La adopción cambió su vida el día que una niña la llamó “mamá” [video]

Este domingo Verónica celebrará el Día de la Madre junto a su hija Doris

La historia de Verónica y su pequeña Doris es el testimonio de que la maternidad nace en el corazón. Lo que comenzó como un proceso íntimo y silencioso, motivado por el deseo de ser madre, se transformó en una "dulce melodía". Foto: ANDINA

La historia de Verónica y su pequeña Doris es el testimonio de que la maternidad nace en el corazón. Lo que comenzó como un proceso íntimo y silencioso, motivado por el deseo de ser madre, se transformó en una "dulce melodía". Foto: ANDINA

11:47 | Lima, may. 8.

En pleno siglo XXI, la adopción aún enfrenta prejuicios sociales y largos procesos cargados de incertidumbre. Esa fue la realidad que vivió Verónica, una educadora que decidió formar una familia y cambiarle la vida a una niña, hasta llegar al momento más esperado y conmovedor de su historia: escuchar por primera vez la palabra “mamá”.

Verónica es educadora de profesión y, como muchas mujeres, soñaba con convertirse en madre. Sin embargo, enfrentó uno de los momentos más difíciles de su vida, tras recibir la noticia de que no podría concebir. Lejos de renunciar a ese anhelo, decidió iniciar el camino de la adopción.


Un proceso vivido en silencio


El miedo a las trabas burocráticas y al qué dirán marcaron las primeras etapas de su decisión. "Mi miedo era ser mamá soltera… decía: "de repente me van a hacer mucho problema", contó Verónica a la Agencia Andina. Por lo cual, tuvo que hacer el trámite y todo lo que restaba del proceso en silencio. 


Asistió sola a las charlas informativas y mantuvo en reserva cada paso del proceso, al que hoy define como un "proceso mudo", una experiencia que muchas mujeres atraviesan en soledad debido a los estigmas que aún persisten alrededor de la adopción.

Con el paso de los meses, se encontraba en la última parte del proceso de adopción y fue en este momento donde todas sus dudas se convirtieron en certezas absolutas: no tenía miedo y estaba convencida de que ese era el camino que quería seguir.

El día que vio a su hija por primera vez


Después de meses de espera, llegó el instante que cambiaría su vida para siempre. Verónica recibió la fotografía de Doris, una pequeña de apenas tres años. Bastó una mirada para sentir una conexión inmediata. "Cuando la vi me quedé enamorada… simplemente la vi y dije: ‘Ella es mi hija", relató con una emoción en los ojos y una sonrisa.


La conexión fue tan profunda que incluso las coincidencias en fechas y detalles personales reforzaron su convicción de que Doris era la niña destinada a llegar a su vida. Para Verónica, cada señal confirmaba que su encuentro respondía a un plan de Dios, una voluntad divina que debía cumplirse.

La palabra que rompió el silencio


Cuando Doris llegó a casa, la familia de Verónica trataba de generar momentos especiales para construir un vínculo afectivo. Mientras madre e hija jugaban sobre una alfombra armando un rompecabezas, Doris pronunció por primera vez la palabra "mamá". Definitivamente ese día se grabó en la memoria y en el corazón de Verónica.



"Cuando escuché esa palabra de su boquita fue una cosa que se me estrujó el corazón. Cuando me dijo mamá yo simplemente me morí", dijo entre lágrimas y con una voz entrecortada que refleja el dulce y conmovedor momento que vivió.

Soy una mejor persona por ella


Verónica asegura que desde la llegada de Doris, toda su vida cambió por completo. Describe a su hija como una "dulce melodía" que llenó cada espacio de su hogar y de su corazón. "Doris me convirtió en una mejor persona, en un mejor ser humano, en una mejor profesional. Hace que yo quiera ser mejor y que quiera hacer de ella una niña mejor”.

En esta nueva etapa de su vida, la abuela de Doris, Mariella, también participa activamente de su crianza y comparte momentos llenos de música y afecto.


Finalmente, Verónica envía un mensaje a las mujeres que aún sienten temor de iniciar un proceso de adopción debido a los prejuicios sociales. Para ella, la maternidad no depende de la biología, sino del amor y la decisión de formar una familia. "No escuchen las opiniones externas. Escuchen el corazón", concluyó.



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(FIN) DSC/RRC

Publicado: 8/5/2026