La celebración de la Festividad del Señor de la Exaltación, a realizarse del 17 al 22 de septiembre en el distrito cusqueño de Quehue, nos invita a ser parte de un nutrido programa de actividades pletóricas de devoción católica y tradiciones culturales que identifican a su población, así como de disfrutar de sus atractivos turísticos entre los que destaca el icónico Q’eswachaka, el último puente colgante inca que perdura en la actualidad.
Puente Q’eswachaka
Visitar el distrito de Quehue para participar de esta tradicional celebración es también una oportunidad para conocer o volver a apreciar el último puente colgante inca Q’eswachaka que subsiste en la actualidad.

El Q’eswachaka es un puente colgante hecho enteramente de fibras vegetales que crecen en la zona altoandina, como el ichu o la q’oya, con las que se elaboran cuerdas de distinto grosor para renovar el puente peatonal que conecta las dos laderas de un desfiladero sobre el río Apurímac, a más de 3,700 metros sobre el nivel del mar.

Q’eswachaka es una palabra quechua que se compone de dos partes: Q’eswa, que significa cuerda o soga, y chaka, que significa puente. Entonces, Q’eswachaka se traduce como puente de cuerdas o puente colgante.
Esta estructura vial, que forma parte del Qapaq Ñan o Red de Caminos Inca es un ejemplo formidable de la capacidad de los incas para conectar su vasto imperio utilizando materiales naturales y perfeccionando técnicas utilizadas por culturas anteriores. Desde su primera construcción e instalación, hace más de 600 años, el puente Q’eswachaka ha sido preservado y reconstruido anualmente por las comunidades locales cusqueñas, reafirmando la magnífica herencia cultural de los incas.
Dimensiones del puente Q'eswachaka
Este prodigio de ingeniería inca mide 28 metros de largo y 1,2 metros de ancho y constituye un testamento vivo de la sabiduría de nuestros antepasados. Se le considera el último puente inca que queda en pie en todo el Perú, lo que lo convierte en un tesoro invaluable tanto para las comunidades locales y un notable atractivo turístico que congrega a miles de visitantes nacionales y extranjeros.

Reconstrucción y renovación anual
El acto de reconstrucción y renovación constituye una festividad tradicional en la que participan alrededor de 1,000 pobladores de las comunidades quechuas Huinchiri, Chaupibanda, Choccayhua y Ccollana Quehue, pertenecientes al distrito de Quehue.

A diferencia de años anteriores en que la celebración de la reconstrucción y renovación de este emblemático puente colgante, así como el tradicional Festival Folclórico se realizaba en el mes de junio, este 2026 se aplazó hasta inicios de julio debido a una controversia surgida entre las comunidades participantes en las faenas reconstructivas de la estructura, la cual fue resuelta para satisfacción de todos.

Los pobladores, hombres y mujeres, se reúnen siguiendo una organización inca basada en la ayuda mutua, conocida como Minka.
La festividad dura cuatro días y empieza al amanecer con una ceremonia ancestral de tributo a la pachamama o madre Tierra y a los apus o deidades tutelares representados por montañas o cerros, a cargo de un sacerdote andino quien les implora que la reconstrucción del puente sea exitosa y dure hasta el siguiente año.

Ese primer día las mujeres de la comunidad empiezan a trenzar y amarrar las fibras vegetales transformándolas en cuerdas de diverso grosor con las que se construye y se sujeta el puente colgante peatonal.

El segundo día se suele desmontar el puente que cumplió doce meses en uso con un acto de despedida.

Las sogas inicialmente elaboradas por las mujeres son nuevamente trenzadas, esta vez por hombres, para conformar las cuerdas más grandes y gruesas llamadas makis, que sirven de soporte y sostén principal de la estructura del nuevo puente.

El tercer día es el central de la festividad dado que se desarrolla, en un ambiente de intenso trabajo y algarabía colectiva de las comunidades participantes, el armado del puente con la colocación de los makis a ambos extremos, seguido de las barandas y del piso por donde transitarán las personas. Esta minuciosa labor está a cargo de expertos llamados Chakaruwak, quienes conocen las técnicas tradicionales de construcción de puentes colgantes hechos con fibras vegetales, quienes heredaron ese conocimiento ancestral de sus antepasados y los transmitirán a las actuales y siguientes generaciones.

El cuarto y último día se realizan las pruebas finales de resistencia y armado del nuevo puente para que quede expedito al tránsito peatonal. Terminada la jornada se inicia una gran fiesta en la que se comparte comidas y bebidas típicas y empieza también el Festival Q’eswachaka y el Festival Folclórico con la participación de delegaciones de las comunidades del distrito de Quehue, donde destaca un concurso de danzas típicas con varias categorías como colegios, comunidades campesinas y anexos, estudiantes de nivel superior, municipios y centros folclóricos.

Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad
De esta manera, concluye una de las expresiones de riqueza cultural e historia viva más impresionantes del Perú y que motivaron que la Unesco declare en 2013 como
Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad a los conocimientos, técnicas y rituales vinculados a la renovación anual del
puente Q’eswachaka.
Importancia de esta tradición ancestral
Esta práctica tradicional es el elemento fundamental de la identidad cultural de la población de Quehue y representa el vínculo que establece su población con la naturaleza y con la historia. Es un ejemplo de la riqueza del patrimonio inmaterial del Perú.

Que resalta la Unesco sobre Q’eswachaka
La
Unesco destaca sobre los conocimientos, técnicas y rituales vinculados a la renovación anual del puente Q’eswachaka, que las comunidades campesinas quechuas de
Huinchiri, Chaupibanda, Choccayhua y Ccollana Quehue consideran que este trabajo en común no es solamente un medio para mantener en buen estado una vía de comunicación, sino que es también una forma de estrechar los lazos sociales que existen entre ellas.

“El puente se considera un símbolo sagrado del vínculo que une a las comunidades con la naturaleza y con su historia y tradiciones. De ahí que su renovación anual vaya acompañada de la celebración de ceremonias rituales. Aunque la renovación del puente solamente dura algunos días, estructura la vida de las comunidades participantes a lo largo de todo el año, ya que les permite comunicar entre ellas, reforzar sus vínculos seculares y reafirmar su identidad cultural”, resalta la Unesco.
Cómo llegar al puente Q’eswachaka
Llegar al puente Q’eswachaka desde la ciudad de Cusco demanda alrededor de cuatro horas por vía terrestre. Para ello hay que tomar la ruta por carretera que conduce a la localidad de Combapata y luego hasta el distrito de Yanaoca, para después desplazarse hasta el distrito Quehue donde se encuentra a la célebre estructura vial inca.
(FIN) LZD/MAO
Publicado: 8/9/2026