Por Juan Carlos AlcaldeEl país avanza en la consolidación de un portafolio de inversiones en infraestructura de transporte orientado a cerrar brechas y mejorar la competitividad. En dicho proceso la nueva carretera Central se posiciona como una de las obras de mayor impacto, señaló el ministro de Transportes y Comunicaciones (MTC), Aldo Prieto.
El presupuesto del sector Transportes y Comunicaciones asciende a 11,700 millones de soles, de los cuales 6,900 millones se destinan a inversión. De tal monto, 6,400 millones de soles corresponden a infraestructura de transporte –carreteras, sistemas ferroviarios y aeropuertos– y 500 millones de soles a telecomunicaciones. La ejecución muestra un avance sostenido, con el 75% del presupuesto certificado.
Superar la ejecución presupuestaria al cierre del 2025, la cual alcanzó el 95.7%, es la proyección del sector. Con tal propósito, se ejecutan las acciones de seguimiento y monitoreo a las diversas fases del ciclo de inversiones, a fin de garantizar que la próxima gestión logre un cumplimiento superior al 97%, afirmó el ministro de Transportes y Comunicaciones (MTC), Aldo Prieto, al Diario Oficial El Peruano.
La estructura de financiamiento es diversificada: el 50% corresponde a inversión pública, el 28% a asociaciones público-privadas, el 18% a concesiones y el 3% a proyectos en activos; este diseño permite distribuir riesgos y asegurar la continuidad de las intervenciones estratégicas, dijo.
Infraestructura vial
Dentro de este portafolio, detalló que la nueva carretera Central constituye el eje de integración entre Lima y la sierra central. Su primer tramo, la Unidad Funcional 1 (túnel Pariachi), demanda una inversión superior a 2,500 millones de soles.
Para el 2026 se prevé una asignación cercana a 600 millones de soles destinada a adelantos y valorizaciones. El progreso físico estimado al cierre de ese periodo superaría el 3%, en paralelo a la culminación del expediente técnico programada para el primer trimestre del 2027.
El desarrollo de esta infraestructura permitirá reducir en 9% la brecha de la red vial nacional, además de elevar los estándares de seguridad y calidad del servicio.
El impacto en la movilidad será significativo. El tiempo de viaje entre Lima y la sierra central se reducirá en 50%, pasando de cinco horas a aproximadamente dos horas y media a lo largo de los 183 kilómetros del corredor.
En términos de capacidad, la infraestructura permitirá el tránsito de 350 a 1,500 vehículos por hora, con una proyección de 35,000 unidades diarias, lo cual contribuirá a descongestionar los accesos hacia Lima Este.
Mercados
La mejora en la conectividad tendrá efectos directos en la estructura de costos del transporte.
Se proyecta una reducción cercana al 10% en los gastos logísticos y operativos, con impacto en la competitividad de los productos de la sierra central.
La vía permitirá articular cinco regiones con Lima y facilitar el traslado de bienes hacia los principales nodos logísticos.
Más allá de la disminución de cronogramas, el cambio fundamental radica en la capacidad de movilizar mayores volúmenes de producción desde la Sierra y la Selva hacia la Costa.
El impacto económico de esta infraestructura se proyecta también en el crecimiento, con un aporte adicional estimado de entre 1% y 1.5% del producto interno bruto.
El fortalecimiento de la infraestructura no se limita al ámbito vial. En el sur del país se ejecuta un paquete de inversiones cercano a 470 millones de dólares en aeropuertos, con énfasis en la rehabilitación de pavimentos y optimización de terminales.
La distribución de los recursos prioriza el aeropuerto de Juliaca, seguido de Tacna, Arequipa y Puerto Maldonado.
Estas intervenciones permitirán incrementar la capacidad de atención de pasajeros de 3.26 millones a 5.18 millones anuales, lo que representa un crecimiento del 59%.
El cronograma de ejecución se extiende hasta el 2028, con impacto en la generación de empleo y dinamización de las economías regionales.
Integración
El conjunto de inversiones en transporte configura un enfoque multimodal que articula infraestructura vial, aeroportuaria y ferroviaria.
Tal proceso se complementa con la política de cielos abiertos y la consolidación del Aeropuerto Internacional Jorge Chávez como hub regional.
Los efectos económicos de este portafolio se distribuyen en el tiempo: en el corto plazo dinamiza la actividad y el empleo; en el mediano, se traduce en mejoras de productividad, reducción de gastos y mayor competitividad.
En perspectiva, la consolidación de estas inversiones en el próximo quinquenio permitiría elevar el potencial de crecimiento del país sobre la base de una infraestructura más eficiente e integrada, sostuvo el ministro.
Impacto económico
La nueva carretera Central se configura como un eje estructurante para la economía nacional. Su desarrollo permitirá reducir costos de transporte, mejorar la competitividad de las exportaciones y ampliar la capacidad de movilización de bienes desde el interior del país, dijo Prieto.
El impacto será particularmente relevante en productos perecibles, los cuales requieren tiempos de traslado más cortos y condiciones logísticas de mayor eficiencia. Asimismo, dicha obra facilitará la integración de mercados y el aprovechamiento del potencial productivo de la Sierra y la Selva.
En conjunto, la infraestructura contribuirá a dinamizar la inversión, generar empleo y consolidar un sistema logístico de mayor competitividad en el medio y largo plazo.
Además, la mejora en la conectividad favorecerá la descentralización de la actividad económica al acercar los núcleos productivos a los principales corredores logísticos; esto disminuirá asimetrías territoriales y fortalecerá la articulación entre regiones.
La mayor previsibilidad en los tiempos de traslado permitirá optimizar la planificación de las cadenas de suministro. Tal eficiencia reducirá pérdidas asociadas a demoras y potenciará la distribución de mercancías.
Datos
El Túnel Pariachi, primer tramo de la nueva vía, demanda más de 2,500 millones de soles, cerca del 10% del costo total.
El proyecto integrará cinco regiones y beneficiará a más de 11 millones de personas. Podría aportar entre 1% y 1.5% adicional al crecimiento económico del país.
El sector proyecta superar el 95.7% de ejecución alcanzado el 2025 y apunta a más de 97% el 2026. La inversión se distribuye en 50% vía obra pública, 28% mediante APP, 18% en concesiones y 3% en proyectos en activos, según el MTC.
(FIN) DOP / WRR
Publicado: 27/3/2026