Karla Prieto Prado estudió administración de empresas en el Perú y tras un exitoso tránsito en la banca peruana decidió dejarlo todo para profesionalizar las artes fuera de nuestras fronteras y hoy en Nueva York impulsa proyectos que destacan el talento peruano y lo conectan con escenarios internacionales.
De niña, en Huancayo, ya soñaba con ser actriz. Sin embargo, a la hora decidir su destino profesional no fue un cuento de hadas como muchos podrían imaginarse.
Recuerda que ya adolescente llegó el momento de decidir qué hacer con sus estudios. “Soñaba con estudiar actuación, pero mis papás respondían con un: asegúrate, tienes que pensar tu futuro”, recuerda en entrevista con El Peruano, desde Nueva York, donde ahora desarrolla lo que la apasiona en la vida.
Hija de “profesionales de clase media que se rompieron el lomo para pagarme la pensión, esos son mis papás”, nos dice orgullosa.
Atrás quedó el compromiso y la responsabilidad por no defraudar con sus estudios en la Universidad del Pacífico, que luego le permitiría convertirse en una profesional en la banca; en lo que ella califica la “primera migración” de su vida.

Lejos de sentir que sus sueños se apagaban, Karla tuvo en el mundo empresarial su primera puerta para acercarse al arte. “Tengo esta filosofía: usa lo que tienes para conseguir lo que quieres”. Así de día era una ejecutiva y por las noches se formaba en los mejores talleres actorales que encontraba. Así estudió hasta con el mismísimo Roberto Ángeles.
La vorágine empresarial buscaba atraparla, pero eso no fue impedimento para que ella se mantuviera firma en su pasión y que empezara a hacer producciones teatrales en un inicio lo fines de semana para entender mejor cómo funcionaba las artes escénicas en el Perú.
Así comenzó a ser reconocida en sus asesorías, ya que ella con su expertise había identificado que el Perú guardaba “un súper potencial”. “Me di cuenta de que por ahí iba. Mi propósito se encontró más en lo que yo hacía bien, pero además desde donde más aportaba”.

Salto de fe
Eso la llevó a renunciar a lo considerado seguro que era su empleo en el banco. Pero justo llegó la pandemia y como su cargo aún no tenía reemplazo decidió quedarse hasta finales de 2020.
Finalmente, todo lo que vivió el mundo en aquel entonces le dio la claridad que necesitaba para dar el salto. “Mañana puedes ya no estar en este mundo y no has hecho lo que realmente quieres lograr y dar el aporte que quieres a tu país”. Pero como todo nuevo comienzo guarda desafíos y miedos; ella decidió apostar por la incertidumbre.
“La sociedad te forma para asegurar, la incertidumbre es vista como un problema. Yo creo que las grandes cosas se han logrado precisamente apostando por ella”.
Y así tomó sus maletas y llegó a Nueva York a estudiar maestría en Arts Management & Entrepreneurship en The New School. El camino no fue fácil. “Llegué con una pareja en ese momento, pero esta es una ciudad muy fuerte y la relación se terminó. Mi punto de inflexión se dio cuando entendí que estaba sola y eso despertó mi empoderamiento… me dio ese impulso para sentir que nada iba a impedir que demostrara lo que había venido a hacer”.
“No tengo hijos, pero sí sobrinos y a ellos quiero dejarles este legado. O a otros niños y jóvenes que, como a mí de niña, me decían: esto es para millonarios, de eso estoy cansada. Tampoco quiero vender esa fantasía que esto es fácil. Pero hoy creo que estamos buscando que las siguientes generaciones no tenga tantas barreras para alcanzar sus sueños”.
Así, Karla en este camino fue parte de la producción de Los Mirlos en Lincoln Center en 2025 y su Tiny Desk en NPR, donde participó además en la dirección de arte junto a Rockass Online Music, es solo una pincelada
Finalmente, nos deja un mensaje: “Trabaja con lo que tienes para lograr lo que quieres, porque el momento perfecto no existe”, concluye.
Conectando al mundo
Actualmente, Karla es directora de Programas Comunitarios de The Bushwick Starr, teatro off-Broadway ubicado en Brooklyn, donde trabaja para acercar las artes a diversas comunidades de Nueva York.
Su trayectoria conecta la formación empresarial, la especialización artística y la producción cultural, y plantea una mirada sobre el papel que pueden asumir los profesionales peruanos en el extranjero: no solo desarrollar una carrera fuera del país, sino también contribuir, desde sus propias industrias, a que el talento y la identidad peruana tengan una representación cada vez más visible en el escenario internacional.
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(FIN) CFS/CFS
Publicado: 30/10/2026