar el partido en el tiempo reglamentario y así evitar los penales. Finalmente, el resultado se mantuvo hasta el final y los penales fueron inevitables.
El héroe brasileño
Ya en la definición desde los doces pasos, Cristal tuvo una oportunidad para definir la llave con el penal de 'Canchita' Gonzáles; sin embargo, el volante decidió 'picar' la pelota como en la definición ante 2 de Mayo; pero esta vez, Bruera supo adivinar el disparo.
Seguidamente, Jaime Moreno falló su disparo para el cuadro venezolano y dejaba todo en los pies de Cristiano Da Silva para darle la clasificación a Cristal. El brasileño decidió no 'picar' su remate esta vez y prefirió asegurar su disparo al colocar la pelota a un costado del arco, para así desatar la locura en Matute y darle el pase a su equipo a la siguiente ronda.
Una vez más, Sporting Cristal tuvo que esperar hasta el último minuto para poder conseguir el sabor de la victoria. Bien dicen que los triunfos sufridos, se celebran el doble, y hoy el pueblo celeste, tiene varios motivos para festejar.
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