Orgullo peruano: bióloga cusqueña Marlene Mamani es reconocida por National Geographic

En mérito a su trabajo de restauración de ecosistemas degradados junto a comunidades altoandinas

La bióloga cusqueña y especialista en Restauración  Andina y Relaciones Comunitarias de Conservación Amazónica (ACCA), Marlene Mamani, ha sido reconocida como National Geographic Explorer, una distinción que destaca a personas que desarrollan investigaciones y soluciones innovadoras para comprender y conservar nuestro planeta. ANDINA/Difusión

La bióloga cusqueña y especialista en Restauración Andina y Relaciones Comunitarias de Conservación Amazónica (ACCA), Marlene Mamani, ha sido reconocida como National Geographic Explorer, una distinción que destaca a personas que desarrollan investigaciones y soluciones innovadoras para comprender y conservar nuestro planeta. ANDINA/Difusión

15:33 | Lima, jul. 22.

Por Luis Zuta Dávila

En mérito a su loable trabajo de restauración de ecosistemas degradados junto a comunidades altoandinas y el fortalecimiento de capacidades comunitarias para prevenir y enfrentar incendios forestales, la bióloga peruana y especialista en Restauración Andina y Relaciones Comunitarias de Conservación Amazónica (ACCA), Marlene Mamani, ha sido reconocida como National Geographic Explorer, una distinción que destaca a personas que desarrollan investigaciones y soluciones innovadoras para comprender y conservar nuestro planeta.

Este reconocimiento internacional, uno de los más importantes en ciencia y conservación, permitirá fortalecer la labor que Marlene viene impulsando junto a comunidades altoandinas de Cusco, donde trabaja en la restauración de ecosistemas degradados, la recuperación de bofedales y pastizales, y el fortalecimiento del liderazgo local para responder a amenazas como los incendios forestales y los efectos del cambio climático.



Trayectoria construida junto a las comunidades


A través de su trabajo, Marlene Mamani ha acompañado procesos de conservación y restauración en territorio, promoviendo una relación cercana entre la ciencia, los conocimientos locales y la participación comunitaria. Lo que la ha llevado a obtener el reconocimiento nacional e internacional por el trabajo que realiza.


La verdadera conservación se realiza de la mano con las comunidades. Ellas conocen sus territorios, enfrentan directamente los desafíos ambientales y tienen un rol fundamental en encontrar soluciones para restaurar y proteger estos ecosistemas. Este reconocimiento es también para todas las personas que trabajan día a día por la conservación desde sus territorios”, señaló la bióloga Marlene Mamani, en entrevista exclusiva con la agencia de noticias Andina.

En Conservación Amazónica trabajamos desde 2010 hasta 2014 y luego retomamos en 2021 hasta ahora con comunidades campesinas de la provincia de Paucartambo, de la nación Q’ero, entre ellas Japu, y comunidades de Challabamba, en la cuenca media del río Mapacho, como Jua Velasco Alvarado, Cutipata, Coaylla y actualmente con Jajahuana, Ttoccohuaylla, Lucuybamba, y otras dos comunidades que se han unido este año como Ccochaccochayoc y Bombón e Idmanosa del distrito de Paucartambo”, detalló.

Mamani sostuvo que la restauración de ecosistemas degradados y la prevención de incendios forestales son claves para asegurar la provisión del agua, recurso vital y servicio ecosistémico fundamental para la supervivencia de las comunidades, el desarrollo de sus actividades agropecuarias y la seguridad alimentaria.


Refiere que el agua nace y se conserva en la parte altoandina, en los nevados, manantiales, humedales, bofedales y turberas que, además, almacenan cientos de toneladas de dióxido de carbono o CO2 con lo que se evita que este gas de efecto invernadero se libere a la atmósfera y agudice los efectos nocivos del cambio climático. Allí también están los pastos que alimentan al ganado y luego vienen los bosques de queñua y más abajo en los valles interandinos los bosques montanos y de yungas.

Todos estos ecosistemas son vitales para tener servicios ecosistémicos como el agua. Tenemos que atenderlos porque se han estado degradando de forma muy acelerada. Entonces, necesitamos trabajar en estos factores que hacen que se degraden. Uno de ellos, y el principal, son los incendios forestales por diferentes motivos. En estos tiempos de cambio climático los incendios forestales se han exacerbado y fortalecido, como lo hemos visto en los años 2023 y 2024 no solo en Perú sino también en Latinoamérica. Por eso trabajamos en estas zonas degradadas y preparamos a la población local que es la que da la primera respuesta ante la ocurrencia de incendios forestales”, manifestó.



Fortalecer capacidades y formación de brigadas comunales


Junto al reconocimiento de Marlene, la National Geographic Society ha otorgado financiamiento para apoyar su trabajo, fortaleciendo su liderazgo junto a las comunidades altoandinas.


Como parte de este nuevo impulso, se fortalecerán las capacidades de nueve brigadas comunales de prevención y control de incendios forestales en siete comunidades de la provincia cusqueña de Paucartambo: Japu de la nación Q'ero, Idmanosa, Jajahuana, Ttoccohuaylla, Lucuybamba, Ccochaccochayoc y Bombón, además de apoyar la restauración de seis hectáreas de bofedales y pastizales altoandinos en la comunidad campesina de Japu, ecosistemas fundamentales para la regulación del agua, la biodiversidad y los medios de vida de las poblaciones locales.

Fortalecemos sus capacidades en la prevención de incendios forestales con apoyo de bomberos forestales del Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Sernanp) que presta servicio en el Parque Nacional del Manu y el Santuario Histórico de Machu Pichu. Implementamos a estas brigadas con equipamiento básico como batefuegos, conocidos localmente como lapachos; uniformes, mochilas de agua y otros implementos. Pero, principalmente, fortalecemos la prevención con un enfoque de mediano y largo plazo”, aseguró.


Precisó que uno de los aspectos preventivos de los incendios forestales en los que se hace especial énfasis tiene que ver con evitar la quema de rastrojos para la agricultura. “Hay que enseñarles que esta práctica tradicional se debe evitar o, en todo caso, realizar quemas controladas para que no se convierta en foco de incendio forestal”, subrayó.

Explicó que una alternativa a la quema de rastrojos es el compostaje porque nutre mejor el terreno y con una duración de dos años a tres años, a diferencia de la quema donde se pierde nutrientes esenciales y las cenizas generadas para preparar el suelo solo tienen una duración de un año. “Si se quema hay que juntar los rastrojos y limpiar el borde del lugar donde se va a quemar, así como hacerlo al amanecer cuando no hay viento ni sol, que son factores ambientales que propagan con rapidez el fuego. En esta acción no debe participar solo una persona sino hay que convocar a varias personas, apelando a la práctica ancestral participativa y solidaria del Ayni y la Minka”, puntualizó.



Notable y creciente participación femenina


Marlene Mamani resaltó la notable y creciente participación femenina en las comunidades que vienen fortaleciendo sus capacidades. “Tenemos convenio con la Gerencia Regional de Agricultura para utilizar el vivero de Cabracancha, en Challabamba, y en la producción de plantones de árboles para reforestación existe una mayoritaria participación femenina de diversas edades: jóvenes y madres de familia que están en el vivero hasta la etapa de plantación en campo, en la que participa un 60 % mujeres y 40 % varones. En el monitoreo del proceso de recuperación de las áreas degradadas participan muchas mujeres que conocen cada parcela y acopian información sobre el proceso para mejorar la intervención”, refirió.


Añadió que las mujeres cumplen también un rol fundamental en la colecta de semillas. “Estamos trabajando con más de 30 especies de árboles nativos. Las mujeres hacen el seguimiento de cuándo florecen y cuándo hay que colectar el fruto y la semilla cuando alcanzan la madurez. Este trabajo se hace gracias a Acción Andina, un programa internacional presente en seis países: Perú, Argentina, Bolivia, Colombia, Ecuador y Chile con el propósito de conservar y gestionar sosteniblemente el agua a partir de la recuperación de estos ecosistemas. El logo de Acción Andina es una mujer cargando sus plantones”, recalcó.

Resultados positivos


Mamani destacó que los esfuerzos desarrollados en esta labor de fortalecimiento de capacidades en las comunidades y formación de brigadas están dando resultados positivos, lo cual se refleja en que en 2025 no se registró ningún incendio forestal en esas localidades cusqueñas.

“Bombón es una de las comunidades nuevas con las que estamos trabajando y el sábado 18 y domingo 19 de julio pasado dimos una capacitación junto con los bomberos del Sernanp que prestan servicio en el Parque Nacional del Manu. Los pobladores nos dijeron que es la primera vez que reciben esta capacitación, dado que ninguna institución los había contactado antes. Para ellos es vital esta preparación porque el agua es cada vez más escasa y se necesitan cuidar las fuentes de este recurso vital”, enfatizó. 

Comentó que, a la fecha, se han formado siete brigadas comunales y hay que seguir fortaleciendo a las que ya formaron anteriormente, así como formar nuevas brigadas. “Ojalá esta labor se replique a nivel regional y nacional porque son las comunidades campesinas las que dan la primera respuesta ante los incendios forestales”, expresó.

Otro logro importante es el registrado por la comunidad Juan Velasco Alvarado que el año pasado, gracias a la conservación y mejora en su sistema de captación de agua, sembró cinco hectáreas de papa nativa que tras su cosecha pudo ser comercializada y abasteció a la ciudad de Cusco. 



Segundo reconocimiento a Conservación Amazónica


Marlene Mamani agradeció este reconocimiento otorgado por National Geographic Society y recordó que es el segundo que recibe una integrante de Conservación Amazónica. “La primera fue Ruthmery Pillco Huarcaya, una destacada bióloga, también cusqueña y quechua hablante, reconocida internacionalmente en 2023 por su labor liderando el Programa de Conservación del Oso Andino u oso de anteojos, una especie conocida como ukumari en quechua y que es el sembrador de los bosques porque lleva las semillas por todos los lugares donde camina y contribuye a la conservación de los ecosistemas”, remarcó.

Bióloga por vocación e impulsora de la agricultura orgánica


Marlene Mamani nació en la comunidad campesina quechua hablante y cooperativa agraria de Cristo Salvador de Urco, perteneciente a la provincia cusqueña de Calca. Hija de padres agricultores e hija mayor de cuatro hermanos, confiesa que la vocación para estudiar Biología surgió por inspiración de su abuela materna Benigna Chani, apasionada de la protección de la naturaleza.

Tras culminar la educación básica en su natal Calca, Marlene Mamani ingresó a la Facultad de Biología de la Universidad Nacional San Antonio Abad del Cusco. Al finalizar el pregrado en la centenaria casa superior de estudios decidió seguir una maestría en la Universidad Nacional Agraria La Molina en la ciudad de Lima. 


Inicialmente estaba dedicada a la investigación, labor que desempeñó entre los años 2003 al 2009 en temas con la Universidad de Oxford (Reino Unido) y la Universidad de Carolina del Norte (EE. UU.). “Hicimos parcelas para entender el funcionamiento del bosque, desde los 3,600 metros de altitud hasta 500 metros y más abajo en la selva hasta los 250 metros. Desde Tres cruces y por toda esa gradiente. Esto me permitió conocer más la naturaleza para protegerla. Mi pregunta entonces fue: ¿Qué va a pasar si seguimos haciendo investigación científica pura sin conocimiento de la población? Allí fue que decidí trabajar con las comunidades para que sepan qué está sucediendo y qué podemos hacer para conservar los bosques para nuestro bienestar”, manifestó.

Mamani resaltó que en la cooperativa agraria Cristo Salvador de Urcos se apuesta por la agricultura orgánica en la producción del maíz blanco gigante, cultivo que tiene denominación de origen peruano. “Para abonar los terrenos de cultivo utilizamos humus y guano de isla y evitamos totalmente la quema de rastrojos. Queremos contagiar esta manera de producir a las comunidades vecinas con este enfoque coherente con la conservación. Mis hermanos se enorgullecen cuando se cosechan ejemplares de maíz libres de agroquímicos y hace poco hemos sido reconocidos al registrarnos en el padrón nacional de agricultores orgánicos. Estamos recibiendo charlas de Senasa y queremos que más agricultores conozcan y se sumen a esta manera de producir orgánicamente y que beneficia a todos y a la madre naturaleza”, concluyó.     

Reconocimiento al liderazgo peruano en conservación


El reconocimiento a Marlene Mamani por parte de National Geographic Society resalta la importancia de apoyar liderazgos locales que generan respuestas frente a los desafíos ambientales actuales. A través de este apoyo, Marlene continuará promoviendo acciones de restauración ecológica y fortalecimiento comunitario en los Andes peruanos. Mamani es la segunda National Geographic Explorer de ACCA; Ruthmery Pillco Huarcaya, científica quechua indígena, fue nombrada anteriormente Explorer por su trabajo en conservación del oso andino.

Este trabajo desarrollado desde Conservación Amazónica, junto a las comunidades campesinas en el Cusco, es parte de Acción Andina, Una de las iniciativas de restauración forestal más grandes de América del Sur, liderada por comunidades. Cofundada por Global Forest Generation (GFG) y la Asociación Ecosistemas Andinos (ECOAN), Acción Andina trabaja en cinco países andinos (Argentina, Bolivia, Chile, Ecuador y Perú) con una visión a 100 años para restaurar y proteger un millón de hectáreas de bosques altoandinos y promover la protección y restauración de los ecosistemas de la Amazonía Andina.

Restaurar los Andes para asegurar agua y biodiversidad


Los ecosistemas altoandinos, como los bofedales y pastizales, cumplen funciones esenciales para el equilibrio ambiental: almacenan y regulan el agua, albergan una importante biodiversidad y contribuyen a la adaptación frente al cambio climático. Sin embargo, actualmente enfrentan presiones por la degradación del suelo, los incendios forestales y las variaciones climáticas.


Frente a estos desafíos, Conservación Amazónica (ACCA) junto a organizaciones aliadas impulsa un modelo de conservación colaborativa en el que las comunidades participan activamente en la recuperación y protección de sus territorios, fortaleciendo sus conocimientos, organización y capacidades de respuesta.

Para quienes trabajamos con Marlene en Conservación Amazónica, este reconocimiento a su liderazgo nos llena de orgullo, pues refleja el impacto del trabajo que, de manera conjunta, venimos construyendo con las poblaciones locales y nuestros aliados. La conservación es un esfuerzo colectivo que integra el conocimiento científico, los saberes locales y el compromiso de personas que, como ella, impulsan desde el territorio cambios duraderos en favor de los ecosistemas y las comunidades”, señaló Ronald Catpo, director de Áreas de Conservación de Conservación Amazónica.

Sobre Conservación Amazónica


Conservación Amazónica (ACCA) es una organización peruana sin fines de lucro que trabaja desde 1999 para conservar y fortalecer los ecosistemas de la Amazonía andina del Perú a través de la ciencia, la tecnología y la asociación comunitaria. ACCA opera en una variedad de ecosistemas, desde los altos Andes hasta la cuenca amazónica, apoyando la creación y fortalecimiento de áreas naturales protegidas, formando la próxima generación de conservacionistas y desarrollando programas de investigación aplicada en tres estaciones biológicas. ACCA es socia clave de Acción Andina y miembro de la Alianza para la Conservación de la Amazonía, una red que trabaja para promover la conservación y el desarrollo sostenible en 50 millones de hectáreas compartidas entre Perú y Bolivia. Más información en acca.org.pe.

Sobre Acción Andina


Acción Andina es uno de los movimientos de restauración forestal indígena y liderado por comunidades más grandes de América del Sur, que trabaja en cinco países andinos para restaurar y proteger un millón de hectáreas de bosques altoandinos. Cofundada por Global Forest Generation y ECOAN, la iniciativa ha sido reconocida como Iniciativa Emblemática de Restauración Mundial por las Naciones Unidas y ganadora del Premio Earthshot 2023. Más información en accion-andina.org.

Sobre Global Forest Generation


Global Forest Generation (GFG) es una organización sin fines de lucro con sede en Estados Unidos, clasificada como 501(c)(3), dedicada a sostener ecosistemas forestales críticos pero desatendidos en todo el mundo. GFG amplifica y escala los esfuerzos locales de restauración de ecosistemas mediante la mentoría de nuevos líderes conservacionistas, la unión de socios de conservación de base en distintos ecosistemas y el suministro de recursos, herramientas y tecnologías de otra manera inaccesibles. La iniciativa insignia de GFG, Acción Andina, es el movimiento de restauración forestal indígena y liderado por comunidades más grande de América del Sur, con más de 12,5 millones de árboles plantados, 26 proyectos en cinco países y el objetivo de restaurar un millón de hectáreas de bosques altoandinos para 2045. Acción Andina ha sido reconocida como Iniciativa Emblemática de Restauración Mundial por las Naciones Unidas y ganadora del Premio Earthshot 2023. Más información en globalforestgeneration.org.


(FIN) LZD/MAO


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Publicado: 22/7/2026