A sus 43 años, el doctor Rubén Berrospi Salcedo representa una nueva generación de cirujanos corneales en Latinoamérica destacando hoy en Colombia, desde donde deja en alto el nombre del Perú. Miembro activo de reconocidas sociedades científicas nacionales e internacionales Hoy, Berrospi Salcedo ejerce en dos instituciones de alta especialización, como el Centro Oftalmológico Virgilio Galvis y Oftálmica Clínica de la Visión.
El doctor Berrospi inicia esta charla, en donde sus logros personales y profesionales podrían ser el tema más que suficiente para la conversación, con una máxima que asegura ha regido no solo su vida personal, sino profesional. “Mi finalidad principal en mi vida es servir al prójimo”, sostiene convencido.

Un convencimiento que atraviesa su vida dos generaciones antes con el empuje, templanza y convicción que tuvieron no solo su abuelo, sino su padre para salir adelante en la vida.
“Siempre quise ser oftalmólogo, desde que tengo uso de razón. Y es que la historia de mi papá es inspiradora. Estudió medicina en San Marcos y cuando quiso especializarse en oftalmología en el extranjero acudió a mi abuelo, un sastre de aquellos, y él le dio todo el dinero que tenía: 300 dólares”.
“En Massachusetts postuló tres veces y no ingresó. Inició la residencia de patología, pero no era lo que deseaba y pidió entrar gratis a trabajar en lo que él amaba. Le dijo al director: ‘le trabajo todo lo que quiera y si después de un año usted ve que soy bueno usted me recibe’. No tuvo que pasar el tiempo y pronto estuvo en la residencia que tanto anhelaba”.
Gran esfuerzo
“Para mí esa historia espectacular que me inspira que cada vez que siento que las cosas no están funcionando que no están yendo bien. Me acuerdo todo el esfuerzo que hizo él”, refiere con admiración.

"Quería hacer que la gente viera mejor, que sonriera de nuevo tras intervenirlos", sostiene y por ello se siente bendecido lograr la especialización en cirugía de catarata y trasplantes de córnea .
“Siempre he tenido eso en mente y he trabajado mucho para ayudar a mis pacientes. Cada vez que opero a alguien, siento que estoy haciendo algo por mi papá, algo por la gente que amo. Y espero en algún momento poder hacerlo por mi país", nos dice.

El doctor Berrospi también es catedrático de posgrado de oftalmología y presidente de la Asociación Colombiana de Estudios de Superficie Ocular, Córnea y Refractiva. "Colombia me ha dado tanto", sostiene con gratitud. "Me ha dado la oportunidad de crecer, de aprender, de ayudar a más gente. Me ha dado una familia, una nueva vida".
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Rubén ha forjado su propio camino en el hermano país, pese a que pudo continuar en Perú con el legado familiar en Oftálmica Clínica de la Visión. Estudió la especialización ahí y tras culminarla e integrarse a trabajar con su padre sintió que algo le faltaba.
“Recuerdo que mi papá me incentivó a tomar mi camino y volver a Colombia. Me dijo si es lo que tú quieres hacer, estar en un lugar más grande; donde vas a compartir tu conocimiento, pues ve; nunca cortó mis alas”.
Así desde aquel adiós pasó más de una década de trabajo cruzando nuestras fronteras. Pero no todo ha sido satisfacciones para el doctor Berrospi, ya que el estar alejado de su patria lo hizo reevaluar sus decisiones. “Tengo una lucha interna constante hasta el día de hoy. Si tomé la decisión adecuada de alejarme de mis padres. Mi madre falleció lamentablemente de un cáncer de páncreas en el 2017 y eso incrementó esas dudas de que estoy haciendo lejos de mi país, pero mi esposa definitivamente es mi polo a tierra”.

Pese a sostener el legado de ser el hijo de una eminencia en la visión en el Perú, el doctor Berrospi señala que “nunca lo he visto como una valla que tengo que superar, más bien tratar de guiarme desde el ejemplo de él. Mi papá siempre ha sido un hombre sumamente trabajador y responsable. Desde pequeño me dijo: hijo tienes que ser el primero en llegar y el último en irte, el que nunca se queje cuando hay trabajo. Y si no hay debes ir a buscarlo; ayudar a los demás”.
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["Rodrigo Salazar: el innovador cirujano dentista peruano que triunfa en Brasil’"]Hoy es padre de Mariana de 10 y de Sebastián. Consultado sobre si quiere que sigan sus pasos, Rubén solo desea apoyarlos como lo hizo su padre con él. “No presionarlos a que tomen ninguna decisión porque simplemente se les diga. Si deciden hacer medicina o oftalmología pues tendrán en mí un apoyo grandísimo y les trataré de transmitir todo mi conocimiento dentro y fuera de la carrera”.
Berrospi tiene grandes planes para el futuro. Q "Mi aspiración es seguir los pasos de mi padre y trabajar hasta los 85 años", dice. "Quiero ayudar a más personas y hacer una diferencia en la vida de mis pacientes".

Camino de éxito
Cuenta con una subespecialidad en Córnea, Catarata y Cirugía Refractiva en el reconocido Centro Oftalmológico Virgilio Galvis, donde años después sería Director Médico, Jefe del Departamento de Oftalmología y Coordinador de programas clave como el de Trasplante de Tejido Ocular y el de Residencia en Oftalmología.
Complementó su preparación con estudios de liderazgo médico, entre ellos el Curso Panamericano de Liderazgo de la PAAO, en San Francisco (EE. UU.), y el Programa de Liderazgo Quirúrgico de Harvard Medical School, en Boston.
Su experiencia en trasplantes de córnea le permite dominar técnicas avanzadas como PK y DMEK. Además, es Director Médico certificado de Banco de Ojos por la Asociación Panamericana de Bancos de Ojos.
Además, ha ejercido como Cónsul Honorario del Perú en Bucaramanga, fortaleciendo vínculos binacionales mientras continuaba su labor médica.
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(FIN) CFS/CFS
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