La NASA confirmó que el telescopio espacial Nancy Grace Roman será lanzado el próximo 30 de agosto de 2026, una fecha que adelanta en ocho meses el cronograma previsto para una de las misiones astronómicas más ambiciosas de la agencia espacial estadounidense.
El
observatorio Roman, considerado la próxima gran herramienta para explorar los misterios del universo, se encuentra en la etapa final de preparación en el Centro de Vuelo Espacial Goddard de la NASA, en Maryland. En las próximas semanas será trasladado al Centro Espacial Kennedy, en Florida, donde completará las últimas pruebas antes de su despegue.
Según informó la NASA, el telescopio será sometido a una inspección exhaustiva para verificar que todos sus componentes hayan llegado en perfectas condiciones. Posteriormente, los ingenieros realizarán ensayos operativos, pruebas de lanzamiento y la carga de aproximadamente 1,100 litros de combustible de hidracina.
La misión despegará a bordo de un cohete Falcon Heavy de SpaceX, que llevará al
observatorio Roman hasta el segundo punto de Lagrange entre el Sol y la Tierra (L2), una región del espacio situada a una distancia cuatro veces mayor que la que separa la Tierra de la Luna.
Antes del lanzamiento, el telescopio será encapsulado dentro de una cubierta protectora diseñada para resguardarlo durante el despegue y el tránsito por la atmósfera terrestre. Luego será integrado al cohete en las instalaciones del Centro Espacial Kennedy y trasladado a la plataforma de lanzamiento 39A.
La
NASA destacó que el Nancy Grace Roman Space Telescope ofrecerá imágenes inéditas del universo gracias a su combinación de un amplio campo de visión y una avanzada capacidad de observación en el espectro infrarrojo.
Durante su misión principal, prevista para cinco años, el observatorio estudiará extensas regiones del cielo y permitirá a los científicos detectar millones de nuevos objetos astronómicos, entre ellos estrellas, galaxias, agujeros negros y exoplanetas, es decir, planetas ubicados fuera de nuestro sistema solar.
Aunque fue diseñado para investigar fenómenos como la energía oscura y la materia oscura, los expertos consideran que su potencial científico abrirá nuevas oportunidades para estudiar una amplia variedad de procesos cósmicos aún desconocidos.