NASA: misión Lucy revela un asteroide con forma de maní y una inusual rotación oscilatoria

La misión Lucy de la NASA descubrió que el asteroide Donaldjohanson posee una peculiar forma de maní y un inusual movimiento de rotación oscilatoria.

La misión Lucy de la NASA descubrió que el asteroide Donaldjohanson posee una peculiar forma de maní y un inusual movimiento de rotación oscilatoria.

08:47 | Lima, jul. 5.

La misión Lucy de la NASA descubrió que el asteroide Donaldjohanson posee una peculiar forma de maní y un inusual movimiento de rotación oscilatoria, hallazgos que aportan nuevas pistas sobre la evolución de los cuerpos rocosos del sistema solar y los procesos que marcaron sus primeros millones de años de historia.

Las observaciones fueron realizadas el 20 de abril de 2025, cuando la nave espacial Lucy sobrevoló el asteroide a unos 1.050 kilómetros de distancia mientras se dirigía hacia los asteroides troyanos de Júpiter. Los resultados de esta investigación fueron publicados el 18 de junio en la revista Science.

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Un asteroide con una rotación poco común

A diferencia de la mayoría de los asteroides, que giran sobre un único eje, Donaldjohanson presenta una rotación compleja. Los científicos determinaron que el cuerpo espacial completa una vuelta sobre sí mismo cada 10,5 días terrestres, mientras que su eje longitudinal oscila hacia adelante y hacia atrás cada 26,5 días, en un movimiento similar al de un trompo que pierde estabilidad.

Las imágenes obtenidas durante el sobrevuelo también confirmaron que el asteroide posee una estructura bilobulada, similar a un maní o cacahuate, formada por dos bloques unidos por un estrecho cuello. Los investigadores consideran que ambos fragmentos surgieron tras una antigua colisión y posteriormente se unieron por efecto de su propia gravedad.

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El análisis de la superficie reveló numerosos cráteres y crestas, además de señales de que el asteroide ha reducido considerablemente su velocidad de rotación. Los expertos estiman que cuando se formó giraba al menos diez veces más rápido y que, durante los últimos 20 a 60 millones de años, fue desacelerando debido al denominado efecto YORP, un fenómeno provocado por la radiación solar que modifica lentamente la rotación de los pequeños cuerpos celestes.

Los datos obtenidos por Lucy también permitieron identificar minerales de arcilla ricos en hierro, evidencia de que Donaldjohanson estuvo expuesto a agua líquida durante un corto periodo de su historia. Sin embargo, los investigadores concluyen que esa presencia fue efímera, ya que una exposición prolongada habría transformado esos minerales en arcillas ricas en magnesio, como las encontradas en los asteroides Bennu y Ryugu.

La comparación entre estos tres cuerpos revela diferencias importantes. Donaldjohanson tendría aproximadamente 155 millones de años, mientras que Bennu y Ryugu se habrían formado entre 1.000 y 2.000 millones de años atrás. Además, este asteroide ha permanecido en el cinturón principal de asteroides desde su origen, mientras que Bennu y Ryugu migraron hacia órbitas cercanas a la Tierra.

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Para Simone Marchi, investigador principal adjunto de la misión Lucy y autor principal del estudio, estas diferencias constituyen piezas clave para reconstruir la historia del sistema solar. Según explicó, cada variación entre asteroides aparentemente similares ayuda a comprender mejor cómo se originaron los planetas y cómo evolucionaron sus órbitas a lo largo del tiempo.

El sobrevuelo de Donaldjohanson también sirvió como ensayo general para las futuras operaciones de la misión Lucy. El próximo gran objetivo será el asteroide troyano Euríbates, cuyo encuentro está previsto para el 12 de agosto de 2027. La NASA espera que el estudio de estos cuerpos, considerados auténticos fósiles del sistema solar primitivo, permita obtener nuevas evidencias sobre la formación y evolución de los planetas hace más de 4.500 millones de años.

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(FIN) NDP/ MFR
JRA 

Publicado: 5/7/2026