Parque Nacional Huascarán: siete actividades que pueden hacer los turistas en este destino

Celebra su 51 aniversario como área natural protegida por el Estado

ANDINA/Difusión

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13:37 | Lima, jul. 1.

El Parque Nacional Huascarán celebra hoy su 51° aniversario de creación como área natural protegida por el Estado, consolidándose como uno de los principales atractivos turísticos del Perú. A propósito de esta notable efeméride, conozcamos siete actividades que pueden realizar los visitantes en este formidable destino declarado Patrimonio Natural de la Humanidad.

Trekking en circuitos de uno o varios días


Recorrer circuitos como la famosa caminata de un día a la Laguna 69 o emprender rutas más largas de varios días en el impresionante Circuito Santa Cruz, son actividades ideales para los amantes del excursionismo, trekking o senderismo.


El Circuito Santa Cruz es el trayecto de excursionismo más recorrido de la Cordillera Blanca y demanda al menos cuatro días. En la travesía se visitan zonas cuya altitud va desde los 2,500 hasta los 4,767 metros sobre el nivel del mar.


En esta formidable ruta de andinismo se puede apreciar diversos ecosistemas de montaña, nevados y lagunas de extraordinaria belleza paisajística, gran biodiversidad y pueblos andinos ideales para el turismo vivencial y rural comunitario. 


A su turno, el Circuito Olleros-Chavín, con un recorrido de unos 37 kilómetros y zonas cuya altura va desde los 3,450 a los 4,680 metros de altitud, esta caminata de excursionismo comprende parte de una ruta usada por las culturas preincas para conectar el Callejón de Huaylas con el Callejón de Conchucos


Es una caminata que atraviesa la Cordillera Blanca, a través del paso de Yanashallash, ubicado a 4,680 metros sobre el nivel del mar y permite apreciar el imponente nevado Uruashraju, que tiene una altitud de 5,722 metros. Al igual que todas las otras excursiones, esta debe realizarse a través de una agencia de viaje autorizada por el Parque Nacional Huascarán.


Apreciar lagunas de aguas turquesas


Contemplar paisajes espectaculares en icónicos espejos de agua de aguas color turquesa, como las Lagunas de Llanganuco (Chinancocha y Orconcocha), la laguna Churup, la laguna Purhuay o la laguna Querococha, representan una experiencia inolvidable que vale la pena registrar en imágenes fotográficas o de video.


Ubicada en la provincia de Yungay, a 83 kilómetros al noreste de la ciudad de Huaraz y a 25 Kilómetros de la ciudad de Yungay, sobre los 3,850 metros sobre el nivel del mar, la hermosa laguna de Llanganuco tiene una superficie de 548.12 kilómetros cuadrados y se encuentra entre los nevados Huascarán (6,768 m.s.n.m.), el más alto del Perú, y Huandoy (6,160 m.s.n.m.). Es el lugar más visitado del Parque Nacional Huascarán en lo que va del año.


Las aguas de esta deslumbrante laguna son de color verde turquesa y está rodeada por densos bosques de queñuales, totora y es el hábitat de aves altoandinas como el pato silvestre. Llanganuco está conformada por dos lagunas: Orconcocha o “laguna macho”, ubicada al final del valle, y Chinancocha o “laguna hembra”, donde se puede pasear en bote y por sus orillas se realizan caminatas y paseos a caballo. El valle que rodea a Llanganuco es ideal para realizar campamentos y aclimatación para los visitantes que desean realizar excursionismo o escalar los nevados de la Cordillera Blanca.


Por su parte, la visita a la laguna Querococha, localizada a 48 kilómetros de la ciudad de Huaraz, a una altitud de 3,980 metros sobre el nivel del mar, en la ruta con destino a la localidad de Chavín, la visita a esta laguna se incluye dentro del tour al monumento arqueológico de Chavín. La vegetación de las márgenes está compuesta por totora y diferentes variedades de gramíneas.


En la parte central de los cerros que la circundan se ha generado una silueta que se asemeja al mapa del Perú debido a un proceso erosivo bastante caprichoso. En la parte central de esta formación se concentra un tupido bosque de queñuales que se dispersa paulatinamente hacia la base de un pequeño abanico aluvial.


Un auténtico placer para la vista es contemplar la laguna Churup, situada a 18 kilómetros al este de la ciudad de Huaraz (1 hora 30 minutos en auto). Las aguas de Churup poseen un color azulado y está rodeada de quenuales, quisuares e ichu. A su alrededor habitan especies típicas de fauna andina como vizcachas, gatos monteses y patos silvestres.


En tanto, la visita a la fascinante laguna 69 es una genuina epifanía turística.Este hermoso cuerpo de agua se ubica a 4,600 metros sobre el nivel del mar, bajo la impactante montaña Chacraraju, que forma parte de la Cordillera Blanca. La laguna 69 se llama así porque es la sexagésima novena laguna en una lista de más de 800 cuerpos de agua altoandinos de la Cordillera Blanca.


A su turno, la lagua Purhuay, localizada a 158 kilómetros de la ciudad de Huaraz, es la más cercana a la ciudad de Huari. En sus aguas hay truchas y está rodeada de vegetación propia de la zona andina, como arbustos, zarzamoras, queñuales, alisos y la orquídea altoandina llamada huagancu. A corta distancia se encuentran los restos arqueológicos de Llamacorral.



Montañismo y escalada


El Parque Nacional Huascarán es un destino anhelado por quienes practican el montañismo o andinismo, así como la escalada en hielo y roca. Ascender a cumbres emblemáticas como el nevado Huascarán, el más alto del Perú; el Alpamayo, el más bello del mundo; o los nevados Pisco, Vallunaraju y Copa, constituyen un desafío y una experiencia inolvidable para los montañistas.


El nevado Huascarán es la montaña más alta del Perú y una de las más altas de Sudamérica, con 6,768 metros sobre el nivel del mar. Se ubica a 21 kilómetros al sureste de la ciudad de Yungay y su ascenso atrae a muchos cultores, peruanos y extranjeros, del escalamiento de altas montañas. 


Subir a la cima del nevado Huascarán demanda normalmente de 6 a 7 días. El glaciar Raimondi sirve como área de aclimatación y de campo base para escalar los picos norte y sur del nevado. Esta actividad de turismo de aventura se debe realizar obligatoriamente con una agencia de viaje y guía de alta montaña.


Por su parte, el nevado Alpamayo, on una altura de 5,497 metros sobre el nivel del mar, es considerado la montaña nevada más bella del Perú y una de las más hermosas del planeta. Se trata de un enorme coloso de forma piramidal cubierto de hielo, ubicada a 69 kilómetros de la ciudad de Huaraz y a 36 kilómetros de Caraz. 


Además de formar parte de los circuitos de excursionismo, esta deslumbrante cumbre nevada es una de las más retratadas en fotografías y videos por su inconfundible belleza paisajística.


El Parque Nacional Huascarán es también fascinante para aquellos visitantes que solo quienes contemplar la magnificencia de las montañas nevadas y las gigantescas cumbres del Parque Nacional Huascarán.


Incluso pueden aproximarse a uno de los nevados accesibles para todos los visitantes y no necesariamente montañistas: el Pastoruri. Ubicado a 70 kilómetros al sur de la ciudad de Huaraz, es el nevado más visitado por los turistas, dado que se puede acceder hasta su base poco empinada mediante un sendero señalizado y no se requiere experiencia en andinismo o escalada, salvo llevar puesta la indumentaria para caminar por el hielo. La inolvidable experiencia de subir a las faldas de esta hermosa montaña nevada es perennizada con fotografías y videos que registrados por los visitantes.  


En el trayecto hacia este cautivante atractivo turístico se pueden observar la laguna de Patococha, pinturas rupestres y las notables puyas Raimondi, las plantas altoandinas más grandes y el ojo de agua Pumapashimi. 


Avistamiento de flora y fauna


Observar especies altoandinas únicas como el majestuoso cóndor, el escurridizo zorro andino y la imponente Puya Raimondi en la ruta hacia el glaciar Pastoruri y en otros sectores del Parque Nacional Huascarán, constituye una experiencia sin comparación.


La fauna en el Parque Nacional Huascarán está representada por más de 210 especies de aves, 25 de mamíferos, 5 de anfibios, 4 de reptiles y 8 de insectos. 


Entre las aves más resaltantes tenemos el cóndor andino, el pato de los torrentes, la perdiz de puna, el pato jerga, el azulito andino, el pato cordillerano, el zambullidor pimpollo, la gallareta gigante y la gaviota andina.


Entre los mamíferos destacan el gato montés, el gato andino, el oso de anteojos, la taruca rumiante de grandes cuernos de mayor tamaño que el venado, y la vicuña. Otras especies de importancia son el venado gris, el puma, la vizcacha, la comadreja, el añaz, el zorro andino, entre otros.


En cuanto a la flora existente, el Parque Nacional Huascarán presenta un amplio espectro de microclimas, lo que ocasiona que se tenga un mosaico de diversos tipos de vegetación íntimamente ligados entre sí. Se han identificado 985 especies de flora altoandina distribuidas en 374 géneros y 114 familias.


En esta diversidad florística, la familia de las Bromeliáceas está representada por la puya Raymondi, especie que tiene la inflorescencia más grande del mundo y que es uno de los objetos de conservación del parque. En esta área natural protegida se puede apreciar rodales de puya Raymondi ubicados principalmente en las quebradas Carpa y Queshque.


También se conservan bosques relictos de quisuar y de queñua, que están ubicados principalmente al norte del sector Llanganuco, así como praderas altoandinas, césped de puna y diversos oconales o bofedales, situados por encima de los 4,500 metros sobre el nivel del mar y que son claves para el almacenamiento del agua, por su gran capacidad de retención, para la sobrevivencia de las especies y de las comunidades campesinas locales.


El Parque Nacional Huascarán fue reconocido, el 1 de marzo de 1977, como Reserva de Biosfera por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), y en 1985 como Patrimonio Natural de la Humanidad


Las Reservas de Biosfera son áreas representativas de ambiente terrestre o acuático reconocidas internacionalmente por la Unesco por su comprobado desarrollo sostenible, su ordenamiento territorial y su innovación. Estas áreas representativas de ambientes terrestres y acuáticos fueron creadas para promover una relación equilibrada entre los seres humanos y la naturaleza.  

Las Reservas de Biosfera permiten y favorecen el intercambio de conocimientos, la investigación, la educación y la toma de decisiones participativas debido a que están organizadas en redes temáticas y asociaciones. Para que estas Reservas de Biosfera funcionen de manera eficiente es necesario que las comunidades científicas y sociales, los grupos de conservación y desarrollo, las autoridades de gestión y las comunidades locales trabajen juntos.


Una Reserva de Biosfera implica más que la conservación y protección de la biodiversidad: se enfoca también en el desarrollo económico y humano y en el intercambio de información entre las distintas reservas que forman la red mundial. 

Las Reservas de Biosfera pretenden servir al mundo como laboratorios vivientes para la investigación y demostración del manejo y uso sostenible del terreno, el agua y la biodiversidad. 


Las funciones principales dentro de una Reserva de Biosfera son la conservación de la biodiversidad y la diversidad cultural; el desarrollo económico sostenible desde el punto de vista sociocultural y medioambiental; el apoyo logístico, respaldando el desarrollo a través de la investigación, el seguimiento, la educación y la formación.

El Parque Nacional Huascarán es la octava Reserva de Biosfera de Perú reconocida por la Unesco y las otras siete son Manu (1977) y Noroeste Amotape-Manglares (1977), Oxapampa-Ashaninka-Yanesha (2010), Gran Pajatén (2016), Bosques de Neblina (2020), Avireri-Vraem (2021) y Bicentenario Ayacucho (2023). A ellas se suma el Bosque de Paz (Perú-Ecuador), la primera Reserva de Biosfera Transfronteriza de América del Sur (2017).



Ciclismo de montaña


Subir y descender a puro pedal por rutas especialmente diseñadas y senderos con escenarios andinos deslumbrantes, son el atractivo principal de competencias como el Huascarán 360 MTB que tiene como escenario protagónico al Parque Nacional Huascarán que cuenta con espacios naturales icónicos como las lagunas de Llanganuco, el paso Portachuelo, el mirador de Pupash y el túnel de Punta Olímpica.


Esta competencia conecta la Cordillera Blanca y la Cordillera Negra en cuatro etapas con terrenos mixtos que incluyen trayectos en autopista, tramos de montaña y descensos vertiginosos por cuestas escarpadas. Los participantes cuentan en el trayecto con zonas de asistencia oficiales cada 20 kilómetros con hidratación, frutas y alimentos calientes. 

Turismo arqueológico


En el Parque Nacional Huascarán es posible explorar vestigios de culturas prehispánicas, incluyendo sitios de arte rupestre y caminos incas que se encuentran dentro de esta área protegida.

En el ámbito del Parque Nacional Huascarán se ha identificado 33 sitios arqueológicos que muestran arte rupestre, sistemas de andenería, caminos, terrazas de cultivo, chullpas tumbas, miradores, fortificaciones, canales de irrigación, y otros. 


Mucha de esta riqueza cultural se encuentra ubicada en las diferentes quebradas y valles de pie de montaña. Los restos arqueológicos más representativos son los de Auquispuquio, Cullicocha, Queshquepachan, Paccharuri, Quilcayhuanca, Nuevo Tambo, Cayesh y Pachacoto.


Turismo vivencial


En el Callejón de Huaylas y el Callejón de Conchucos, valles aledaños al Parque Nacional Huascarán residen comunidades andinas de raíces ancestrales que son parte fundamental de la conservación de los paisajes andinos y son fieles guardianes de tradiciones, culturas y saberes que conviven en armonía con la naturaleza.


Los amantes del turismo vivencial pueden encontrar en estas comunidades un valioso aprendizaje de óptima convivencia y preservación del medioambiente, conocer sus valores culturales, compartir sus invaluables costumbres y tradiciones, alegre música, coloridas danzas y sabrosa gastronomía local, atesorando un imborrable recuerdo de este encantador destino peruano. 


(FIN) LZD/MAO


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Publicado: 1/7/2026