Cuando se habla del agua, siempre se hace referencia a que el líquido elemento es vida, pero también el agua está vinculada a la producción y al desarrollo industrial en el Perú y en el mundo.
El presidente ejecutivo de la Superintendencia Nacional de Servicios de Saneamiento (Sunass), Mauro Gutiérrez, afirmó que sin vincular el agua con la actividad productiva no es posible hablar de crecimiento, y si no hay crecimiento, tampoco es posible hablar de desarrollo. “Hay una vinculación muy fuerte; el agua tiene esa dimensión, pero a veces nos olvidamos de ella”, manifestó.
Ante este contexto, el organismo supervisor presentó la cuarta edición del Reporte trimestral del índice económico de comercio y servicios basado en el consumo de agua potable (ECOS), un estudio que mide el consumo del agua de las actividades económicas y comerciales.
“Este índice empezó midiendo la actividad de los comercios, particularmente restaurantes y hoteles, a los cuales se sumaron los centros comerciales y, en esta nueva edición, actualmente, se ha adicionado al sector textil”, precisó Gutiérrez al Suplemento Económika del Diario El Peruano.
Uso del agua
La industria textil, si bien es cierto pertenece al sector manufactura, hace uso importante del agua en su proceso de producción.
“En el caso de los hoteles y restaurantes y centros comerciales, en los últimos trimestres observamos una dinámica positiva. Hubo crecimiento, y en muchos casos ya se ha recuperado o superado las situaciones comparativas previas a la pandemia. No obstante, el sector textil ha sufrido cierta contracción en el primer trimestre de este año, y esto es consistente con muchos de los reportes del sector”, comentó Gutiérrez.
Para el funcionario, esta reducción de la actividad textilera se debe, entre otros factores, a la presencia del Fenómeno El Niño. “El hecho de que haya una mayor temperatura hace que, por lo general, la campaña de invierno se vea retrasada, lo que obliga a que la producción se contraiga”, refirió.
Esta situación se refleja en un menor consumo de agua, lo que impacta directamente en el dinamismo de la actividad propia de este sector.
“Si se produce menos, se consume menos agua, y, al observar los niveles de consumo del elemento hídrico, podremos determinar cuánto realmente se está produciendo”, manifestó Gutiérrez.
Sostenibilidad
El presidente ejecutivo de la Sunass comentó que el índice ECOS es un primer paso porque permite saber cuánta agua se está consumiendo. “Si queremos incidir en una disminución del consumo de agua y no tenemos un punto de partida, difícilmente se podrá saber si se está avanzando en la dirección correcta”, sostuvo Gutiérrez.
Agregó además que el índice permite identificar la relación entre lo que se está produciendo y lo que se está consumiendo. “Por eso, mencionamos que el escenario ideal sería que se produzca mucho y que se consuma menos agua, lo que nos reflejaría que se está utilizando el agua de una manera más eficiente”.
El funcionario manifestó que, una vez determinado el nivel de consumo al correlacionarlo con otros indicadores productivos, es posible medir la eficiencia y optimización del recurso. “Es es el siguiente paso para lanzar una señal al sector productivo, es decir, ver que realmente están mejorando la eficiencia en el uso del agua”, aseveró.
No obstante, muchas veces el valor del agua se asocia con el precio que se paga por ella.
“No necesariamente el valor del agua significa cuánto cuesta. En realidad, el valor del agua debe determinarse respecto de cuánto pagaría una persona si no contara con ella y la tuviera que buscar en una fuente alternativa; ese es el verdadero valor del agua, y, en muchos casos, las industrias que no tengan acceso al agua subterránea, que no tengan acceso al agua de tubería, tendrían que buscar otras fuentes como la desalación, un proceso que tiene un costo elevadísimo”, refirió.
Comentó que la actividad productiva de Lima se concentra principalmente en zonas donde no hay agua. “Esta situación nos pone a pensar en cuánto estamos pagando y cuánto tendríamos que pagar si no contáramos con esa fuente habitual”, aseveró.
Hallazgos
De acuerdo con el índice ECOS, el 82% del agua utilizada por las empresas del sector textil proviene de pozos. Si bien es cierto que las redes son más numerosas y más empresas tienen red, el volumen mayoritario le pertenece a las empresas más grandes que trabajan desde pozos.
Este consumo mostró una tendencia de crecimiento positiva en el 2025; no obstante, en el primer trimestre de este año, el índice registró una contracción de 10.8% respecto del mismo periodo del año anterior.
“En cuanto al sector hoteles y restaurantes, se mantiene una trayectoria de recuperación y crecimiento en el periodo analizado (2023-2026), aunque con periodos de desaceleración”, determinó e estudio.
En el primer trimestre de este año, el índice ECOS de este sector alcanzó los 106.8 puntos; es decir, un crecimiento de 3.4% con relación al mismo periodo del año anterior.
Asimismo, se proyecta un crecimiento de 4.6% para el segundo trimestre de 2026 frente al mismo periodo del 2025 en el sector restaurantes. En cuanto a los centros comerciales, el índice ECOS mantiene una tendencia positiva, pues en el primer trimestre del 2026 registró un valor de 104.8 puntos, lo que refleja un crecimiento de 8% con respecto al mismo periodo del año pasado.
“La tendencia en el consumo de agua estaría sugiriendo el incremento de la producción en este segmento económico. Los hallazgos presentados nos recuerdan que el agua es mucho más que un servicio esencial para la población; es también un recurso estratégico que acompaña el crecimiento de las ciudades, el desarrollo de las empresas y la generación de oportunidades para miles de peruanos”, precisó el presidente ejecutivo de la Sunass.
En el caso del sector textil, se trata de la cuarta industria más grande en el consumo de agua potable. Así, 72% de la demanda de agua esta industria se destina al proceso húmedo, que es la etapa de pretratamiento del teñido y acabado.
Así, un kilogramo de materia textil requiere, en promedio, 200 litros de agua.
En el caso de los productos textiles, se determinó que el gasto en promedio mensual es un consumo de casi 7,000 metros cúbicos por empresa. En el caso de las confecciones, también se determinó que el consumo de agua está llegando a 6,000 metros cúbicos mensuales.
En cuanto a la red, el consumo es un poco más bajo por la cantidad de empresas que hay y también por la capacidad que manejan estas empresas no tan grandes.
Inversiones
El presidente ejecutivo de la Sunass aseveró que aún hay retos importantes en inversión en el sector agua y saneamiento. “Estimamos que se requieren aproximadamente 138,000 millones de soles para poder cerrar las brechas en el sector, pero estas inversiones van aumentado porque la población aumenta también".
“El riesgo del crecimiento poblacional, especialmente en las zonas urbanas y periurbanas, es otra de las cuestiones a tomar en cuenta. Como ciudad, estamos creciendo de manera desigual. Esto hace que las inversiones sean mayores en zonas de difícil acceso, lo que incrementa los costos. Si bien tenemos una presión de mayor necesidad de inversión, el problema está en el financiamiento y en la ejecución de estas inversiones. Por lo pronto, muchas de las inversiones planificadas están desarrollándose”, manifestó.
Expansión a futuro
El índice ECOS está concentrado actualmente en la ciudad de Lima, para empezar. El siguiente paso de Sunass es tratar de expandir estos estudios a otros sectores en otras regiones.
“Nuestro índice está acotado al uso del agua potable o de pozo. No estamos viendo la utilización del agua denominada cruda, que viene directamente del río. Muchas otras actividades utilizan el agua directamente del río, como la agricultura, pero no analizamos esas fuentes porque la información que manejamos como regulador de la producción de agua potable la circunscribimos a las industrias que la utilizan”, sostuvo Gutiérrez.
Para el presidente ejecutivo de la Sunass, la idea no es solo mirar a Lima, sino también apreciar este comportamiento en el interior del país.
“Es un termómetro mucho más fino para observar. El crecimiento no es homogéneo en el país. Hay ciudades que tienen un crecimiento más importante que otras; la idea es cómo representar esto y contar con información fácil y rápida que muestre esa dinámica”, refirió.
Conclusiones
- El índice ECOS del sector hoteles y restaurantes presenta una tendencia creciente durante todo el periodo 2023-2026, con un incremento de 3.4% para el primer trimestre del año en comparación con el 2025 y un crecimiento esperado de 4.6% para el segundo trimestre.
- El índice ECOS del sector retail (centros comerciales) ha superado su nivel prepandemia, con un incremento de 8% para el primer trimestre del 2026 frente al 2025.
- De acuerdo con el estudio, la Zona Este 1 (zona industrial de Santa Anita) y la Zona Este 2 (parque industrial de Zárate) concentran la mayor parte del segmento empresarial textil en Lima Metropolitana y Callao.
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