Además de formar parte de los circuitos de excursionismo, esta deslumbrante cumbre nevada es una de las más retratadas en fotografías y videos por su inconfundible belleza paisajística.
El Parque Nacional Huascarán es también fascinante para aquellos visitantes que solo quienes contemplar la magnificencia de las montañas nevadas y las gigantescas cumbres del Parque Nacional Huascarán.

Incluso pueden aproximarse a uno de los nevados accesibles para todos los visitantes y no necesariamente montañistas: el Pastoruri. Ubicado a 70 kilómetros al sur de la ciudad de Huaraz, es el nevado más visitado por los turistas, dado que se puede acceder hasta su base poco empinada mediante un sendero señalizado y no se requiere experiencia en andinismo o escalada, salvo llevar puesta la indumentaria para caminar por el hielo. La inolvidable experiencia de subir a las faldas de esta hermosa montaña nevada es perennizada con fotografías y videos que registrados por los visitantes.

En el trayecto hacia este cautivante atractivo turístico se pueden observar la laguna de Patococha, pinturas rupestres y las notables puyas Raimondi, las plantas altoandinas más grandes y el ojo de agua Pumapashimi.
Avistamiento de flora y fauna
Observar especies altoandinas únicas como el majestuoso cóndor, el escurridizo zorro andino y la imponente Puya Raimondi en la ruta hacia el glaciar Pastoruri y en otros sectores del Parque Nacional Huascarán, constituye una experiencia sin comparación.

La fauna en el Parque Nacional Huascarán está representada por más de 210 especies de aves, 25 de mamíferos, 5 de anfibios, 4 de reptiles y 8 de insectos.

Entre las aves más resaltantes tenemos el cóndor andino, el pato de los torrentes, la perdiz de puna, el pato jerga, el azulito andino, el pato cordillerano, el zambullidor pimpollo, la gallareta gigante y la gaviota andina.

Entre los mamíferos destacan el gato montés, el gato andino, el oso de anteojos, la taruca rumiante de grandes cuernos de mayor tamaño que el venado, y la vicuña. Otras especies de importancia son el venado gris, el puma, la vizcacha, la comadreja, el añaz, el zorro andino, entre otros.

En cuanto a la flora existente, el Parque Nacional Huascarán presenta un amplio espectro de microclimas, lo que ocasiona que se tenga un mosaico de diversos tipos de vegetación íntimamente ligados entre sí. Se han identificado 985 especies de flora altoandina distribuidas en 374 géneros y 114 familias.

En esta diversidad florística, la familia de las Bromeliáceas está representada por la puya Raymondi, especie que tiene la inflorescencia más grande del mundo y que es uno de los objetos de conservación del parque. En esta área natural protegida se puede apreciar rodales de puya Raymondi ubicados principalmente en las quebradas Carpa y Queshque.

También se conservan bosques relictos de quisuar y de queñua, que están ubicados principalmente al norte del sector Llanganuco, así como praderas altoandinas, césped de puna y diversos oconales o bofedales, situados por encima de los 4,500 metros sobre el nivel del mar y que son claves para el almacenamiento del agua, por su gran capacidad de retención, para la sobrevivencia de las especies y de las comunidades campesinas locales.
El Parque Nacional Huascarán fue reconocido, el 1 de marzo de 1977, como Reserva de Biosfera por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), y en 1985 como Patrimonio Natural de la Humanidad.

Las Reservas de Biosfera son áreas representativas de ambiente terrestre o acuático reconocidas internacionalmente por la Unesco por su comprobado desarrollo sostenible, su ordenamiento territorial y su innovación. Estas áreas representativas de ambientes terrestres y acuáticos fueron creadas para promover una relación equilibrada entre los seres humanos y la naturaleza.
Las Reservas de Biosfera permiten y favorecen el intercambio de conocimientos, la investigación, la educación y la toma de decisiones participativas debido a que están organizadas en redes temáticas y asociaciones. Para que estas Reservas de Biosfera funcionen de manera eficiente es necesario que las comunidades científicas y sociales, los grupos de conservación y desarrollo, las autoridades de gestión y las comunidades locales trabajen juntos.
Una Reserva de Biosfera implica más que la conservación y protección de la biodiversidad: se enfoca también en el desarrollo económico y humano y en el intercambio de información entre las distintas reservas que forman la red mundial.
Las Reservas de Biosfera pretenden servir al mundo como laboratorios vivientes para la investigación y demostración del manejo y uso sostenible del terreno, el agua y la biodiversidad.

Las funciones principales dentro de una Reserva de Biosfera son la conservación de la biodiversidad y la diversidad cultural; el desarrollo económico sostenible desde el punto de vista sociocultural y medioambiental; el apoyo logístico, respaldando el desarrollo a través de la investigación, el seguimiento, la educación y la formación.
El Parque Nacional Huascarán es la octava Reserva de Biosfera de Perú reconocida por la Unesco y las otras siete son Manu (1977) y Noroeste Amotape-Manglares (1977), Oxapampa-Ashaninka-Yanesha (2010), Gran Pajatén (2016), Bosques de Neblina (2020), Avireri-Vraem (2021) y Bicentenario Ayacucho (2023). A ellas se suma el Bosque de Paz (Perú-Ecuador), la primera Reserva de Biosfera Transfronteriza de América del Sur (2017).
Ciclismo de montaña
Subir y descender a puro pedal por rutas especialmente diseñadas y senderos con escenarios andinos deslumbrantes, son el atractivo principal de competencias como el Huascarán 360 MTB que tiene como escenario protagónico al Parque Nacional Huascarán que cuenta con espacios naturales icónicos como las lagunas de Llanganuco, el paso Portachuelo, el mirador de Pupash y el túnel de Punta Olímpica.

Esta competencia conecta la Cordillera Blanca y la Cordillera Negra en cuatro etapas con terrenos mixtos que incluyen trayectos en autopista, tramos de montaña y descensos vertiginosos por cuestas escarpadas. Los participantes cuentan en el trayecto con zonas de asistencia oficiales cada 20 kilómetros con hidratación, frutas y alimentos calientes.
Turismo arqueológico
En el Parque Nacional Huascarán es posible explorar vestigios de culturas prehispánicas, incluyendo sitios de arte rupestre y caminos incas que se encuentran dentro de esta área protegida.
En el ámbito del Parque Nacional Huascarán se ha identificado 33 sitios arqueológicos que muestran arte rupestre, sistemas de andenería, caminos, terrazas de cultivo, chullpas tumbas, miradores, fortificaciones, canales de irrigación, y otros.

Mucha de esta riqueza cultural se encuentra ubicada en las diferentes quebradas y valles de pie de montaña. Los restos arqueológicos más representativos son los de Auquispuquio, Cullicocha, Queshquepachan, Paccharuri, Quilcayhuanca, Nuevo Tambo, Cayesh y Pachacoto.
Turismo vivencial
En el Callejón de Huaylas y el Callejón de Conchucos, valles aledaños al Parque Nacional Huascarán residen comunidades andinas de raíces ancestrales que son parte fundamental de la conservación de los paisajes andinos y son fieles guardianes de tradiciones, culturas y saberes que conviven en armonía con la naturaleza.

Los amantes del turismo vivencial pueden encontrar en estas comunidades un valioso aprendizaje de óptima convivencia y preservación del medioambiente, conocer sus valores culturales, compartir sus invaluables costumbres y tradiciones, alegre música, coloridas danzas y sabrosa gastronomía local, atesorando un imborrable recuerdo de este encantador destino peruano.