18:00 | Ucayali, mar. 31.
¡No a los abusos! Las mujeres organizadas de región Ucayali, desde la Plataforma de Acción Colectiva Shinanya Ainbobo, alzaron nuevamente su voz contra las distintas manifestaciones de violencia de género, y señalaron la importancia que desde el Estado y distintos niveles de Gobierno, se garanticen la educación sexual integral, el acceso a la justicia y los servicios de salud sexual y reproductiva.
Shinanya Ainbobo (mujeres fortalecidas en su traducción al español), es una plataforma para féminas que luchan por la igualdad de género. Trabaja de manera articulada hace más de dos años, con el apoyo del Centro de la Mujer Peruana Flora Tristán en alianza con Farmamundi (ONG de cooperación al desarrollo, acción humanitaria y de emergencia) y la Agencia Vasca de Cooperación para el Desarrollo.
Las mujeres organizadas desarrollaron una agenda donde detallan 6 ejes de acción, entre los que figuran: violencia de género en nuestros territorios, salud intercultural y derechos sexuales y reproductivos, acceso a la educación en nuestros territorios, entre otros.

En sus pronunciamientos han señalado que es importante que las autoridades locales y regionales tomen acción para garantizar los derechos de las mujeres.
Igualmente han considerado que desde el gobierno regional y municipalidades provinciales y distritales se debe garantizar un trabajo articulado para desarrollar acciones en el contexto de la prevención y atención de violencia contra la mujer; en tanto que los miembros de la Policía Nacional del Perú, Fiscalía y los jueces deben ser sensibilizados en el tema.
Pertinencia cultural
Una de las grandes exigencias de la plataforma Shinanya Ainbobo es que los servicios públicos de Salud, Educación y Justicia tengan pertinencia cultural, es decir que promuevan el respeto hacia los pueblos y las comunidades indígenas, la revalorización de la diversidad cultural y la lucha contra la discriminación.
“Necesitamos que cuando vayamos a un servicio de salud se pueda hablar en nuestro idioma y que vayan a las comunidades, porque hay muchas que no tenemos acceso por la distancia. También cuando se presentan denuncias de violencia, muchas veces las autoridades al ser hombres se protegen entre ellos”; manifestaron las representantes indígenas.
Denunciado por tocamientos indebidos
Las representantes de Shinanya Ainbobo no dudaron en compartir que estarán atentas a que la justicia actúe con celeridad en el caso de Néstor Meneses Huanio, excoordinador del Centro de Acogida Residencial (CAR), Ikaro Xobo de Ucayali, quien fue denunciado por seis menores de este centro del Inabif (Instituto Nacional de Bienestar Familiar), por tocamientos indebidos y recientemente ha sido El Poder Judicial quien dictó 9 meses de prisión preventiva.
Finalmente, recordaron que el Programa Nacional para la Prevención y Erradicación de la Violencia contra las Mujeres e Integrantes del Grupo Familiar del Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables (MIMP) en el año 2023, a escala nacional, registró 166,313 casos sobre violencia familiar y/o sexual, donde 142,182 fueron víctimas mujeres y el resto- 240,131- fueron hombres.
En tanto, en la región de Ucayali se registraron 2,930 casos, de las cuales 2,603 fueron víctimas mujeres y 327 fueron hombres. Se observa que el registro de mujeres es el séxtuple respecto a los hombres.

Por ello, frente a esas cifras alarmantes de violencia, exigieron -más de 120 mujeres de la región de Ucayali, entre ellas shipibas, ashánincas, cacataibos y mestizas-, que se garanticen acciones eficaces para prevenir y erradicar la violencia contra las mujeres e integrantes del grupo familiar.
Shinanya Ainbobo surge a fines del 2021 con la finalidad de contribuir y mitigar los graves efectos que ha tenido la pandemia del covid- 19 en las mujeres amazónicas ucayalinas, especialmente en lo referido a la vulneración de derechos y las graves inequidades de género causadas por la crisis sanitaria y las medidas adoptadas por el Estado para su mitigación.
(FIN) NDP/JCB/TMC
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Publicado: 31/3/2024