El acceso al agua potable y saneamiento en las zonas rurales del Perú registra avances importantes, aunque todavía enfrenta desafíos estructurales con la cobertura, la calidad del servicio y la sostenibilidad de los sistemas.
Así lo revela el estudio “Diagnóstico de la prestación de los servicios de agua potable y saneamiento en el ámbito rural”, elaborado por la Superintendencia Nacional de Servicios de Saneamiento (Sunass), con apoyo del Cuerpo de Paz.
El documento presenta una radiografía integral de 80 720 centros poblados rurales del país, caracterizados por su alta dispersión territorial y reducida población. De acuerdo con el estudio, el 81,5 % de estas localidades tiene hasta 200 habitantes y más del 72 % se concentra en la sierra.

Uno de los principales hallazgos es que el 68 % de la población rural —equivalente a 7,05 millones de personas— cuenta con acceso al servicio de agua potable. Además, el 75 % de los sistemas de agua potable brinda continuidad del servicio las 24 horas del día, lo que refleja esfuerzos importantes para mantener operativos los sistemas en zonas de difícil acceso.
Sin embargo, el diagnóstico evidencia brechas significativas, especialmente en los centros poblados más pequeños. El 64 % de las localidades rurales aún no cuenta con un sistema de agua potable y depende de fuentes alternativas como manantiales, pozos, ríos o abastecimiento externo. En las comunidades de entre 1 y 50 habitantes, solo el 32 % de la población accede al servicio, mientras que en centros poblados con más de 500 habitantes la cobertura supera el 70 %.
En relación con la calidad del agua, el estudio señala que el 68 % de los sistemas de agua potable realiza procesos de cloración y el 60 % monitorea el cloro residual. No obstante, solo el 55 % alcanza niveles adecuados de cloro residual para garantizar agua segura para consumo humano, lo que refleja la necesidad de fortalecer capacidades técnicas, equipamiento y asistencia a los operadores rurales.
Respecto al saneamiento, el informe advierte que solo el 29 % de los centros poblados rurales cuenta con algún sistema de saneamiento y que, dentro de este grupo, apenas el 31 % dispone de alcantarillado. Ante ello, las unidades básicas de saneamiento (UBS) se han convertido en la principal alternativa para miles de familias rurales.
Pese a estos avances, aún persisten prácticas sanitarias inseguras en parte de la población rural, como el uso de pozos ciegos o la disposición de excretas en campo abierto, principalmente en localidades alejadas y dispersas.
El estudio también destaca el rol clave de las organizaciones comunales, responsables del 92,7 % de la prestación de los servicios rurales. Estas organizaciones operan en contextos complejos y con recursos limitados. Si bien el 79 % cobra una cuota familiar promedio de S/6,8 mensuales para sostener el servicio, el informe identifica desafíos con la morosidad, el equipamiento y la sostenibilidad financiera.
La investigación fue desarrollada con información oficial del Ministerio de Vivienda, Construcción y Saneamiento, a través de la plataforma DATASS al mes de junio 2025, del Sistema Web de las Áreas Técnicas Municipales (ATM) y variables demográficas del INEI, consolidando evidencia técnica para orientar políticas públicas y decisiones regulatorias en beneficio de la población rural. El estudio puede ser revisado en el siguiente enlace:
(FIN) NDP/LZD