Un conjunto de recintos de adobe con finos enlucidos, construidos para el uso de la élite Virú hace más de 1500 años, fue hallado por un equipo de arqueólogos peruanos luego de tres semanas de excavaciones en las faldas del cerro Blanco, en el centro poblado Huancaquito Alto, en la región La Libertad.
Feren Castillo Luján, director del Proyecto Arqueológico Valle de Virú (PAVI), informó que la arquitectura era notoriamente visible en superficie, por eso que en esta cuarta temporada de investigación se proyectó realizar una unidad de excavación de 13 metros de ancho por 15 metros de largo.

“Ello permitió una arquitectura bien elaborada principalmente con adobes oblongos con enlucidos de barro y algunos adobes paralelepípedos con improntas de caña”, contó Feren Castillo, que busca entender la relación entre la cultura Virú y Moche.
Recintos
El arqueólogo de la Universidad Nacional de Trujillo (UNT) indicó que son un total de tres recintos los hallados. El primero es de forma rectangular, cuya función es incierta y ha sido saqueado por huaqueros.

En el recinto 2 se puede observar entre las paredes un pequeño nicho, con muros que alcanzan entre los 2 metros y los 2,5 metros. Registra pisos muy bien conservados rodeados por dos banquetas. Allí también se han encontrado herramientas de hilandería como un cono de tiza para hilar, algunos torteros y piruros muy bien conservados.
Por su parte, el recinto 3 es el más grande, y habría sido un patio muy importante. Posee un altar o un podio, por donde se ascendía primero por una escalera, que luego es sellada para construir una rampa.

De igual manera, se ha encontrado una serie de nichos que podrían haber servido para guardar ofrendas; sin embargo, es posible que estos hayan sido saqueados por los huaqueros. Lo que sí ha llamado la atención de los arqueólogos es haber encontrado la tapa de uno de ellos.
Remodelaciones
También es en este recinto donde se pueden visualizar las tres remodelaciones que se le hizo al edificio, donde las etapas 2 y 3 registran un mejor estado de conservación y permiten evidenciar la arquitectura monumental, construidos con adobe oblongo y gavera de caña.

“Nos encontramos ante muros de 70 centímetros de ancho y de hasta 2 metros y medio de alto. Esa monumentalidad, asociado a los materiales que hemos encontrado, nos lleva a postular que es una residencia que fue habitada por un personaje de la élite. Alguien muy importante ordenó construir este edificio y aunque nuestra excavación es muy parcial, si nos da luces de la utilidad del espacio”, señaló.
Otro dato importante que refuerza la tesis de los investigadores, es que al frente de esta residencia se encuentran las huacas Carolina y el sitio arqueológico conocido como cerro Piñas, por lo que el personaje principal tendría una vista privilegiada desde allí.
De igual manera, a espaldas del cerro Blanco está el castillo de Huancaco, una secuencia constructiva de seis etapas de la misma cultura.

Cabe indicar que hacia el sur del sitio existe evidencia de un gran cementerio Moche, pero altamente saqueado.
Maqueta de barro
Uno de los objetivos importantes recuperados por Feren Castillo y su equipo es un fragmento de maqueta hecha de arcilla, en cuya base registra gaveras de caña. Asimismo, se puede apreciar una de las esquinas que forman las paredes, además de un nicho similar al del recinto dos. De igual manera, está pintado con una franja blanca y negra.
“Esta maqueta es evidencia de las representaciones que hacía la cultura Virú como parte de sus planificaciones constructivas entre el 100 y 700 años después de Cristo”, acotó el también investigador de la Universidad de Rennes.
Nuevos conceptos
El hallazgo de PAVI pondría fin a una discusión muy antigua sobre la cultura que ocupó dicho sitio arqueológico, registrado como V-131 por el investigador Gordon Willey en 1942 y como VV.94-11:1 por el Proyecto Especial Chavimochic.
A partir de recolecciones de cerámica, los investigadores Ford y Willey plantearon en 1949 que el sitio pertenecía al periodo Virú (Gallinazo); sin embargo, esta hipótesis fue criticada por Bennyhoff, quien en 1952 sugería que más bien el lugar fue Moche.

“Gracias a nuestra excavación y los elementos encontrados, podemos afirmar que el sitio fue ocupado por la época Virú, lo que confirma la tesis de los investigadores Ford y Willey y desestima la postura de Bennyhoff”, apuntó.
Feren mencionó que al final de la excavación presentará un informe al Ministerio de Cultura, donde propondrán que el lugar sea denominado como Sitio Arqueológico Cerro Blanco.
Benefactores
En otro momento, agradeció a las instituciones que financian este trabajo, como son el Centro Cultural Cine Chimú, la Municipalidad de Huancaquito Alto y el CReAAH, Universidad de Rennes (Francia).
De igual manera, recibe el apoyo de 13 estudiantes de IX ciclo de la Escuela de Arqueología de la Universidad Nacional de Trujillo, en el marco de sus trabajos de prácticas pre-profesionales.
Lo acompañan el conservador Alex Clavo, el arqueólogo Oswaldo Ezeta y el bachiller Christian Gonzalez.
Un paso al turismo
El alcalde del centro poblado Huancaquito Alto, Miltón García Flores, destacó os hallados realizados por el equipo del Proyecto Arqueológico Valle Virú, dirigido por Feren Castillo, debido a que esto remarca el potencial turístico que tiene el lugar y que en un futuro podría unirse a otros atractivos que tiene la provincia de Virú.
Dijo que es importante que la población conozca el sitio arqueológico, especialmente los escolares, para que ayuden a protegerlo. Se comprometió a gestionar apoyo para más proyectos como estos, que son de mucha importancia también para revalorar la identidad de la comunidad.