El Programa Nacional de Centros Juveniles (Pronacej) del Ministerio de Justicia trasladó este miércoles a 41 jóvenes de alto riesgo desde la ciudad de Trujillo, región La Libertad, al Centro Juvenil de Diagnóstico y Rehabilitación de Lima.
“No hay tregua cuando se trata de fortalecer el orden y control en los centros juveniles”, resaltó el Pronacej, en una nota de prensa, antes de detallar que los 41 trasladados estaban identificados por reincidencia en conductas violentas.

Este factor de reincidencia, aunado al hacinamiento en el establecimiento de rehabilitación de Trujillo, “ponen en peligro la seguridad de los propios internos y del personal a cargo”.
Esta es una de las acciones que adopta el Pronacej para sostener la disciplina y seguridad entre la población de jóvenes en conflicto con la ley penal que albergan los nueve CJDR que funcionan en el país, en especial el Centro Juvenil de Trujillo, que presenta uno de los casos más críticos.

Hacinamiento crítico
El traslado se aplicó en el marco de la declaratoria de emergencia del Centro Juvenil de Trujillo, establecimiento que actualmente registra un hacinamiento crítico del 136.79 %, pues alberga a 251 adolescentes pese a contar con una capacidad instalada para solo 106 internos.
Este escenario es propicio para que se dé el “contagio criminógeno”, explicó el Pronacej. Se tiene evidencia de que muchos internos adultos con perfil de alto riesgo del Centro Juvenil de Trujillo presentan un comportamiento conflictivo y antisocial con tendencia a infringir las normas de convivencia.
Incluso –advirtió la institución– representan un modelo de conducta negativo, ejerciendo influencia nociva sobre los internos adolescentes.
Por ello, el traslado de este grupo de infractores –que han sido sentenciados por extorsión, sicariato, robo agravado, tenencia ilegal de artefactos explosivos, fabricación y comercialización de armas y municiones, tráfico de drogas y homicidio calificado– se presenta como medida urgente y necesaria

Además, la medida respeta todos los procedimientos de ley, “para brindarles un tratamiento intensivo y diferenciado acorde a su perfil y necesidades, en un entorno más controlado, como lo garantiza el Centro Juvenil de Lima, el más grande del Perú”.
Garantizar el principio de autoridad
El director ejecutivo del Pronacej, Luis Vega, señaló que “estos infractores, además de ser de alto riesgo, presentan un perfil de conducta encubierta, caracterizado por influir negativamente en otros internos menores de edad que son utilizados para iniciar acciones violentas, como motines y reyertas”.
Aseguró que garantizar el principio de autoridad, la seguridad, la disciplina y la correcta continuidad de las operaciones en cumplimiento del fin por el que fue creado el Pronacej “es prioridad y la estamos atendiendo con la urgencia que amerita”.

El traslado contó con el apoyo del Gobierno Regional de La Libertad –con el transporte interprovincial– y de la Policía Nacional del Perú que garantizó la seguridad durante el abordaje y el desplazamiento.
Según datos de la PNP, durante el 2025 las intervenciones a menores de edad por delitos graves aumentaron en la región La Libertad en cerca del 50 % respecto de años anteriores.
Muchos de estos menores infractores provienen de la zona denominada El Valle, donde las organizaciones criminales “contratan a adolescentes para tercerizar sus crímenes”. Por ello, el CJDR de Trujillo presenta la mayor cantidad de internos por sicariato y extorsión.

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(FIN) NDP/CCH
Publicado: 26/8/2026