Escribe: José Vadillo VilaLa música peruana está de luto. A los 89 años de edad, falleció el destacado músico, recopilador y cantante Jorge Núñez del Prado Ísmodes (1936-2026), hijo ilustre de Paucartambo, Cusco, miembro del legendario Trío Los Campesinos y difusor del pampapiano.
En su larga trayectoria musical, Núñez del Prado, reconocido cultor del huiano tradicional, trabajó un repertorio musical con acordeón y guitarras, junto a su primo hermano Adolfo y a Wilfredo Quintana.
Para cantar y zapatear
Entre los grandes éxitos de Los Campesinos figuran los huainos que se han hecho himnos: “Profesorita”, “Linda andahuaylina”, “Llaulillay”, “Por las puras”, “Ojos hechiceros”, “Mamacha Carmen” y “Mi Paucartambo”, entre otros.
Se trata de canciones que escribieron junto a otras que recopilaron de todo de Cusco y de Apurímac. “Nos hemos hecho el compromiso de no desvirtuar el contenido de las melodías que han dejado quienes nos precedieron”, nos contaba don Jorge en una entrevista de 2011, quien sabía de noches de serenata y era el más parlanchín y bromista del dúo.
El estilo alegre, con canciones en quechua y castellano, de Los Campesinos pegó rápidamente entre los amantes del folclor andino. A la muerte de Adolfo “Goyo” Núñez del Prado, alrededor de 1996, Jorge Núñez del Prado y Wilfredo Quintana continuaron su labor como dúo.
Los Campesinos grabaron 24 longplays y superaron el medio siglo tocando juntos desde 1961 hasta 2000, año en que falleció don Wilfredo Quintana, primera voz, guitarrista y compositor del conjunto.

Los inicios de Los Campesinos
¿Cuál fue su secreto para mantenerse juntos más de medio siglo cantando juntos? “Para nosotros la música es una gracia”, decía don Jorge, quien había llegado a Lima desde Paucartambo, Cusco. Contaba que tenía mucho miedo a la metrópoli, con el racismo respirándole sobre los hombros.
Vino para estudiar Derecho en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, pero la melancolía por haber dejado su tierra lo invadía “y la única manera de cubrir ese dolor en una metrópoli indiferente era cantar por las noches la música que habíamos disfrutado de niños”, recordaba en otra entrevista, en 2009.
Entre melancolías y caminatas universitarias se encontró de casualidad con Wilfredo Quintana, otro “asustado” migrante, quien llegaba a la capital desde el distrito de Talavera de la Reina, Andahuaylas, Apurímac para estudiar Odontología. Así que empezaron, primero, a sintonizar por las noches Radio Huancayo y Radio Tahuantinsuyo, luego a tocar en el ámbito familiar. Junto a Goyo, don Jorge vivía en una habitación en un tercer piso de la primera cuadra de la avenida Brasil.
El trío llegó a la disquera El Virrey, donde empezó su historia oficial. Se convirtieron en uno de los conjuntos que desarrolló su carrera en el desaparecido circuito de los coliseos de la Lima, a la que llegaban semanalmente cientos de migrantes. “Aunque ya nos cansamos de mirarnos la cara [con Wilfredo Quintana], sólo nos separará la muerte”, decía don Jorge sin dejar su humor de lado.

“Pampapiano”
Con el fallecimiento del maestro Núñez del Prado se va un repertorio y una forma de interpretar y entender el folclor andino: además de acordeonista de estilo pícaro y elegante segunda voz del conjunto, don Jorge fue también uno de los pocos músicos que dominó el “pampapiano”, instrumento muy ligado a la música cusqueña, que inicialmente se tocaba en las ceremonias religiosas de los templos católicos.
(FIN) JVV
JRA
Publicado: 12/3/2026