Hoy, proteger las cuentas digitales es tan importante como cuidar la caja del negocio. En el Perú, durante la primera mitad de 2025 se detectaron 748.2 millones de intentos de ciberataques, según información difundida por un reporte de FortiGuard Labs.
El informe advierte que entre las técnicas más frecuentes figuran el escaneo, los ataques de fuerza bruta y la explotación de vulnerabilidades, lo que refleja un entorno cada vez más riesgoso para quienes realizan operaciones por canales digitales.
En ese contexto, Roberto Percca, gerente de Desarrollo del Emprendedor de Mibanco , señala que hoy la seguridad digital ya no debe verse como un tema técnico o lejano, sino como una parte esencial del manejo financiero diario.
“Proteger una cuenta digital no solo implica evitar un robo de dinero, sino también resguardar información sensible, capital de trabajo y la continuidad del negocio. En un entorno donde cada vez más operaciones se realizan desde el celular o una computadora, la prevención digital debe asumirse como un hábito financiero básico”, explica.

Frente a este escenario, Roberto Percca comparte tres formas para fortalecer la seguridad de tus cuentas digitales:
1. Usa contraseñas distintas para cada cuenta importante: uno de los errores más comunes es repetir la misma clave en el correo, redes sociales, billeteras digitales o apps bancarias. Si una sola cuenta se vulnera, las demás también quedan expuestas. Lo más recomendable es crear contraseñas largas, difíciles de adivinar y diferentes entre sí, especialmente en plataformas vinculadas a dinero o datos personales.
2. No respondas mensajes urgentes sin verificar antes: muchos fraudes digitales funcionan apelando al apuro: alertas falsas de bloqueo, premios inexistentes, supuestos cambios de clave o mensajes de personas que aparentan ser de confianza. Antes de hacer clic, compartir datos o ingresar a un enlace, es clave detenerse, revisar el remitente y confirmar la información por un canal oficial.
3. Evita hacer operaciones financieras desde redes o dispositivos inseguros: ingresar a una app bancaria o realizar transferencias desde cabinas, equipos compartidos o redes Wi-Fi públicas eleva el riesgo de exposición. Si manejas dinero de tu negocio, lo ideal es usar solo dispositivos personales y conexiones seguras, porque una mala práctica puede abrir la puerta a filtraciones o accesos indebidos.