Entre los diversos impactos negativos del fenómeno El Niño costero en el Perú destaca la afectación a la fauna silvestre. ¿Cuáles son las especies más vulnerables ante la ocurrencia de este evento y por qué?, ¿Qué acciones vienen adoptando las autoridades ante esta situación?, ¿Qué recomendaciones existen ante la presencia de animales silvestres fallecidos o enfermos como consecuencia de El Niño?
Javier Jara Vila, especialista en fauna silvestre del Servicio Nacional Forestal y de Fauna Silvestre (Serfor), entidad adscrita al Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (Midagri), informó en entrevista a la agencia de noticias Andina que la fauna marino-costera es la más vulnerable y viene siendo más afectada por el fenómeno El Niño que se viene manifestando en el Perú y cuya intensidad podría llegar a ser muy alta en los próximos meses y hasta el verano de 2027, según advirtió la comisión multisectorial del Enfen.

Detalló que, entre las especies silvestres más afectadas figuran las aves guaneras como el pingüino de Humboldt, el guanay, el cormorán, el piquero peruano, la pardela oscura, el pelícano, el piquero de patas azules, entre otras; así como los lobos marinos, especialmente el lobo chusco.
“Muchos de estos ejemplares han fallecido por encontrarse débiles y en su mayoría fueron especies juveniles, crías y algunos gerontes que no pudieron migrar como otras especies ni adaptarse en búsqueda de su alimento”, puntualizó.

Refirió que, hasta ahora, se ha registrado más de 2,000 ejemplares de fauna silvestre afectada en el litoral peruano, sin incluir las especies que viven en las áreas naturales protegidas.
Jara Vila explicó que esta situación lamentable responde principalmente a la escasez de anchoveta, emblemático pescado que es el principal alimento de la fauna silvestre marino-costera, debido a su migración hacia otras zonas del sur y a mayores profundidades marinas buscando aguas frías.
Acciones ante esta situación
El especialista en fauna silvestre del Serfor señaló que, frente a esta problemática, el Serfor articula acciones con gobiernos regionales y locales, entidades como el Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Sernanp) y las universidades.

“Sabemos que el ecosistema marino es rico en nutrientes y en alimento como la anchoveta para diversas especies de fauna silvestre marina. Cuando este recurso escasea, lo que hacen las especies es adaptarse y autorregularse. Entonces, muchas de ellas migran en busca de su alimento. También existe la adaptación alimenticia como consecuencia de la aparición de otras especies que reemplazan a aquellas que migran como la anchoveta”, comentó.
Agregó que, junto con la adaptación, las especies trasladan todo el conocimiento adquirido en ese proceso a sus siguientes generaciones. Ello hace que esas nuevas generaciones sean más resistentes a los cambios climáticos que van a presentarse a futuro. “Es algo que la propia naturaleza ha desarrollado en todas las especies de fauna marina”, expresó.
Respeto de la ciudadanía a la fauna marina
Jara Vila sostuvo que, ante las condiciones cálidas del mar provocadas por el fenómeno El Niño costero, el Serfor hace un llamado urgente a la ciudadanía para evitar cualquier tipo de contacto con los animales silvestres marinos.

Sostuvo que la interacción humana altera el comportamiento natural de búsqueda de alimento de estas especies, genera conflictos con pescadores y trabajadores de los muelles, y expone a las personas a graves riesgos de salud.
“El contacto directo o la alimentación de estas especies favorece la propagación de virus, bacterias y ectoparásitos (como piojos y garrapatas), lo que representa un peligro mortal para la fauna y una amenaza para la salud pública”, detalló.
Refirió que en algunos muelles se han detectado estas interacciones, las cuales a veces derivan en actividades lucrativas ilegales que afectan el bienestar animal.
Agregó que esta alerta responde también a las disposiciones sanitarias emitidas por el Servicio Nacional de Sanidad Agraria (Senasa).
Respuesta técnica y brigadas en acción
El especialista dijo que el Serfor lidera el monitoreo en el litoral peruano en coordinación con el Senasa, Agro Rural, Sernanp, gobiernos regionales y municipios, de la siguiente manera:

Especialistas recorren las playas para evaluar el estado de los animales, tomar muestras y realizar necropsias en aves debilitadas.
Las acciones se rigen bajo la Guía de actuación frente a reportes de fauna silvestre marino-costeras en playas.
Se dictan charlas de sensibilización a municipalidades, asociaciones de pescadores y bañistas para promover las buenas prácticas y el respeto a la vida silvestre.
(FIN) LZD/MAO
Publicado: 18/7/2026