La celebración de las Fiestas Patrias nos inspira a destacar todo lo mejor que tiene el Perú y enorgullece a su población. Entre la enorme diversidad de sus atributos resalta su incomparable patrimonio cultural y monumental que
tiene en Machu Picchu a la máxima expresión del formidable legado inca. ¿Por qué Machu Picchu es tan excepcional y enorgullece a los peruanos?
Posicionado como estandarte turístico, Machu Picchu es el principal atractivo del Perú que los viajeros de todo el mundo anhelan visitar. De acuerdo con cifras del Ministerio de Comercio Exterior y Turismo (Mincetur), el 39 % de los vacacionistas extranjeros que visitan el Perú tiene entre sus principales motivaciones conocer Machu Picchu, declarado Patrimonio Mundial Mixto -cultural y natural- por la Unesco, el 9 de diciembre de 1983.

El encanto que provoca Machu Picchu a nivel global le permitió, hace 19 años, ser elegido como una de las Siete Maravillas del Mundo Moderno, un reconocimiento que reafirma su valor histórico, cultural y natural ante el mundo.

Este importante galardón de suma a otros como Principal Atracción Turística del Mundo (ganador en siete ediciones) y Atracción Turística Líder de Sudamérica (triunfador en ocho oportunidades), en los World Travel Awards, conocidos como los Premios Óscar del Turismo.
Construcción que irradia energía y diseño sorprendente
Todos los viajeros que visitan Machu Picchu coinciden en que, desde que tienen en frente a la ciudadela enclavada sobre la montaña y luego cuando inician el recorrido por sus diferentes ambientes, perciben una energía singular que convierte a su experiencia turística en algo muy especial que no olvidan nunca.

Personalidades como la premiada actriz estadounidense Shirley MacLaine han manifestado haber vivido una experimentación espiritual en su visita a la ciudadela inca. Lo cierto es que todos los sentidos y el cuerpo en general de las personas parecen recargarse cuando llegan a Machu Picchu y así lo testimonian en el libro de visitas y en sus redes sociales expresando calificativos como sensacional, fantástico, maravilloso, fabuloso, entre otros y muchos afirman que retornarán.
Machu Picchu es sismorresistente
Machu Picchu fue edificado entre dos fallas geológicas existentes en la montaña donde se asienta y pese a ello se mantiene firme al paso del tiempo. Los ingenieros y arquitectos incas hicieron posible una construcción sismorresistente considerada una proeza humana sin precedentes.

Construcción sin ayuda de ruedas
Hasta ahora sigue llamando la atención de todos cómo hicieron los incas para transportar las enormes y pesadas piedras procedentes del río Urubamba o Vilcanota y de otras canteras, subiéndolas por el escarpado y empinado camino hasta la cima de la montaña si no conocían la rueda, el hierro ni contaban con grandes animales de carga.

Sorprendentes acueductos
Otro misterio sin fácil respuesta es cómo hicieron los incas para instalar acueductos que transportan y abastecen el líquido vital a la ciudadela inca y que siguen funcionando en la actualidad.

Mediante un complejo sistema de canales, acueductos e innovadores sistemas de drenaje subterráneo los incas lograron abastecer de agua a la población de la ciudadela.
Machu Picchu es Santuario Histórico y Parque Arqueológico
Si bien la ciudadela inca de Machu Picchu destaca como estandarte turístico que cautiva al orbe, cabe recordar que este majestuoso monumento forma parte del Santuario Histórico y Parque Arqueológico de Machu Picchu, dos categorías que le valieron el reconocimiento como Patrimonio Mundial por parte de la Unesco.

Creada como área natural protegida el 8 de enero de 1981, el Santuario Histórico de Machu Picchu conserva una singular biodiversidad andina y amazónica, así como impresionantes monumentos arqueológicos de alto valor histórico-cultural entre las que destaca la imponente ciudadela construida íntegramente en piedra en la cúspide de una montaña y que motiva la visita de ciudadanos de todo el orbe.

Con una extensión de 32,592 hectáreas, el Santuario Histórico de Machu Picchu es atravesado por dos importantes cordilleras del sur peruano: Urubamba y Vilcabamba. En ambas destacan importantes nevados que son considerados apus o dioses tutelares desde tiempos ancestrales.

El santuario presenta también un importante valor ambiental, con áreas boscosas, montañas escarpadas y picos nevados. Es una zona de interacción entre el dominio andino y el amazónico; y forma parte de una estrecha faja de transición entre ambos ecosistemas. Predomina el terreno de relieve abrupto y de laderas escarpadas.

Se encuentra en una zona de características geográficas excepcionales. En él se pueden encontrar desde cumbres nevadas por encima de los 6,000 metros sobre el nivel del mar, hasta la zona más húmeda y caliente del río Urubamba (que divide al santuario en dos, formando el cañón de Torontoy) por debajo de los 2,000 metros de altitud. Su fuerte gradiente, acrecentada por el complejo sistema de vientos que propicia, crea microclimas que son fuente de una gran diversidad biológica.

El Santuario Histórico de Machu Picchu presenta vegetación tropical en la parte baja del sector oeste, en la cuenca del río Acobamba. Es un ecosistema típico de las llamadas cejas de selva, que toman este nombre porque constituyen el último remanente de vegetación nativa en esta área montañosa, son el límite superior hasta donde llega la vegetación tropical en esta parte de los Andes. La ceja de selva presenta gran diversidad de especies de flora y fauna, que conjuntamente con los ecosistemas de montaña hacen de Machu Picchu un lugar especial.
Fauna y flora excepcional
La fauna más representativa del área incluye al pato de los torrentes, al añuje, a la vizcacha, al coatí, al venado de cola blanca, al venado enano , al zorro andino, al puma, al pájaro carpintero, al gallito de las rocas, al oso de anteojos, al cóndor andino y a la nutria americana.

En el sector de Warmihuañusca se pueden apreciar vizcachas y venados, y en algunas oportunidades incluso osos de anteojos.

La flora está representada principalmente por el aliso, el toroc o cético, el cedro blanco, la cascarilla, el pacae blanco, el basul, el pisonay, el chachacomo, el yanay y el laurel. En el abra de Warmihuañusca se pueden observar bosques relictos de unca, queñual y t’asta.

Las orquídeas muestran también niveles excepcionales en el santuario, se han registrado 340 especies, es decir alrededor del 20% de la variedad total de las 1,700 especies identificadas en el Perú.
Parque Arqueológico
A esta riqueza natural excepcional se le suma la incomparable joya arqueológica de Machu Picchu, lugar que fue declarado como sitio de Patrimonio Mundial Mixto –natural y cultural– por la Unesco, el 9 de diciembre de 1983. Machu Picchu es sin duda uno de los puntos magnéticos más fuertes de América del Sur y del país.

Además de la ciudadela inca, se sitúan numerosos sitios y monumentos arqueológicos de alto valor histórico-cultural y de renombre mundial, como Inca Raq'ay, lntiwatana, Intipata, Choquesuysuy, Chachabamba, Wiñaywayna, Phuyupatamarca, Sayacmarka, Runkurraq'ay, Wayllabamba, Torontoy, Waynaq'ente, Machuqente, Q'ente, Qoriwayrachiwa, Pulpituyoc, Patallacta y Palccay.

Estos sitios y monumentos están asociados a complejos y sorprendentes sistemas de riego y de andenerías para cultivos y a caminos que los entrelazan, todo lo cual expresa el alto grado de desarrollo de los antiguos peruanos.
Vías de acceso
Si bien la principal vía de acceso actual a Machu Picchu es la vía férrea que parte desde la ciudad del Cusco, existen otras que pueden recorrerse a pie y que forman parte de la Red de Caminos Inca que unía a todo el imperio llamado Tahuantinsuyo.

Los tramos del Camino Inca que conducen a Machu Picchu y que son recorridos a pie y durante varios días por los turistas, sobre todo extranjeros, comienzan en el ubérrimo Valle de Urubamba y culminan en la ciudadela inca. Estas rutas no solo constituían caminos de peregrinación sino también vías comerciales.
Huayna Picchu
La visita a Machu Picchu ofrece la oportunidad de conocer también otra montaña situada a su espalda: Huayna Picchu, de mayor altura y que alberga el Templo de la Luna, otro centro de culto religioso en el imperio inca.

Mejor época para visitar Machu Picchu
El clima en Machu Picchu es tropical y hay dos temporadas muy marcadas: la de lluvias (noviembre a abril) que dificulta el pleno disfrute del recorrido por la ciudadela, y la seca (mayo a octubre) que es la mejor época de visita, aunque es la temporada alta para el turismo y ello significa mayor afluencia de visitantes, largas colas y menor espacio para desplazarse con comodidad, tomar fotos y filmar la experiencia.
(FIN) LZD/MAO
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Publicado: 16/7/2026