Siete destinos turísticos imprescindibles en Perú para viajeros amantes de la cultura

Lugares que evidencian el magnífico legado de los antiguos peruanos que provocan admiración y conservación

ANDINA/Difusión

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14:26 | Lima, jul. 14.

La admiración y atracción que genera la milenaria, vasta y diversa cultura peruana ha convertido a nuestro país en un destino turístico de obligada visita para viajeros de todo el mundo. Si bien es posible apreciar manifestaciones culturales en todo el territorio nacional, existen lugares donde se atesora y evidencia de manera superlativa el formidable nivel de desarrollo alcanzando por los antiguos peruanos, convertido en un orgulloso legado que motiva visitas y que debemos preservar.


Nuestro país cuenta, a la fecha, con 13 sitios inscritos en la Lista del Patrimonio Mundial y 16 manifestaciones en la Lista del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Unesco.


Asimismo, cuenta con siete galardones, obtenidos en las ediciones 2018, 2019, 2021, 2022, 2023, 2024 y 2025 como Mejor Destino Cultural Líder del Mundo, otorgado por World Travel Awards. También se consagró por décima vez como Destino Cultural de Sudamérica (ediciones 2025, 2024, 2023, 2022, 2021, 2020, 2019, 2018, 2015 y 2014) en los Premios Óscar del Turismo.


El Perú es un destino ideal para los amantes del turismo arqueológico, vivencial, rural comunitario, místico y otras modalidades vinculadas a su genuina cultura que se puede apreciar en cada rincón de su vasto y variado territorio gracias a las comunidades nativas y a los artesanos que mantienen palpitantes y vigentes sus tradiciones y costumbres de origen ancestral transmitidas por generaciones.


Perú destaca en la órbita de las civilizaciones más antiguas del mundo y los hallazgos arqueológicos que han asombrado y siguen asombrando a la comunidad internacional así lo demuestran.

La celebración de las Fiestas Patrias es, nuevamente, una excelente ocasión para viajar a las diversas regiones y conocer destinos donde puede apreciarse magníficas muestras materiales del patrimonio cultural peruano. Por ello, destacamos siete destinos turísticos de imprescindible visita para los viajeros amantes de la cultura.

Cusco 


La majestuosidad que representa la ciudad de Cusco cautiva a todos los turistas. La antigua capital del imperio inca y una de las capitales históricas del Perú reúne un formidable patrimonio cultural que evidencia siglos de fascinante historia, imponentes construcciones y cultura viva, con una mística que envuelve desde la su fascinante plaza de Armas.


Los viajeros amantes del turismo cultural pueden empezar su recorrido por la Ciudad Imperial en el tradicional barrio de San Blas, considerado el rincón urbano más bello y bohemio de la urbe, donde resaltan sus viviendas pintadas de blanco con sus puertas y balcones de color azul que le confieren una personalidad única. 


Además de su hermosa plazoleta es posible ingresar sin costo alguno al museo taller del célebre y galardonado artesano cusqueño Hilario Mendívil, uno de los más importantes del siglo XX, reconocido por su arte en la confección de vírgenes, santos y arcabuceros, que se distinguen por presentar el rostro sereno y el cuello alargado. 


Otro lugar que puede apreciarse es la calle Hatun Rumiyoc, donde se encuentra la célebre piedra de los doce ángulos, uno de los principales atractivos de Cusco. Esta roca perfectamente engastada en el muro que formaba parte del palacio del inca Sinchi Roca, sobre el que se construyó el Palacio Arzobispal, es de imprescindible visita en Cusco.  


Cerca de allí se encuentra la calle de las siete culebras, una de las más bellas de Cusco, y se localiza entre la Plazoleta Nazarenas y el pasaje Choquechaka. Debe su nombre a las figuras de serpiente talladas en las piedras de las paredes, de las cuales siete están en los muros del Palacio Nazareno e igual número en el pasaje, en cuyo interior hay un arco de piedra que en la época colonial y del virreinato delimitaba la zona española y la zona indígena.


Entre los lugares culturales emblemáticos de la Ciudad Imperial que también puede visitarse sin costo destaca el cementerio de la Almudena, el principal de la urbe y que fue declarado Patrimonio Cultural de la Nación en 2011 por reunir la más grande muestra de arte religioso funerario de Cusco y del sur peruano. 


Allí descansan los restos mortales de célebres personajes cusqueños y del Perú como el fotógrafo Martín Chambi, el arqueólogo Manuel Chávez Ballón, María Trinidad Enríquez, la primera mujer abogada del Perú, y la escritora Clorinda Matto de Turner, ambas pertenecieron a la primera generación de mujeres ilustradas del Perú.  


También puede visitarse gratis el Museo del Café, ubicado en la calle Espaderos 136, a pocos pasos de la Plaza de Armas. La exposición permanente presenta la historia e importancia cultural del café, las variedades, el proceso de fabricación, entre otros aspectos fundamentales de este cultivo que tiene en la provincia cusqueña de Quillabamba a una de las principales zonas de producción del Perú.


Cusco ofrece también varios miradores a los que se puede acceder sin costo alguno y tener magníficas vistas panorámicas de la Ciudad Imperial. El más destacado y visitado es el Cristo Blanco, ubicado en el cerro de Pukamuqu. La imagen es similar al Cristo Redentor de la ciudad brasileña de Río de Janeiro, aunque de menor tamaño dado que mide alrededor de ocho metros de alto. Aunque está protegida por un cerco metálico, la efigie de Jesús con los brazos abiertos recibe a los visitantes y parece proteger a la ciudad de Cusco.


Además del Cristo Blanco está el mirador de San Cristóbal, con su pequeña plaza y su iglesia; el Mirador de San Blas, ubicado a solo cinco minutos a pie desde la plaza de Armas; el mirador de la Plaza Santa Ana y la Huaca Sapantiana.


También se puede admirar la arquitectura exterior de predios emblemáticos como la Casa del Almirante, donde destaca la decoración plateresca en su fachada con una pequeña ventana de estilo mudéjar; la Casa del Inca Garcilaso de la Vega, que obtuvo recientemente el Escudo Azul de la Unesco para garantizar su protección y conservación; la Casa de los Cuatro Bustos; la Casa Cabrera, que alberga el Museo de Arte Precolombino; y la Casa de los marqueses de San Lorenzo de Valle Umbroso, sede de la Escuela de Bellas Artes de Cusco.


En la ciudad de Cusco también se puede admirar monumentos emblemáticos como Sacsayhuamán y Coricancha, mientras que en el Valle Sagrado destacan Ollantaytambo, Písac, Chinchero, Maras y Moray, entre otros.


Cada uno de estos sitios arqueológicos irradian una energía especial y la experiencia de sentirse un poco más cerca del cielo se corona en la ciudadela inca de Machu Picchu, el principal atractivo turístico del Perú, Patrimonio de la Humanidad y una de las nuevas maravillas mundiales.


La magnífica ciudadela construida en piedra es una de las obras maestras de la arquitectura inca, de gran importancia científica y cultural. Se localiza al noreste de la ciudad del Cusco, a 112.5 kilómetros de distancia por la línea férrea y a una altura de 2,340 metros sobre el nivel del mar.


Dada a conocer al mundo por Hiram Bingham en 1911, Machu Picchu recibía hasta antes de la pandemia de covid-19 más de 4,000 turistas al día, en su mayoría extranjeros. En 2011 obtuvo la Jerarquía 4 otorgada por el Mincetur.

Machu Picchu se ha convertido en uno de los destinos turísticos más importantes del planeta y es el principal destino del Perú. Con un área de 32,592 hectáreas, esta edificación fue declarada, por Decreto Supremo 001-81-AA del 8 de enero de 1981, como Santuario Histórico.


El 9 de diciembre de 1983, Machu Picchu fue declarado por la Unesco como Patrimonio Cultural y Natural de la Humanidad. En tanto, el 7 de julio de 2007 se consagró como una de las siete nuevas maravillas del mundo, por New 7 wonders, durante la sétima sesión realizada en la ciudad de Florencia, Italia. 

Machu Picchu fue elegida como el mejor atractivo turístico de Sudamérica 2025, por los premios World Travel Awards. Este importante reconocimiento lo logra por octavo año consecutivo, las ganó en esta categoría en las ediciones 2018, 2019, 2020, 2021, 2022, 2023, 2024 y 2025.


Machu Picchu obtuvo también la distinción Atracción turística líder en el mundo en siete ediciones: 2017, 2018, 2019, 2021, 2022, 2023, 2024 y 2025 en la edición global de los World Travel Awards, premios conocidos como los Óscar del turismo mundial.




Arequipa


Conocida como la Ciudad Blanca por su arquitectura esculpida en sillar, Arequipa resplandece favorecida por un clima siempre soleado todo el año y un cielo azul que invitan a caminar y admirar la belleza de sus monumentos y de su bella campiña. 


Además de su hermosa plaza de Armas, el visitante se cautiva con el monasterio de Santa Catalina, uno de los principales atractivos turísticos de la ciudad de Arequipa. Su belleza arquitectónica es impresionante y es el mejor ejemplo del esplendor del Perú virreinal. 


Construido para albergar a las hijas de las familias más distinguidas de la ciudad con vocación religiosa, el monasterio fue inaugurado como un convento de clausura absoluta, y así se mantuvo hasta 1970. Ocupa un área aproximada de 20,000 metros cuadrados y su distribución es similar a la de los primeros barrios de Arequipa.

En la plaza de Armas destaca la imponente Basílica Catedral, considerada como uno de los principales monumentos religiosos del siglo XVII en Arequipa. Se construyó en gran parte con sillar, piedra de origen volcánico, y posee bóvedas de ladrillo. Fue destruida por un incendio en 1844 y reconstruida en 1868 por el arquitecto arequipeño Lucas Poblete.


Si se desea tener una vista panorámica de la ciudad de Arequipa, de su bucólica campiña y de sus tres volcanes tutelares: Misti, Chachani y Pichu Picchu, lo mejor es acudir a los miradores de Yanahuara, Sachaca, Chilina, La Rinconada y Patapampa. En todos ellos el ingreso es libre.


El mirador de Yanahuara se ubica a 2 kilómetros del centro de Arequipa. Construido a mediados del siglo XIX y a la que se accede subiendo unas escalinatas, destacan sus arcos construidos con sillar y que llevan grabadas frases que rinden homenaje a la Ciudad Blanca. A unos pasos de allí está la plaza principal, donde se levanta una hermosa iglesia construida en el 1750, así como un conjunto de viviendas construidas, al igual que el templo, con sillar. 

Por su parte, el mirador de Sachaca, ubicado en el distrito del mismo nombre y construido en un cerro rodeado de vegetación, tiene una estructura formada por cinco pisos a los que los visitantes pueden subir para obtener una amplia vista de la ciudad.


También puede visitarse el mirador de Chilina, en el distrito de Cayma y junto al río Chili, rodeado de abundantes áreas verdes. Permite una vista del norte de Arequipa y también de la reserva ecológica de Chilina. Finalmente, están los miradores de La Rinconada y Patapampa. El primero de ellos se encuentra en el pueblo de Carmen Alto, a tan solo seis kilómetros de la Plaza de Armas de Arequipa e ideal para apreciar la ubérrima campiña. En tanto, el segundo es el más alto de los miradores con una altitud de 4,500 metros sobre el nivel del mar y es ideal para apreciar no solo la ciudad sino también la belleza de grandes nevados como el Walka Walka, el Ampato y el Sabancaya.

Visitar un mercado tradicional puede ser una experiencia turística inolvidable. Y la ciudad de Arequipa ofrece algunos de estos centros de abastos donde además de su emblemática construcción que les valió a algunos de ellos ser declarados Patrimonio Cultural de la Nación, brindan la ocasión de comprar bellas artesanías y degustar potajes típicos que cautivarán el paladar y a precios módicos.


Entre los mercados tradicionales emblemáticos destacan el mercado de San Camilo, el más antiguo de Arequipa, inaugurado hace más de 140 años y localizado a solo unas cuadras de la Plaza de Armas; y el mercado de la Antiquilla, ubicado en el distrito de Yanahuara, de estilo arquitectónico neo renacentista de finales del siglo XIX y fachada construida con sillar, lo que le valió ser declarado monumento integrante del Patrimonio Cultural de la Nación.


También destacan los mercados de San Antonio, ubicado en el distrito de Miraflores, cuenta con alrededor de 85 puestos de frutas, verduras, abarrotes y comida; y el Mercado Artesanal del Fundo El Fierro, cerca de la iglesia de San Francisco, en pleno centro histórico, que se caracteriza por sus portales coloniales y una tradicional plazuelita. Alberga varios puestos artesanales donde se puede comprar desde carteras, ponchos y diversos souvenirs hasta arte típico arequipeño.

Otra joya de arquitectura religiosa situada en uno de los costados de Plaza de Armas es la iglesia de La Compañía, una edificación levantada en 1590 que destaca por sus muros de piedra blanca y el hermoso juego de relieves que decoran su fachada barroca. 


Al visitarla se recomienda también apreciar su fachada lateral, de menor magnificencia que la principal, pero también rica en relieves y detalles. En el interior destaca una pausa en la Capilla de San Ignacio, una hermosa muestra del arte arequipeño, con coloridas ornamentaciones que recrean un escenario tropical.

Una visita a la Ciudad Blanca no puede culminar sin visitar la Casona del Moral, predio del siglo XVIII que constituye uno de los monumentos arquitectónicos más antiguos e importantes del barroco en la ciudad de Arequipa. La casa debe su nombre a un antiguo árbol de moras que crece en su patio principal. Posee muebles de la época colonial y republicana. 


La portada en sillar constituye una obra de arte en la que se aprecian figuras cuidadosamente talladas. Por ejemplo, una corona sobre un escudo es sostenida por dos ángeles, mientras que el escudo se compone de un castillo, un ave, un puma y dos llaves cruzadas. Asimismo, destaca un salón con mapas antiguos de América pertenecientes al siglo XVI.

Para conocer uno de los tesoros de la arqueología arequipeña hay que visitar el Museo Santuarios Andinos, recinto cultural de la Universidad Católica de Santa María, cuyo mayor atractivo es la Dama de Ampato, más conocida como la momia Juanita. Se trata del cuerpo de una adolescente, de 12 o 14 años, enterrada en la época Inca, que fue encontrada en la cima del volcán Ampato por el andinista Miguel Zárate, el arqueólogo José Chávez y el antropólogo Johan Reinhard, el 8 de setiembre de 1995.


Según los especialistas, es muy probable que la adolescente, cuyos restos fueron hallados congelados en la cumbre del mencionado nevado, haya muerto de un golpe en la sien con una macana de granito de cinco puntas, como parte de una ofrenda al Apu Ampato hace unos 500 años.

También destaca en la ciudad de Arequipa el molino de Sabandía, conocido como la “Puerta suroriental de Arequipa”, corresponde a una localidad situada a ocho kilómetros al sureste del centro histórico de la Ciudad Blanca, en medio de la idílica campiña surcada por vertientes de aguas cristalinas que emanan de los cercanos volcanes.


Su mayor atractivo turístico corresponde al Molino de Sabandía, monumento colonial construido en 1785, que por siglos fue el abastecedor de harina de la ciudad, una obra patrimonial hoy en día restaurada, manteniendo sus blancos muros de sillar, bóvedas, gárgolas y balcones.

Otro atractivo turístico importante es la Mansión del Fundador, predio localizado a nueve kilómetros de la ciudad de Arequipa y construido en sillar al borde de un acantilado. Es una de las casonas o mansiones más importantes y tradicionales de la región. El ingreso principal está compuesto por un zaguán de techo abovedado, seguido por un amplio patio principal sobre el que se abren las ventanas y puertas de las habitaciones.   


El conquistador y fundador de Arequipa, Manuel de Carbajal, la mandó construir para su hijo. Más tarde, en 1785, pasó a ser propiedad de don Juan Crisóstomo de Goyeneche y Aguerreverre, quien la remodeló dándole las características señoriales que hoy se aprecian. 


La visita a la región Arequipa se corona con un recorrido por el valle del Colca y su emblemático cañón. Con una profundidad estimada en 4,160 metros en el sector de Canco, distrito de Huambo, provincia de Caylloma, el Cañón del Colca ostenta una cautivante geografía y gran biodiversidad que atraen cada año a miles de visitantes. 


Además de la inolvidable experiencia de apreciar la inmensidad del paisaje y la oportunidad de apreciar el majestuoso vuelo de cóndores, las aves más grandes de los Andes, los visitantes destacan la riqueza cultural de las poblaciones que habitan en las proximidades del Cañón del Colca y que conservan su herencia cultural a través de su idioma, vestimenta, gastronomía, artesanías diversas, costumbres ancestrales y festividades.


El Cañón del Colca y los volcanes de Andagua fueron declarados por la Unesco, el 17 de abril de 2019, como Geoparque Mundial, el primero del Perú y el tercero de Sudamérica. 


Para completar la visita a la región Arequipa es fundamental conocer la Ruta del Sillar. Con una extensión de 2 kilómetros de longitud, la Ruta del Sillar es uno de los mayores atractivos de la región. Es un impresionante destino donde se puede apreciar todo el proceso de extracción y labrado al detalle que se realiza con esta roca volcánica cuyo color blanco brillante le confiere a Arequipa el nombre de Ciudad Blanca. 


El recorrido viene acompañado con visitas a magníficos escenarios naturales cuya formación geológica se debe también a esta maravillosa roca. El recorrido es organizado por el Centro de Investigación, Educación y Desarrollo de Arequipa (CIED) y comprende visitas a las canteras de Añashuayco, Cortadores y Culebrillas, ubicadas en las afueras de la ciudad. El recorrido incluye caminatas seguidas de hasta 40 minutos de duración.


En estos lugares, el visitante quedará maravillado con la gran cantidad de esculturas, escudos, utensilios y muchas otras piezas trabajadas en sillar. Uno de los puntos más visitados es el Sillar Rosado, un cañón que, gracias a la particular combinación de arena, roca, sillar y los efectos de la luz solar, refleja en sus estructuras un cautivador color rosa. El paseo se complementa con una demostración de corte y labrado de bloques de sillar por parte de los esculpidores locales.


Para llegar a la Ruta del Sillar, se debe tomar un colectivo desde el Paradero la Curva, ubicado frente al centro comercial Plaza Norte, en la Ciudad Blanca. 




Ayacucho


Ayacucho es un crisol de cultura, historia, arte popular y naturaleza. Su capital Huamanga nos invita a recorrer sus calles, casonas e iglesias coloniales como la basílica catedral y el templo de Santo Domingo. Asimismo, disfrutar de sus fiestas llenas de color y sincretismo religioso; así como conocer la destreza de sus artesanos herederos de una tradición cultural ancestral enriquecida con el paso tiempo.

Si bien la provincia de Huamanga se fundó en el siglo XVI con el nombre de San Juan de la Frontera, la ciudad de Huamanga fue creada recién el 15 de enero de 1825.


El centro histórico de Ayacucho alberga una serie de monumentos históricos y religiosos que constituyen su sello emblemático como una ciudad importante que desborda cultura y que aspira con justa razón a ser Patrimonio de la Humanidad.


Construida en el siglo XVII y ubicada en la Plaza de Armas de Ayacucho, la Basílica Catedral cuenta con diez retablos bañados en pan de oro y está consagrada a la Virgen de las Nieves. Combina elementos renacentistas y barrocos. La sobriedad de su fachada contrasta con la riqueza interior.  Ahí se encuentran los famosos retablos de Nuestra Señora de Socos, del Señor de Burgos y del Niño Llorón, historias que figuran en Las Tradiciones Peruanas de Ricardo Palma.

Las edificaciones que rodean la plaza corresponden a los siglos XVI y XVII. Se caracterizan por las arquerías de piedra en el primer nivel, pilares con balaustres en el segundo nivel y techos de tejas de arcilla roja.


En el perímetro se encuentran casonas encaladas o con piedra blanca expuesta, así como las sedes de la Municipalidad de Ayacucho, la Gobernación de Ayacucho, la Corte Superior de Justicia y la Universidad Nacional de Huamanga.

Otro atractivo de infaltable visita es el Arco del Triunfo o de San Francisco, construido en 1910 en conmemoración de la victoria en el Combate del 2 de Mayo de 1866 contra las fuerzas españolas que intentaban reconquistar sus antiguas colonias. Posteriormente fue remodelado con motivo del centenario de la Batalla de Ayacucho. Está ubicado en la tercera cuadra del jirón 28 de Julio.


También es relevante una visita a la Casa Castilla y Zamora, sede principal de la Universidad Nacional de San Cristóbal de Huamanga. Antes fue sede del Palacio Arzobispal y el obispo Cristóbal de Castilla y Zamora la cedió para que sirviera de claustro universitario. Está ubicada en el Portal Municipal 50, Plaza de Armas. 


Para quienes desean conocer donde se originó el poblamiento del Perú, hace 20,000 años, deben llegar al complejo arqueológico de Pacaycasa, donde se encuentra la cueva de Piquimachay. Allí se encontraron los artefactos líticos más antiguos del país, asociados a huesos de fauna extinguida (mastodontes, tigres dientes de sable y camélidos). 


También se encuentran en ese lugar los restos de la gran ciudad preinca de Wari, capital de la cultura del mismo nombre, que habría albergado una población de 55,000 habitantes. Otro sitio arqueológico es Tablapampa, perteneciente a la cultura preinca Huarpa.

En una visita a la región Ayacucho es infaltable conocer la Pampa de la Quinua, en el Santuario Histórico de la Pampa de Ayacucho, creado el 14 de julio de 1980 y escenario de la célebre Batalla de Ayacucho, el 9 de diciembre de 1824, que selló la independencia de América del Sur del dominio colonial español.


El santuario está emplazado en una planicie elevada y de cierta pendiente a 3,350 metros de altitud. Debido a su privilegiada ubicación geográfica, es un mirador natural desde donde se puede observar los paisajes de la campiña ayacuchana.

En Huanta se puede conocer los complejos arqueológicos Azángaro, Tinyaq, Molinuyoq, Laupay y Sinuarpampa, donde se encuentra una piedra gigante en forma de cóndor. Por su clima cálido templado, Huanta es conocida también como La Esmeralda de los Andes. Es la segunda ciudad más poblada de la región y constituye el nexo principal con la zona del Valle de los Ríos Apurímac, Ene y Mantaro (Vraem).


La visita a la región Ayacucho se completa con la Ruta encantada de los cóndores, nueva ruta turística, iniciativa del Patronato Pikimachay junto a la sociedad civil, la empresa privada e instituciones públicas, que ofrece a los visitantes una experiencia vivencial inolvidable a través de un recorrido por extensos y mágicos paisajes, andenes, bosques de piedras y un impresionante avistamiento de cóndores, las aves voladoras más grandes del mundo y protagonistas de este cautivante destino turístico.


El valle del Sondondo, ubicado a ocho horas de la ciudad de Huamanga, está conformado por los distritos de Cabana, Carmen Salcedo, Chipao, Aucará, Huacaña y Santa Ana de Huaycahuacho, donde existe un sistema de andenería y sitios arqueológicos que constituyen una valiosa herencia de las civlizaciones Wari, Chanka e Inca que habitaron estas y otras provincias de la región Ayacucho.




Chiclayo


Chiclayo, conocida también como la Ciudad de la Amistad, gracias al carácter hospitalario y servicial de sus habitantes, es una de los destinos culturales más importantes del norte peruano y este 2026 será uno de los sitios estelares de la visita pastoral del Papa León XIV


Destaca su Catedral, conocida como Santa María, de estilo neoclásico y construida en 1869 siguiendo el diseño y planos del célebre arquitecto francés Gustavo Eiffel. El pórtico principal es de dos cuerpos, sostenido el primero por columnas toscanas que se anteponen a los tres arcos de entrada. El segundo pórtico presenta capiteles corintios y se aprecian balcones o miradores. A ambos lados de la fachada destacan campanarios rematados con pequeñas cúpulas. En su interior, dividido en tres sectores, destaca la hermosa talla del Cristo Pobre y la Casa de Antonio.


Otro edificio importante es el Palacio Municipal, que se levanta en el ala norte del parque principal, ubicado en la calle San José 823. Construido en 1919, costó algo más de 30,000 libras de oro de la época. Tiene un estilo republicano con amplios ventanales y puertas de fierro forjado. Fue destruido en gran medida por un incendio en octubre de 2006 y luego restaurado. En la actualidad funciona como museo.


La Plaza de Armas fue construida en dos tramos. Cuenta con una pileta provista de tres válvulas de agua que dan origen a tres chorros de agua que forman la bandera del Perú. En los alrededores se encuentran la Catedral, el Palacio Municipal, los antiguos Cine Teatro Tropical y Colonial, así como edificios republicanos donde actualmente funcionan dependencias públicas y negocios diversos.


Otro escenario importante de la ciudad de Chiclayo es la plazuela Elías Aguirre, ubicada entre las calles Elías Aguirre y San José. Lleva el nombre del héroe que sucumbió junto al almirante Miguel Grau en el combate de Angamos, durante la Guerra del Pacífico, el 8 de octubre de 1879. Se trata de la primera plaza que divisaba el viajero cuando bajaba del tren en la estación de ferrocarril de Eten. La plazuela es obra del escultor peruano David Lozano y su construcción data de 1924.


También resulta interesante visitar es la biblioteca municipal José Eufemio Lora y Lora. Cuenta con una de las mejores infraestructuras de su tipo en el Perú. La colección de libros que posee supera los 50,000 títulos.


Además de la Catedral, destacan iglesias como la capilla La Verónica, localizada en la calle Torres Paz 294. Fue construida a fines del siglo XIX y declarada monumento histórico nacional en 1987. El altar mayor y el retablo adyacente presentan un revestimiento de plata y pan de oro. 


Otro notable templo es la Basílica San Antonio, construida en 1949 y se ubica entre la calle Torres Paz y la avenida Luis Gonzáles. Bautizada con el nombre de San Antonio de los Padres Descalzos de Chiclayo, posee una arquitectura moderna y sencilla. La nave principal es bastante amplia, presenta arcos de medio punto y en su altar mayor destaca el Cristo Crucificado articulado, que es una escultura en madera policromada que se mueve y es muy venerada por los feligreses católicos de Chiclayo.


Al llegar Chiclayo es imprescindible visitar los museos que han convertido a esta provincia y a la región Lambayeque como el más importante destino peruano en el ámbito arqueológico y museográfico.


El museo más sobresaliente es Tumbas Reales de Sipán, ubicado en la ciudad de Lambayeque e inaugurado el 8 de noviembre de 2002. Conserva las osamentas y ajuar funerario con más de 600 piezas de oro, plata y piedras preciosas pertenecientes al Señor de Sipán, poderoso jerarca mochica que gobernó en el siglo III d.C., descubiertos por los arqueólogos Walter Alva y Luis Chero Zurita, en 1987.


Es el más visitado de Lambayeque y uno de los más concurridos del Perú, llegando a recibir más de 180,000 personas en 2018. Dada su importancia como patrimonio y descubrimiento arqueológico, comparado con el faraón egipcio Tutankamón, se han realizado exhibiciones del Señor de Sipán en diversos países del mundo.


Otros museos emblemáticos son Brüning, Sicán, Túcume, Huaca Rajada-Sipán y Chotuna Chornancap, los cuales, al igual que Tumbas Reales de Sipán, vienen siendo cada vez más visitados por la población, gracias a la Ley N° 30599 y la iniciativa Museos Abiertos del Ministerio de Cultura


Ello permite el ingreso gratuito, el primer domingo de cada mes, a estos recintos y a sitios arqueológicos donde también se organizan entretenidas actividades culturales.  




Trujillo


Es otra de las bellas urbes del norte peruano, con siglos de historia y cultura, así como un estupendo clima por el que se la conoce como la Ciudad de la Eterna Primavera.


Fundada el 5 de marzo de 1535, la ciudad de Trujillo destaca por su plaza de Armas, la más grande del Perú. Es el epicentro del centro histórico y monumental de la ciudad. En su perímetro se encuentran la Catedral y el Palacio Municipal de Trujillo. El 29 de diciembre de 1820 fue escenario de la proclamación de la independencia por José Bernardo de Torre Tagle, siguiendo la disposición del libertador José de San Martín.


El 4 de julio de 1929 se inauguró en la parte central de esta plaza el Monumento a la Libertad, una escultura de estilo barroco hecha de mármol, obra del artista alemán Edmund Müller. Otros atractivos culturales importantes de Trujillo son los siguientes:

Plazuela El Recreo


Se ubica en la cuadra 8 de la calle Pizarro, en el centro histórico de Trujillo. Allí se llevan a cabo espectáculos culturales y en marzo de 2012 fue el escenario del Festival del Libro de Trujillo. En el centro de la plaza se ubica una fuente de mármol de estilo barroco italiano que previamente estaba en la Plaza de Armas de Trujillo y que fue trasladada en la década de 1930.


Alrededor de la fuente hay cuatro estatuas distribuidas en cada esquina. Esta plaza fue declarada Patrimonio Cultural de la Nación por el entonces Instituto Nacional de Cultura (hoy Ministerio de Cultura).

Monasterio El Carmen


Edificado en 1759, es uno de los mejores conjuntos arquitectónicos de la ciudad. Está compuesto por un templo y un convento de dos claustros. La pinacoteca alberga una importante colección de aproximadamente 150 lienzos, en su mayoría de los siglos XVII y XVIII.


Destacan especialmente lienzos de las escuelas quiteña y flamenca. Se encuentra en la intersección de las calles Colón y Bolívar.

Casa del Mariscal de Orbegoso


Esta casona conserva el carácter tradicional virreinal, marcado por los pisos empedrados, las puertas con imágenes labradas y los salones dispuestos en un elevado terraplén.


En sus salas se exhiben importantes colecciones de muebles, platería, lienzos y espejos. Asimismo, se presentan exposiciones temporales. Está localizado en el jirón Orbegoso 553.

Casa de la Emancipación 


En este predio, ubicado en el jirón Francisco Pizarro 610, José Bernardo de Torre Tagle preparó la declaratoria de la independencia de Trujillo. También fue sede del Primer Congreso Constituyente y después la casa de gobierno del presidente José de la Riva Agüero.


Es también conocida como el Santuario Cívico de Trujillo y en ella se realizan exposiciones. En las salas interiores se exhibe actualmente el original de la Real Cédula, firmada en Valladolid por el emperador español Carlos V, el 7 de diciembre de 1537, que otorga el escudo de armas a la ciudad de Trujillo.

Chan Chan


Ubicada a unos 5 kilómetros al noroeste de la ciudad de Trujillo, en el valle de Moche, este centro urbano capital del reino Chimú constituye la ciudad de barro más grande de América prehispánica. En 1986, Chan Chan fue declarada Patrimonio Cultural de la Humanidad por la Unesco.


Con una superficie original más de 20 kilómetros cuadrados, desde las proximidades del puerto de Huanchaco hasta el cerro Campana, los arqueólogos estiman que albergó a más de 100,000 personas. En su estructura se distinguen plazas, viviendas, depósitos, talleres, calles, murallas y templos piramidales. Sus enormes muros están profusamente decorados con relieves de figuras geométricas, estilizaciones zoomorfas y seres mitológicos. El recorrido por el sitio arqueológico se complementa con la visita al Museo de Sitio.

Huacas del Sol y de la Luna


Constituyen un complejo arqueológico de adobe ubicado a cinco kilómetros al sur de Trujillo, en el distrito de Moche, y representó físicamente la capital de la cultura mochica desde el siglo I a.C. hasta el siglo IX d.C.


La Huaca del Sol es un edificio en forma de pirámide escalonada de unos 43 metros de altura. Cuenta con 5 grandes terrazas, la mayor de 80 metros de longitud, con una base de 228 de largo por 136 de ancho y 18 metros de altura. Está coronada por una pirámide de 23 metros de alto que tiene una base cuadrangular de 103 metros por cada lado. Esta edificación fue el centro político administrativo de esta cultura y de vivienda para la alta sociedad moche.


A medio kilómetro de la Huaca del Sol se encuentra la Huaca de la Luna, construcción que destaca por tener templos que fueron superpuestos y construidos en diferentes períodos. Tiene una base cuadrada de 87 metros de lado y una altura de 21 metros. En su plataforma superior se levantaba una serie de salas decoradas con figuras humanas.

Huanchaco


Es el balneario más importante de la ciudad de Trujillo. En la playa se aprecian los caballitos de totora, ancestrales embarcaciones de las culturas mochica y chimú que se utilizan hasta la actualidad para la pesca y que deben su nombre a su original diseño y a la fibra vegetal con la que se elaboran. Gracias a sus grandes olas, Huanchaco es una de las playas preferidas por los amantes de la tabla hawaiana. 


En este balneario, ubicado a 13 kilómetros al noroeste de la ciudad de Trujillo, el Papa Francisco ofició, el 20 de enero de 2018, una multitudinaria celebración eucarística, en el marco de su visita pastoral al Perú.

Junín


Este departamento vecino de Lima y punto neurálgico en la sierra central, es otro de los destinos culturales de imprescindible visita dado que posee una ingente cantidad de atractivos pletóricos de historia, monumentos, artesanía, música, danzas y otras expresiones de cultura viva que atraen a los visitantes.


En Junín destacan sus provincias Jauja, una de las capitales históricas del Perú, que cuenta como principales atractivos su plaza de Armas y su iglesia matriz, así como la capilla de Cristo Pobre, réplica de la famosa capilla Notre Dame de la ciudad de París, capital de Francia.


En las afueras de la ciudad se encuentran los restos arqueológicos de Tunanmarca y la hermosa laguna de Paca, bordeada por bosquecillos de totora y recreos de esparcimiento turístico.


Para quienes quieren quedar maravillados con campos llenos de flores multicolores pueden visitar la provincia de Tarma, reconocida con justa razón como Perla de los Andes y Valle de las flores, gracias a su paradisiaco paisaje campestre con extensas plantaciones de flores y hierbas aromáticas que alegran el espíritu y disipan cualquier síntoma de estrés.


Tarma posee una amplia oferta turística en la que destacan su arquitectura colonial, complejos arqueológicos prehispánicos, paisajes naturales y sabrosa gastronomía. En la plaza de Armas de Tarma se encuentran la catedral de Santa Ana, el Centro Cultural Fortunato Cárdenas y la capilla del Señor de la Cárcel.


Otro atractivo religioso es el convento de las Hermanas Clarisas.  En las afueras de Tarma se ubican el centro arqueológico de Tarmatambo, los andenes de Vitoc Anta, el santuario del Señor de Muruhuay, la gruta de Mamahuari en Huaricolca, un tramo del Camino Inca en La Unión, y la gruta de Huagapo en Palcamayo.



Los artesanos de San Pedro de Cajas son famosos por sus alfombras florales que se manifiestan en todo su esplendor durante la celebración de la Semana Santa.  


Otra provincia a visitar es Concepción, donde destaca el histórico convento de Santa Rosa de Ocopa, fundado en 1725. Una maravilla cultural y turística que atesora libros de los siglos XVI, XVII y XVIII y en su pinacoteca lienzos de la escuela huamanguina y cusqueña. Su biblioteca conserva cerca de 20,000 volúmenes. En el convento también se ubica el Museo de Historia Natural de la Selva, que muestra el trabajo científico y cultural realizado por los padres franciscanos.


En la provinica de Concepción el viajero puede visitar también el complejo turístico Piedra Parada, el mirador de la Virgen Inmaculada Concepción, de 35 metros de altura y desde donde se puede observar la majestuosidad del Valle del Mantaro. 

Por su parte, en la provincia de Chupaca destaca la cruz tallada en piedra llamada Cani Cruz, que data de 1534 y es la señal religiosa más antigua que se tiene en el país. 


Está hecha de piedra caliza, en la que se ha tallado las imágenes de Cristo y de la Virgen del Rosario, como parte de la labor realizada por el Tribunal de la Santa Inquisición en América.


En la provincia de Huancayo, donde se encuentra la ciudad del mismo nombre que es capital del departamento de Junín y cuyos pobladores son considerados los más felices del Perú, lo que se expresa en su música, sus danzas, la celebración de sus festividades y la forma cómo emprenden los retos. 


En la ciudad de Huancayo resaltan su plaza principal, llamada Plaza Constitución, donde se encuentra su iglesia, elevada a la categoría de Catedral por Bula del Papa Pío XII, construida con un estilo neoclásico y en cuyo interior se conservan pinturas de la Escuela Cusqueña.


También destacan la plaza Huamanmarca, la más antigua de la ciudad, el Parque de la Identidad Huanca, el Cerrito de La Libertad, mirador natural ubicado a un kilómetro al este de la ciudad y desde donde se observa un excelente panorama de gran parte del valle del Mantaro.



Otros destinos culturales de obligada visita son Cochas Chico y Cochas Grande, anexos del distrito de El Tambo, ubicados a once kilómetros al noreste de Huancayo. Son pueblitos pintorescos cuyos habitantes se dedican al burilado de mates, frutos parecidos a la calabaza. 


Este arte consiste en el grabado, utilizando un buril o cuchilla, de imágenes referidas a las costumbres tradicionales y la vida del pueblo, para lo cual los artesanos imprimen su gran destreza y creatividad.

Puno


Puno ofrece a sus visitantes sus encantadores y diversos atractivos que encandilan por su descollante riqueza cultural, mágica belleza natural, revitalizante energía altiplánica, sorprendente misticismo y suculentos sabores que motivan a retornar siempre.


Esta urbe posee diversos atractivos turísticos y gran fervor religioso, y alberga una población orgullosa de su pasado y tradición folclórica que se renueva con sus danzas y ritos y que llega a su punto más alto durante la gran fiesta en honor a la Virgen de la Candelaria, en febrero de cada año.

Los atractivos emblemáticos pletóricos de cultura en Puno que todo turista debe conocer son:

Lago Titicaca


Es el principal destino turístico de Puno y uno de los cinco del Perú reconocidos con la Jerarquía 4, la máxima distinción que ostenta un recurso turístico en el mundo. 


El lago más alto del planeta es cuna de la ancestral civilización aimara, y también, según una leyenda, de sus aguas surgieron Manco Cápac y Mama Ocllo, fundadores del imperio incaico.


Forma parte de la Reserva Nacional Lago Titicaca, creada el 31 de octubre de 1978. En su interior alberga sorprendentes islas flotantes, fabricadas con totora, donde residen poblaciones que brindan la oportunidad de practicar el turismo vivencial y rural comunitario, al compartir con los visitantes sus ancestrales costumbres y tradiciones. 


Tiene una extensión de 36,180 hectáreas. La totalidad del lado peruano del lago Titicaca ha sido reconocida por la Convención Ramsar, el 20 de enero de 1997, considerándose como un Humedal de Importancia Internacional, especialmente como hábitat de aves acuáticas.


En el interior del lago se han establecido tres zonas: el lago Mayor o de Chucuito (con la máxima profundidad de 283 metros); el lago Menor o Wiñaymarca; y la bahía de Puno. El lago tiene cinco ríos tributarios principales: Ramis, Huancané, Coata, Ilave y Suches. La única descarga de sus aguas se efectúa a través del río Desaguadero (lo que representa solo el 9 % del total), mientras el resto se pierde por evaporación. La temperatura de sus aguas varía entre 11°C y 14° C.


Catedral de Puno


Declarada como Patrimonio Cultural de la Nación en 1972, este templo ubicado a un costado de la plaza de Armas destaca por su estilo barroco mestizo, donde la fachada principal presenta relieves labrados en granito con motivos andinos. La basílica cuenta con el Cristo de la Bala, único en el Perú. Está ubicada en la Plaza de Armas. 


Santuario Virgen de la Candelaria


Se encuentra al interior de la iglesia de San Juan, construido inicialmente en 1669, pero reconstruida en su totalidad en 1876. Posee un diseño arquitectónico ojival francés con tres altares de estilo gótico. Está ubicada en el jirón Lima, a tres cuadras de la Plaza de Armas.


En el interior se encuentra la venerada imagen de la Virgen de la Candelaria, patrona de Puno. Allí se conservan más de 100 mantos bordados de diversos diseños, materiales y colores, obsequiados a la Virgen por sus devotos. Su festividad se celebra el 2 de febrero. 




Balcón del Conde de Lemos


Edificado a fines de la primera mitad del siglo XII. En la casa se alojó el virrey Conde de Lemos. Este balcón es el más antiguo de la región y por eso fue reconocido como Patrimonio Cultural de la Nación. Se ubica en la intersección del Jr. Deustua y Conde de Lemos, a una cuadra de la Plaza de Armas. 


Museo Municipal Carlos Dreyer


En sus salas se exhiben objetos de las épocas preinca, inca, colonial y republicana. También piezas de oro del tesoro de Sillustani. Está ubicado en Jr. Conde de Lemos 289, a una cuadra de la Plaza de Armas. 


Arco Deustua


Monumento histórico construido por los puneños bajo la dirección del general Alejandro Deustua, en honor a la memoria de los peruanos que lucharon en las batallas de Junín y Ayacucho que sellaron la independencia nacional en 1824. Está ubicado en la segunda cuadra del Jr. Independencia, a seis cuadras de la Plaza de Armas.



Cerro Huajsapata


Desde este mirador natural se contempla la ciudad de Puno y el lago Titicaca. En la cima se encuentra el monumento al inca Manco Cápac, fundador del imperio incaico. Está a cuatro cuadras de la Plaza de Armas.


Museo Naval


Sus salas exponen la historia marítima del lago Titicaca. Desde la época inca, colonial, republicana y hasta nuestros días. Se encuentra en la Av. El Sol 725.


Buque Museo Yavarí


Es una nave de hierro construida en Gran Bretaña en la década de 1860. Fue trasladada desde las costas del Pacífico hasta el altiplano en un total de 2,766 piezas. Está ubicado en el puerto del Lago Titicaca.


Museo de la Totora


En su interior se exponen piezas elaboradas en base a totora, fibra vegetal que crece en las inmediaciones del lago Titicaca. Cuenta con un taller donde el turista puede participar en la selección de la totora, técnicas de tejido y demostración de las mismas.


Isla de los Uros


Estas islas flotantes están construidas en base a la totora, se ubican a seis kilómetros de la ciudad de Puno, y su población se dedica a la pesca y artesanía.


También, es considerado como uno de los principales íconos para la promoción turística del lago Titicaca, por lo que es visitado por miles de turistas a lo largo del año, quienes realizan turismo vivencial al conocer y participar de las costumbres de los pobladores locales.

Taquile


Ubicada a 3,960 metros de altitud, en el mítico lago Titicaca, el estandarte turístico de la región Puno, y formando parte del distrito de Amantaní, Taquile es considerada una de las islas sobre lagos más bellas del mundo y un destino ideal para el turismo rural comunitario y vivencial, por lo que todo turista debería visitarla al menos una vez en su vida.


Con una longitud máxima de 5.72 kilómetros y 1.5 kilómetros de ancho, Taquile, cuyo nombre significa “Tierra sagrada”, destaca por su pueblo de raíces milenarias y su hermoso arte textil que se observa en las coloridas vestimentas sus más de 2,000 habitantes.


En sus textiles, los pobladores reflejan su imaginario y cultura, en complejos diseños que honran la riqueza de su legado ancestral y que comparten con los turistas que desean conocer sus costumbres y tradiciones.


Los visitantes pueden hospedarse en casas de familia y experimentar la vida de la comunidad local, mientras aprenden sobre su cultura y costumbres. La isla cuenta, además, con varios proyectos turísticos que buscan preservar la cultura y el medio ambiente de la región, así como el de generar ingresos para la comunidad local.


Para llegar los visitantes tienen que embarcar en la bahía de Puno, donde deben tomar las lanchas que salen entre las siete y nueve de la mañana. Al llegar se tiene que tomar las previsiones correspondientes por la altura en que se encuentra este maravilloso lugar que tiene como fondo el impresionante lago Titicaca.


Taquile cuenta con una playa, considerada la más alta del mundo, donde la temperatura oscila entre los 11 grados centígrados en invierno y los 15 centígrados en verano. Tiene una pequeña bahía de arena, donde se puede disfrutar de la tranquilidad del lago Titicaca. Desde aquí es posible apreciar hermosas vistas panorámicas del lago y las montañas que la rodean.


Isla Amantaní


En esta isla la comunidad se dedica a actividades agrícolas, tejidos y tallados en piedra.  La isla está dividida en diez comunidades y tiene una extensión de unos 9 kilómetros cuadrados. Sus pobladores cultivan papa, maíz, oca, quinua, habas y arvejas.


Entre sus atractivos naturales destacan dos miradores para apreciar el lago Titicaca en toda su extensión y algunos restos prehispánicos.  También resaltan los centros ceremoniales de Pachatata y Pachamama


En la isla es posible alojarse en casas rurales y compartir con las familias que brindan servicios de alojamiento, alimentación, entre otros.


Fuera de la ciudad y de la provincia de Puno pueden visitarse impresionantes destinos ubicados en otras provincias de la región. A continuación, conoce algunos de estos atractivos. 



Aramu Muru, el portal interdimensional


Conocido también como Portal del Diablo, el Aramu Muru o Hayumarca, es un lugar preínca de mucho misticismo ubicado en el distrito de Ilave, capital de la provincia puneña de El Collao, muy cerca del lago Titicaca, a hora y media de viaje por carretera desde la ciudad de Puno.


Se trata de una enorme pared de piedra arenisca, en cuyo lado inferior central hay una especie de puerta tallada de ocho ángulos, y a los lados hay dos depresiones de gran altura, a modo de columnas invertidas.

Según historiadores, este portal es de origen preínca, pues el tipo de tallado de la puerta y los pilares es algo rústico y de forma irregular. Aramu Muru llama mucho la atención de los turistas nacionales y extranjeros, en especial de estudiosos y aficionados a lo paranormal, debido a la fantástica leyenda que le da fama a la estructura.


Cuenta la leyenda que, en el siglo XVI, cuando los españoles llegaron al Tahuantinsuyo, un sacerdote inca de nombre Aramu Muru, acompañado por una sacerdotisa, escaparon de los conquistadores y llegaron hasta este portal llevando consigo el denominado disco solar, un tesoro invaluable para los incas.

Según el relato, los sacerdotes utilizaron este disco como una suerte de llave interdimensional, con la cual lograron atravesar el muro de piedra y así desaparecer de este mundo.


En la actualidad, muchos visitantes que llegan a este lugar suelen poner en práctica un curioso ritual: una persona se arrodilla ante el portal con las manos extendidas y otras dos personas se colocan a los lados de pie, dentro de las columnas invertidas, a fin de que la persona ubicada en el portal concentre la energía proveniente de las columnas.

De acuerdo con los turistas, al hacer este ritual sienten una energía o vibra especial, algo fuera de lo común. Como parte de esta ceremonia, muchos suelen dejar ofrendas al pie de las columnas, como agua, dulces, vino y a veces hojas de coca.


Más allá de la leyenda inca, el portal Aramu Muru cobra mayor interés por lo estudios científicos que plantean la teoría de que este lugar podría ser una especie de agujero de gusano que puede transportar a otras dimensiones con el uso de tecnología avanzada.

Según estas investigaciones se ha comprobado que el campo electromagnético en este punto es inestable, razón por la cual las energías y las temperaturas igualmente son inestables en este lugar. Por todo esto, algunas personas también denominan al Aramu Muru como portal interestelar.


Para conocer este enigmático atractivo turístico deberá caminar por unos 30 minutos desde la carretera a través de un bosque, el cual, a su vez, llama mucho la atención por sus extrañas y peculiares formaciones rocosas de gran tamaño, además del hermoso y extenso paisaje natural con flora y fauna. Adicionalmente, se presta para la práctica del trekking o excursionismo.

Chucuito


En Chucuito encontramos al templo de Santo Domingo, el más antiguo de la región. Fue construido en 1581 y tiene un estilo arquitectónico renacentista. Se enmarca dentro de dos atrios laterales y está precedido de una típica arquería de adobe con techo de teja.


Aquí se encuentra también el templo de Nuestra Señora de la Asunción, patrona de la ciudad. Para admirar su bella arquitectura se recomienda ir a la plaza principal, que aún conserva los pisos originales de ladrillo. 

Lampa


Lampa es conocida también como la Ciudad Rosada por el característico color de sus edificaciones. Se pueden visitar sus casonas ornamentadas en sillar labrado y piedras de la isla de Amantaní. En la zona existen también grandes bosques de queñua, puyas de Raimondi, criaderos de chinchillas, entre otros atractivos.


En esta ciudad se encuentra el templo de Santiago Apóstol, uno de los mejores ejemplos de la arquitectura virreinal en el Perú. Se construyó entre los años 1675 y 1685. En su interior se encuentra una réplica de La Piedad del genial escultor y artista italiano del renacimiento Miguel Ángel.

Complejo arqueológico de Sillustani


Sus chullpas son la morada eterna de la nobleza del altiplano prehispánico. Fueron levantados para albergar los restos funerarios de las principales autoridades del señorío Colla. Las piedras se unen con maestría y encajan a la perfección, lo que las ha llevado a perdurar en el tiempo.


Los mausoleos alcanzan hasta 12 metros de alto y se caracterizan por su base de menor ancho que su parte superior. A poca distancia del complejo arqueológico se encuentra el museo de sitio. Ahí se conservan diversas piezas de las culturas Colla, Tiahuanaco e Inca. El complejo fue declarado Patrimonio Cultural de la Nación en 2003.

Península de Capachica


Su geografía es de singular belleza. Llachón todavía conserva sus costumbres y manifestaciones culturales. Sus principales actividades son la agricultura, ganadería, pesca y artesanía.


Asimismo, es posible convivir y alojarse en casas rurales con las familias del lugar. También se puede navegar con káyac en el lago Titicaca y cuenta con acceso hacia las islas de Taquile y Amantaní.

Pucará


La localidad de Pucará es famosa por su alfarería, especialmente por sus célebres Toritos de Pucará, piezas de cerámica que son colgadas encima de las entradas de las casas como símbolo de protección y prosperidad.


Asimismo, cuenta con diversos museos y atractivos, como el museo Lítico que exhibe un conjunto de monolitos y esculturas hechas de piedra de la cultura Pucará, que han sido clasificados en tres grupos: monolitos, estelas y esculturas zoomorfas.

Juli


En Juli destaca el templo San Juan de Letrán con su estilo arquitectónico renacentista. Su interior guarda esculturas y pinturas de las escuelas española, italiana y cusqueña. Entre ellas, las obras de Bernardo Bitti. La más famosa es el Bautizo de Jesús.


También el templo Nuestra Señora de la Asunción, que pertenece al estilo renacentista. Se puede realizar un recorrido y observar los lienzos de la Escuela Cusqueña, así como murales con motivos de flora y fauna del lugar.

Juliaca


Conocida como Perla del altiplano, en esta notable provincia de Puno, donde se encuentra el aeropuerto Inca Manco Cápac y por donde pasa la vía del ferrocarril Cusco-Arequipa y la Carretera Interoceánica, destacan los siguientes atractivos turísticos de obligada visita:  


Templo de Santa Catalina


Ubicada en el Jirón 2 de Mayo, al costado de la Plaza de Armas de Juliaca, este templo de origen colonial, a cargo de la orden Franciscana, es llamado también Iglesia Matriz o Iglesia blanca de Juliaca. Su construcción se inició en 1649, pero tomó 125 años en ser terminada por diferentes razones, siendo una de ellas el factor económico.


La Iglesia fue construida en su totalidad con sillar, piedra de origen volcánico. Según el testimonio del profesor y autor del libro Temas históricos de Juliaca, Hugo Apaza, el sillar llegó desde las canteras de Lampa y las mismas faldas del Misti.

En 1774, doña Catalina Fernández, de gran solvencia económica, contribuyó para que se concluya el templo. En un inicio el templo iba a llamarse Santa Cecilia, pero en homenaje a la generosa dama cuyo aporte económico fue clave para culminar su construcción, se le dio el nombre de Santa Catalina, el cual permanece hasta nuestros días.


El templo tiene una arquitectura de estilo barroco indigenista y su estructura es de sillar labrado con predominancia del color rojizo que destaca en su portada, cúpula y su imponente campanario. En su interior está decorada con obras de arte colonial como lienzos y esculturas con temática cristiana.

Templo de la Merced


Situado en la Plaza Bolognesi de la ciudad de Juliaca, este templo se construyó en 1889 a base de roca, fierro y cemento. Lo que vuelve única a esta edificación religiosa es que en su construcción predomina el color rosado.

Los devotos de la Virgen de la Merced encargaron su construcción a don Gregorio Moroco L. siendo reinaugurada en 1959 y refaccionada en 1995.


Destaca por tener un solo campanario y su infraestructura externa termina en una cúpula sobre la cual se erige una cruz con centinelas ornamentales. La torre tiene un reloj con cuatro caras circulares que también resaltan. La parte posterior de la iglesia presenta una cúpula con varias ventanas que mantienen iluminado todo el interior de la iglesia. 

Lo que llama la atención en el interior del templo es que sus veleros tienen la forma de sikus, un instrumento musical característico del altiplano, así como otros objetos que están hechos de una madera especial. En 1995 se remodeló también la parte interna del templo.

Galería Artesanal Las Calceteras


Alberga a las más de 50 integrantes de la Asociación Artesanal Las Calceteras, creada hace 56 años, quienes se dedican a la venta de diversos productos artesanales que difunden la cultura local y regional.


Este centro comercial está abierto al público desde las 7 de la mañana hasta las 7 de la noche, todos los días de la semana.

Mirador Cristo Blanco


Inaugurado en 1987, este mirador se encuentra en el lado sureste de la Plaza de Armas de Juliaca, específicamente en la cumbre del cerro Huaynarroque. Se la conoce también como Cristo de Huaynarroque y Santuario de Huaynarroque.

Destaca por la obra de arte plasmada en concreto armado, que representa la imagen de Jesucristo con los brazos extendidos, palmas al infinito y con su clásica túnica cuyos autores son los artistas Víctor Luján y Miguel Arenas 


Al pie de la gigantesca efigie se encuentra un mirador desde donde se puede contemplar gran parte de la ciudad de Juliaca y los elementos naturales y culturales de la meseta andina que se eleva sobre los 3,810 metros sobre el nivel del mar. Para llegar a este atractivo turístico es tradicional subir primero al cerro Espinal para recoger las espinas y luego al Cristo Blanco, con el propósito de dejarlas como ofrendas en el pequeño santuario erigido al pie de la efigie.


(FIN) LZD/MAO


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Publicado: 14/7/2026