El Ministerio de Vivienda, Construcción y Saneamiento (MVCS) publicó el proyecto de Decreto Supremo que aprueba el nuevo Reglamento de Acondicionamiento Territorial y de Planificación Urbana y Rural Sostenible, el cual incorpora medidas para fortalecer el desarrollo ordenado de ciudades y centros poblados.
La propuesta normativa fue difundida mediante la
Resolución Ministerial N.° 189-2026-VIVIENDA y estará abierta a comentarios y aportes de la ciudadanía, entidades públicas, sector privado, academia y sociedad civil hasta el próximo 27 de mayo.
El MVCS informó que el reglamento incorpora por primera vez la planificación de centros poblados rurales como parte integral de los instrumentos de planificación territorial, con el objetivo de orientar su desarrollo y fortalecer la articulación entre las zonas urbanas y rurales.
Asimismo, la propuesta refuerza el componente de gestión del riesgo de desastres, estableciendo su aplicación obligatoria en la planificación territorial, urbana y rural.
Según detalló el sector, esta medida permitirá vincular el análisis de peligros, vulnerabilidades y riesgos con la clasificación del suelo, la zonificación y los programas de inversión, considerando factores como inundaciones, movimientos en masa y sismos.
El reglamento también fortalece los mecanismos de participación ciudadana durante los procesos de formulación, actualización y adecuación de los instrumentos de planificación.
Para ello, contempla la realización de talleres, mesas de trabajo y consultas públicas con participación de entidades públicas, sector privado, academia, pueblos indígenas, comunidades campesinas y organizaciones de la sociedad civil.
De igual manera, la propuesta establece lineamientos técnicos para instrumentos como planes de acondicionamiento territorial, planes de desarrollo metropolitano y urbano, esquemas de acondicionamiento urbano y rural, así como planes específicos e integrales.
El Ministerio de Vivienda señaló que esta iniciativa busca promover ciudades y centros poblados más ordenados, sostenibles y resilientes, además de fortalecer la planificación como herramienta para orientar la inversión pública y privada y mejorar la calidad de vida de la población.