Durante su participación, la mandataria resaltó el papel que cumple la institución al representar a los ciudadanos y afirmó que “cumple una misión indispensable”.
En ese sentido, sostuvo que el Gobierno no debe considerar a la Defensoría “como una institución incómoda ni como un adversario”, sino “como una aliada para identificar deficiencias, corregir procedimientos y mejorar la relación entre el Estado y los ciudadanos”.
Por ello, expresó que se necesita una Defensoría autónoma, firme y cercana con la población, como parte de la relación entre el Estado y la ciudadanía.
Finalmente, la jefa de Estado extendió su saludo a la institución por sus 30 años y a las personas que han trabajado en ella. Asimismo, expresó su deseo de que esta celebración represente el inicio de una nueva etapa de cercanía con la ciudadanía.