Machu Picchu obtuvo también la distinción Atracción turística líder en el mundo en siete ediciones: 2017, 2018, 2019, 2021, 2022, 2023, 2024 y 2025 en la edición global de los World Travel Awards, premios conocidos como los Óscar del turismo mundial.
Arequipa
Conocida como la Ciudad Blanca por su arquitectura esculpida en sillar, Arequipa resplandece favorecida por un clima siempre soleado todo el año y un cielo azul que invitan a caminar y admirar la belleza de sus monumentos y de su bella campiña.

Además de su hermosa plaza de Armas, el visitante se cautiva con el monasterio de Santa Catalina, uno de los principales atractivos turísticos de la ciudad de Arequipa. Su belleza arquitectónica es impresionante y es el mejor ejemplo del esplendor del Perú virreinal.

Construido para albergar a las hijas de las familias más distinguidas de la ciudad con vocación religiosa, el monasterio fue inaugurado como un convento de clausura absoluta, y así se mantuvo hasta 1970. Ocupa un área aproximada de 20,000 metros cuadrados y su distribución es similar a la de los primeros barrios de Arequipa.
En la plaza de Armas destaca la imponente Basílica Catedral, considerada como uno de los principales monumentos religiosos del siglo XVII en Arequipa. Se construyó en gran parte con sillar, piedra de origen volcánico, y posee bóvedas de ladrillo. Fue destruida por un incendio en 1844 y reconstruida en 1868 por el arquitecto arequipeño Lucas Poblete.

Si se desea tener una vista panorámica de la ciudad de Arequipa, de su bucólica campiña y de sus tres volcanes tutelares: Misti, Chachani y Pichu Picchu, lo mejor es acudir a los miradores de Yanahuara, Sachaca, Chilina, La Rinconada y Patapampa. En todos ellos el ingreso es libre.

El mirador de Yanahuara se ubica a 2 kilómetros del centro de Arequipa. Construido a mediados del siglo XIX y a la que se accede subiendo unas escalinatas, destacan sus arcos construidos con sillar y que llevan grabadas frases que rinden homenaje a la Ciudad Blanca. A unos pasos de allí está la plaza principal, donde se levanta una hermosa iglesia construida en el 1750, así como un conjunto de viviendas construidas, al igual que el templo, con sillar.
Por su parte, el mirador de Sachaca, ubicado en el distrito del mismo nombre y construido en un cerro rodeado de vegetación, tiene una estructura formada por cinco pisos a los que los visitantes pueden subir para obtener una amplia vista de la ciudad.

También puede visitarse el mirador de Chilina, en el distrito de Cayma y junto al río Chili, rodeado de abundantes áreas verdes. Permite una vista del norte de Arequipa y también de la reserva ecológica de Chilina. Finalmente, están los miradores de La Rinconada y Patapampa. El primero de ellos se encuentra en el pueblo de Carmen Alto, a tan solo seis kilómetros de la Plaza de Armas de Arequipa e ideal para apreciar la ubérrima campiña. En tanto, el segundo es el más alto de los miradores con una altitud de 4,500 metros sobre el nivel del mar y es ideal para apreciar no solo la ciudad sino también la belleza de grandes nevados como el Walka Walka, el Ampato y el Sabancaya.
Visitar un mercado tradicional puede ser una experiencia turística inolvidable. Y la ciudad de Arequipa ofrece algunos de estos centros de abastos donde además de su emblemática construcción que les valió a algunos de ellos ser declarados Patrimonio Cultural de la Nación, brindan la ocasión de comprar bellas artesanías y degustar potajes típicos que cautivarán el paladar y a precios módicos.

Entre los mercados tradicionales emblemáticos destacan el mercado de San Camilo, el más antiguo de Arequipa, inaugurado hace más de 140 años y localizado a solo unas cuadras de la Plaza de Armas; y el mercado de la Antiquilla, ubicado en el distrito de Yanahuara, de estilo arquitectónico neo renacentista de finales del siglo XIX y fachada construida con sillar, lo que le valió ser declarado monumento integrante del Patrimonio Cultural de la Nación.

También destacan los mercados de San Antonio, ubicado en el distrito de Miraflores, cuenta con alrededor de 85 puestos de frutas, verduras, abarrotes y comida; y el Mercado Artesanal del Fundo El Fierro, cerca de la iglesia de San Francisco, en pleno centro histórico, que se caracteriza por sus portales coloniales y una tradicional plazuelita. Alberga varios puestos artesanales donde se puede comprar desde carteras, ponchos y diversos souvenirs hasta arte típico arequipeño.
Otra joya de arquitectura religiosa situada en uno de los costados de Plaza de Armas es la iglesia de La Compañía, una edificación levantada en 1590 que destaca por sus muros de piedra blanca y el hermoso juego de relieves que decoran su fachada barroca.

Al visitarla se recomienda también apreciar su fachada lateral, de menor magnificencia que la principal, pero también rica en relieves y detalles. En el interior destaca una pausa en la Capilla de San Ignacio, una hermosa muestra del arte arequipeño, con coloridas ornamentaciones que recrean un escenario tropical.
Una visita a la Ciudad Blanca no puede culminar sin visitar la Casona del Moral, predio del siglo XVIII que constituye uno de los monumentos arquitectónicos más antiguos e importantes del barroco en la ciudad de Arequipa. La casa debe su nombre a un antiguo árbol de moras que crece en su patio principal. Posee muebles de la época colonial y republicana.

La portada en sillar constituye una obra de arte en la que se aprecian figuras cuidadosamente talladas. Por ejemplo, una corona sobre un escudo es sostenida por dos ángeles, mientras que el escudo se compone de un castillo, un ave, un puma y dos llaves cruzadas. Asimismo, destaca un salón con mapas antiguos de América pertenecientes al siglo XVI.
Para conocer uno de los tesoros de la arqueología arequipeña hay que visitar el Museo Santuarios Andinos, recinto cultural de la Universidad Católica de Santa María, cuyo mayor atractivo es la Dama de Ampato, más conocida como la momia Juanita. Se trata del cuerpo de una adolescente, de 12 o 14 años, enterrada en la época Inca, que fue encontrada en la cima del volcán Ampato por el andinista Miguel Zárate, el arqueólogo José Chávez y el antropólogo Johan Reinhard, el 8 de setiembre de 1995.

Según los especialistas, es muy probable que la adolescente, cuyos restos fueron hallados congelados en la cumbre del mencionado nevado, haya muerto de un golpe en la sien con una macana de granito de cinco puntas, como parte de una ofrenda al Apu Ampato hace unos 500 años.
También destaca en la ciudad de Arequipa el molino de Sabandía, conocido como la “Puerta suroriental de Arequipa”, corresponde a una localidad situada a ocho kilómetros al sureste del centro histórico de la Ciudad Blanca, en medio de la idílica campiña surcada por vertientes de aguas cristalinas que emanan de los cercanos volcanes.

Su mayor atractivo turístico corresponde al Molino de Sabandía, monumento colonial construido en 1785, que por siglos fue el abastecedor de harina de la ciudad, una obra patrimonial hoy en día restaurada, manteniendo sus blancos muros de sillar, bóvedas, gárgolas y balcones.
Otro atractivo turístico importante es la Mansión del Fundador, predio localizado a nueve kilómetros de la ciudad de Arequipa y construido en sillar al borde de un acantilado. Es una de las casonas o mansiones más importantes y tradicionales de la región. El ingreso principal está compuesto por un zaguán de techo abovedado, seguido por un amplio patio principal sobre el que se abren las ventanas y puertas de las habitaciones.

El conquistador y fundador de Arequipa, Manuel de Carbajal, la mandó construir para su hijo. Más tarde, en 1785, pasó a ser propiedad de don Juan Crisóstomo de Goyeneche y Aguerreverre, quien la remodeló dándole las características señoriales que hoy se aprecian.

La visita a la región Arequipa se corona con un recorrido por el valle del Colca y su emblemático cañón. Con una profundidad estimada en 4,160 metros en el sector de Canco, distrito de Huambo, provincia de Caylloma, el Cañón del Colca ostenta una cautivante geografía y gran biodiversidad que atraen cada año a miles de visitantes.

Además de la inolvidable experiencia de apreciar la inmensidad del paisaje y la oportunidad de apreciar el majestuoso vuelo de cóndores, las aves más grandes de los Andes, los visitantes destacan la riqueza cultural de las poblaciones que habitan en las proximidades del Cañón del Colca y que conservan su herencia cultural a través de su idioma, vestimenta, gastronomía, artesanías diversas, costumbres ancestrales y festividades.

El Cañón del Colca y los volcanes de Andagua fueron declarados por la Unesco, el 17 de abril de 2019, como Geoparque Mundial, el primero del Perú y el tercero de Sudamérica.

Para completar la visita a la región Arequipa es fundamental conocer la Ruta del Sillar. Con una extensión de 2 kilómetros de longitud, la Ruta del Sillar es uno de los mayores atractivos de la región. Es un impresionante destino donde se puede apreciar todo el proceso de extracción y labrado al detalle que se realiza con esta roca volcánica cuyo color blanco brillante le confiere a Arequipa el nombre de Ciudad Blanca.

El recorrido viene acompañado con visitas a magníficos escenarios naturales cuya formación geológica se debe también a esta maravillosa roca. El recorrido es organizado por el Centro de Investigación, Educación y Desarrollo de Arequipa (CIED) y comprende visitas a las canteras de Añashuayco, Cortadores y Culebrillas, ubicadas en las afueras de la ciudad. El recorrido incluye caminatas seguidas de hasta 40 minutos de duración.

En estos lugares, el visitante quedará maravillado con la gran cantidad de esculturas, escudos, utensilios y muchas otras piezas trabajadas en sillar. Uno de los puntos más visitados es el Sillar Rosado, un cañón que, gracias a la particular combinación de arena, roca, sillar y los efectos de la luz solar, refleja en sus estructuras un cautivador color rosa. El paseo se complementa con una demostración de corte y labrado de bloques de sillar por parte de los esculpidores locales.
Para llegar a la Ruta del Sillar, se debe tomar un colectivo desde el Paradero la Curva, ubicado frente al centro comercial Plaza Norte, en la Ciudad Blanca.
Ayacucho
Ayacucho es un crisol de cultura, historia, arte popular y naturaleza. Su capital Huamanga nos invita a recorrer sus calles, casonas e iglesias coloniales como la basílica catedral y el templo de Santo Domingo. Asimismo, disfrutar de sus fiestas llenas de color y sincretismo religioso; así como conocer la destreza de sus artesanos herederos de una tradición cultural ancestral enriquecida con el paso tiempo.
Si bien la provincia de Huamanga se fundó en el siglo XVI con el nombre de San Juan de la Frontera, la ciudad de Huamanga fue creada recién el 15 de enero de 1825.

El centro histórico de Ayacucho alberga una serie de monumentos históricos y religiosos que constituyen su sello emblemático como una ciudad importante que desborda cultura y que aspira con justa razón a ser Patrimonio de la Humanidad.

Construida en el siglo XVII y ubicada en la Plaza de Armas de Ayacucho, la Basílica Catedral cuenta con diez retablos bañados en pan de oro y está consagrada a la Virgen de las Nieves. Combina elementos renacentistas y barrocos. La sobriedad de su fachada contrasta con la riqueza interior. Ahí se encuentran los famosos retablos de Nuestra Señora de Socos, del Señor de Burgos y del Niño Llorón, historias que figuran en Las Tradiciones Peruanas de Ricardo Palma.
Las edificaciones que rodean la plaza corresponden a los siglos XVI y XVII. Se caracterizan por las arquerías de piedra en el primer nivel, pilares con balaustres en el segundo nivel y techos de tejas de arcilla roja.

En el perímetro se encuentran casonas encaladas o con piedra blanca expuesta, así como las sedes de la Municipalidad de Ayacucho, la Gobernación de Ayacucho, la Corte Superior de Justicia y la Universidad Nacional de Huamanga.
Otro atractivo de infaltable visita es el Arco del Triunfo o de San Francisco, construido en 1910 en conmemoración de la victoria en el Combate del 2 de Mayo de 1866 contra las fuerzas españolas que intentaban reconquistar sus antiguas colonias. Posteriormente fue remodelado con motivo del centenario de la Batalla de Ayacucho. Está ubicado en la tercera cuadra del jirón 28 de Julio.

También es relevante una visita a la Casa Castilla y Zamora, sede principal de la Universidad Nacional de San Cristóbal de Huamanga. Antes fue sede del Palacio Arzobispal y el obispo Cristóbal de Castilla y Zamora la cedió para que sirviera de claustro universitario. Está ubicada en el Portal Municipal 50, Plaza de Armas.
Para quienes desean conocer donde se originó el poblamiento del Perú, hace 20,000 años, deben llegar al complejo arqueológico de Pacaycasa, donde se encuentra la cueva de Piquimachay. Allí se encontraron los artefactos líticos más antiguos del país, asociados a huesos de fauna extinguida (mastodontes, tigres dientes de sable y camélidos).

También se encuentran en ese lugar los restos de la gran ciudad preinca de Wari, capital de la cultura del mismo nombre, que habría albergado una población de 55,000 habitantes. Otro sitio arqueológico es Tablapampa, perteneciente a la cultura preinca Huarpa.
En una visita a la región Ayacucho es infaltable conocer la Pampa de la Quinua, en el Santuario Histórico de la Pampa de Ayacucho, creado el 14 de julio de 1980 y escenario de la célebre Batalla de Ayacucho, el 9 de diciembre de 1824, que selló la independencia de América del Sur del dominio colonial español.

El santuario está emplazado en una planicie elevada y de cierta pendiente a 3,350 metros de altitud. Debido a su privilegiada ubicación geográfica, es un mirador natural desde donde se puede observar los paisajes de la campiña ayacuchana.
En Huanta se puede conocer los complejos arqueológicos Azángaro, Tinyaq, Molinuyoq, Laupay y Sinuarpampa, donde se encuentra una piedra gigante en forma de cóndor. Por su clima cálido templado, Huanta es conocida también como La Esmeralda de los Andes. Es la segunda ciudad más poblada de la región y constituye el nexo principal con la zona del Valle de los Ríos Apurímac, Ene y Mantaro (Vraem).
La visita a la región Ayacucho se completa con la Ruta encantada de los cóndores, nueva ruta turística, iniciativa del Patronato Pikimachay junto a la sociedad civil, la empresa privada e instituciones públicas, que ofrece a los visitantes una experiencia vivencial inolvidable a través de un recorrido por extensos y mágicos paisajes, andenes, bosques de piedras y un impresionante avistamiento de cóndores, las aves voladoras más grandes del mundo y protagonistas de este cautivante destino turístico.
El valle del Sondondo, ubicado a ocho horas de la ciudad de Huamanga, está conformado por los distritos de Cabana, Carmen Salcedo, Chipao, Aucará, Huacaña y Santa Ana de Huaycahuacho, donde existe un sistema de andenería y sitios arqueológicos que constituyen una valiosa herencia de las civlizaciones Wari, Chanka e Inca que habitaron estas y otras provincias de la región Ayacucho.
Chiclayo
Chiclayo, conocida también como la Ciudad de la Amistad, gracias al carácter hospitalario y servicial de sus habitantes, es una de los destinos culturales más importantes del norte peruano y este 2026 será uno de los sitios estelares de la visita pastoral del Papa León XIV.

Destaca su Catedral, conocida como Santa María, de estilo neoclásico y construida en 1869 siguiendo el diseño y planos del célebre arquitecto francés Gustavo Eiffel. El pórtico principal es de dos cuerpos, sostenido el primero por columnas toscanas que se anteponen a los tres arcos de entrada. El segundo pórtico presenta capiteles corintios y se aprecian balcones o miradores. A ambos lados de la fachada destacan campanarios rematados con pequeñas cúpulas. En su interior, dividido en tres sectores, destaca la hermosa talla del Cristo Pobre y la Casa de Antonio.

Otro edificio importante es el Palacio Municipal, que se levanta en el ala norte del parque principal, ubicado en la calle San José 823. Construido en 1919, costó algo más de 30,000 libras de oro de la época. Tiene un estilo republicano con amplios ventanales y puertas de fierro forjado. Fue destruido en gran medida por un incendio en octubre de 2006 y luego restaurado. En la actualidad funciona como museo.

La Plaza de Armas fue construida en dos tramos. Cuenta con una pileta provista de tres válvulas de agua que dan origen a tres chorros de agua que forman la bandera del Perú. En los alrededores se encuentran la Catedral, el Palacio Municipal, los antiguos Cine Teatro Tropical y Colonial, así como edificios republicanos donde actualmente funcionan dependencias públicas y negocios diversos.

Otro escenario importante de la ciudad de Chiclayo es la plazuela Elías Aguirre, ubicada entre las calles Elías Aguirre y San José. Lleva el nombre del héroe que sucumbió junto al almirante Miguel Grau en el combate de Angamos, durante la Guerra del Pacífico, el 8 de octubre de 1879. Se trata de la primera plaza que divisaba el viajero cuando bajaba del tren en la estación de ferrocarril de Eten. La plazuela es obra del escultor peruano David Lozano y su construcción data de 1924.

También resulta interesante visitar es la biblioteca municipal José Eufemio Lora y Lora. Cuenta con una de las mejores infraestructuras de su tipo en el Perú. La colección de libros que posee supera los 50,000 títulos.

Además de la Catedral, destacan iglesias como la capilla La Verónica, localizada en la calle Torres Paz 294. Fue construida a fines del siglo XIX y declarada monumento histórico nacional en 1987. El altar mayor y el retablo adyacente presentan un revestimiento de plata y pan de oro.

Otro notable templo es la Basílica San Antonio, construida en 1949 y se ubica entre la calle Torres Paz y la avenida Luis Gonzáles. Bautizada con el nombre de San Antonio de los Padres Descalzos de Chiclayo, posee una arquitectura moderna y sencilla. La nave principal es bastante amplia, presenta arcos de medio punto y en su altar mayor destaca el Cristo Crucificado articulado, que es una escultura en madera policromada que se mueve y es muy venerada por los feligreses católicos de Chiclayo.

Al llegar Chiclayo es imprescindible visitar los museos que han convertido a esta provincia y a la región Lambayeque como el más importante destino peruano en el ámbito arqueológico y museográfico.

El museo más sobresaliente es Tumbas Reales de Sipán, ubicado en la ciudad de Lambayeque e inaugurado el 8 de noviembre de 2002. Conserva las osamentas y ajuar funerario con más de 600 piezas de oro, plata y piedras preciosas pertenecientes al Señor de Sipán, poderoso jerarca mochica que gobernó en el siglo III d.C., descubiertos por los arqueólogos Walter Alva y Luis Chero Zurita, en 1987.

Es el más visitado de Lambayeque y uno de los más concurridos del Perú, llegando a recibir más de 180,000 personas en 2018. Dada su importancia como patrimonio y descubrimiento arqueológico, comparado con el faraón egipcio Tutankamón, se han realizado exhibiciones del Señor de Sipán en diversos países del mundo.
Otros museos emblemáticos son Brüning, Sicán, Túcume, Huaca Rajada-Sipán y Chotuna Chornancap, los cuales, al igual que Tumbas Reales de Sipán, vienen siendo cada vez más visitados por la población, gracias a la Ley N° 30599 y la iniciativa Museos Abiertos del Ministerio de Cultura.
Ello permite el ingreso gratuito, el primer domingo de cada mes, a estos recintos y a sitios arqueológicos donde también se organizan entretenidas actividades culturales.
Trujillo
Es otra de las bellas urbes del norte peruano, con siglos de historia y cultura, así como un estupendo clima por el que se la conoce como la Ciudad de la Eterna Primavera.

Fundada el 5 de marzo de 1535, la ciudad de Trujillo destaca por su plaza de Armas, la más grande del Perú. Es el epicentro del centro histórico y monumental de la ciudad. En su perímetro se encuentran la Catedral y el Palacio Municipal de Trujillo. El 29 de diciembre de 1820 fue escenario de la proclamación de la independencia por José Bernardo de Torre Tagle, siguiendo la disposición del libertador José de San Martín.

El 4 de julio de 1929 se inauguró en la parte central de esta plaza el Monumento a la Libertad, una escultura de estilo barroco hecha de mármol, obra del artista alemán Edmund Müller. Otros atractivos culturales importantes de Trujillo son los siguientes:
Plazuela El Recreo
Se ubica en la cuadra 8 de la calle Pizarro, en el centro histórico de Trujillo. Allí se llevan a cabo espectáculos culturales y en marzo de 2012 fue el escenario del Festival del Libro de Trujillo. En el centro de la plaza se ubica una fuente de mármol de estilo barroco italiano que previamente estaba en la Plaza de Armas de Trujillo y que fue trasladada en la década de 1930.

Alrededor de la fuente hay cuatro estatuas distribuidas en cada esquina. Esta plaza fue declarada Patrimonio Cultural de la Nación por el entonces Instituto Nacional de Cultura (hoy Ministerio de Cultura).
Monasterio El Carmen
Edificado en 1759, es uno de los mejores conjuntos arquitectónicos de la ciudad. Está compuesto por un templo y un convento de dos claustros. La pinacoteca alberga una importante colección de aproximadamente 150 lienzos, en su mayoría de los siglos XVII y XVIII.

Destacan especialmente lienzos de las escuelas quiteña y flamenca. Se encuentra en la intersección de las calles Colón y Bolívar.
Casa del Mariscal de Orbegoso
Esta casona conserva el carácter tradicional virreinal, marcado por los pisos empedrados, las puertas con imágenes labradas y los salones dispuestos en un elevado terraplén.

En sus salas se exhiben importantes colecciones de muebles, platería, lienzos y espejos. Asimismo, se presentan exposiciones temporales. Está localizado en el jirón Orbegoso 553.
Casa de la Emancipación
En este predio, ubicado en el jirón Francisco Pizarro 610, José Bernardo de Torre Tagle preparó la declaratoria de la independencia de Trujillo. También fue sede del Primer Congreso Constituyente y después la casa de gobierno del presidente José de la Riva Agüero.

Es también conocida como el Santuario Cívico de Trujillo y en ella se realizan exposiciones. En las salas interiores se exhibe actualmente el original de la Real Cédula, firmada en Valladolid por el emperador español Carlos V, el 7 de diciembre de 1537, que otorga el escudo de armas a la ciudad de Trujillo.
Chan Chan
Ubicada a unos 5 kilómetros al noroeste de la ciudad de Trujillo, en el valle de Moche, este centro urbano capital del reino Chimú constituye la ciudad de barro más grande de América prehispánica. En 1986, Chan Chan fue declarada Patrimonio Cultural de la Humanidad por la Unesco.

Con una superficie original más de 20 kilómetros cuadrados, desde las proximidades del puerto de Huanchaco hasta el cerro Campana, los arqueólogos estiman que albergó a más de 100,000 personas. En su estructura se distinguen plazas, viviendas, depósitos, talleres, calles, murallas y templos piramidales. Sus enormes muros están profusamente decorados con relieves de figuras geométricas, estilizaciones zoomorfas y seres mitológicos. El recorrido por el sitio arqueológico se complementa con la visita al Museo de Sitio.
Huacas del Sol y de la Luna
Constituyen un complejo arqueológico de adobe ubicado a cinco kilómetros al sur de Trujillo, en el distrito de Moche, y representó físicamente la capital de la cultura mochica desde el siglo I a.C. hasta el siglo IX d.C.

La Huaca del Sol es un edificio en forma de pirámide escalonada de unos 43 metros de altura. Cuenta con 5 grandes terrazas, la mayor de 80 metros de longitud, con una base de 228 de largo por 136 de ancho y 18 metros de altura. Está coronada por una pirámide de 23 metros de alto que tiene una base cuadrangular de 103 metros por cada lado. Esta edificación fue el centro político administrativo de esta cultura y de vivienda para la alta sociedad moche.

A medio kilómetro de la Huaca del Sol se encuentra la Huaca de la Luna, construcción que destaca por tener templos que fueron superpuestos y construidos en diferentes períodos. Tiene una base cuadrada de 87 metros de lado y una altura de 21 metros. En su plataforma superior se levantaba una serie de salas decoradas con figuras humanas.
Huanchaco
Es el balneario más importante de la ciudad de Trujillo. En la playa se aprecian los caballitos de totora, ancestrales embarcaciones de las culturas mochica y chimú que se utilizan hasta la actualidad para la pesca y que deben su nombre a su original diseño y a la fibra vegetal con la que se elaboran. Gracias a sus grandes olas, Huanchaco es una de las playas preferidas por los amantes de la tabla hawaiana.

En este balneario, ubicado a 13 kilómetros al noroeste de la ciudad de Trujillo, el
Papa Francisco ofició, el 20 de enero de 2018, una multitudinaria celebración eucarística, en el marco de su visita pastoral al Perú.
Junín
Este departamento vecino de Lima y punto neurálgico en la sierra central, es otro de los destinos culturales de imprescindible visita dado que posee una ingente cantidad de atractivos pletóricos de historia, monumentos, artesanía, música, danzas y otras expresiones de cultura viva que atraen a los visitantes.

En Junín destacan sus provincias Jauja, una de las capitales históricas del Perú, que cuenta como principales atractivos su plaza de Armas y su iglesia matriz, así como la capilla de Cristo Pobre, réplica de la famosa capilla Notre Dame de la ciudad de París, capital de Francia.

En las afueras de la ciudad se encuentran los restos arqueológicos de Tunanmarca y la hermosa laguna de Paca, bordeada por bosquecillos de totora y recreos de esparcimiento turístico.

Para quienes quieren quedar maravillados con campos llenos de flores multicolores pueden visitar la provincia de Tarma, reconocida con justa razón como Perla de los Andes y Valle de las flores, gracias a su paradisiaco paisaje campestre con extensas plantaciones de flores y hierbas aromáticas que alegran el espíritu y disipan cualquier síntoma de estrés.

Tarma posee una amplia oferta turística en la que destacan su arquitectura colonial, complejos arqueológicos prehispánicos, paisajes naturales y sabrosa gastronomía. En la plaza de Armas de Tarma se encuentran la catedral de Santa Ana, el Centro Cultural Fortunato Cárdenas y la capilla del Señor de la Cárcel.

Otro atractivo religioso es el convento de las Hermanas Clarisas. En las afueras de Tarma se ubican el centro arqueológico de Tarmatambo, los andenes de Vitoc Anta, el santuario del Señor de Muruhuay, la gruta de Mamahuari en Huaricolca, un tramo del Camino Inca en La Unión, y la gruta de Huagapo en Palcamayo.

Los artesanos de San Pedro de Cajas son famosos por sus alfombras florales que se manifiestan en todo su esplendor durante la celebración de la Semana Santa.

Otra provincia a visitar es Concepción, donde destaca el histórico convento de Santa Rosa de Ocopa, fundado en 1725. Una maravilla cultural y turística que atesora libros de los siglos XVI, XVII y XVIII y en su pinacoteca lienzos de la escuela huamanguina y cusqueña. Su biblioteca conserva cerca de 20,000 volúmenes. En el convento también se ubica el Museo de Historia Natural de la Selva, que muestra el trabajo científico y cultural realizado por los padres franciscanos.

En la provinica de Concepción el viajero puede visitar también el complejo turístico Piedra Parada, el mirador de la Virgen Inmaculada Concepción, de 35 metros de altura y desde donde se puede observar la majestuosidad del Valle del Mantaro.

Por su parte, en la provincia de Chupaca destaca la cruz tallada en piedra llamada Cani Cruz, que data de 1534 y es la señal religiosa más antigua que se tiene en el país.

Está hecha de piedra caliza, en la que se ha tallado las imágenes de Cristo y de la Virgen del Rosario, como parte de la labor realizada por el Tribunal de la Santa Inquisición en América.

En la provincia de Huancayo, donde se encuentra la ciudad del mismo nombre que es capital del departamento de Junín y cuyos pobladores son considerados los más felices del Perú, lo que se expresa en su música, sus danzas, la celebración de sus festividades y la forma cómo emprenden los retos.

En la ciudad de Huancayo resaltan su plaza principal, llamada Plaza Constitución, donde se encuentra su iglesia, elevada a la categoría de Catedral por Bula del Papa Pío XII, construida con un estilo neoclásico y en cuyo interior se conservan pinturas de la Escuela Cusqueña.

También destacan la plaza Huamanmarca, la más antigua de la ciudad, el Parque de la Identidad Huanca, el Cerrito de La Libertad, mirador natural ubicado a un kilómetro al este de la ciudad y desde donde se observa un excelente panorama de gran parte del valle del Mantaro.

Otros destinos culturales de obligada visita son Cochas Chico y Cochas Grande, anexos del distrito de El Tambo, ubicados a once kilómetros al noreste de Huancayo. Son pueblitos pintorescos cuyos habitantes se dedican al burilado de mates, frutos parecidos a la calabaza.
