La anchoveta, considerada una de las especies más importantes del ecosistema marino peruano y pilar de la actividad pesquera nacional, enfrenta un escenario de incertidumbre ante el avance del fenómeno de El Niño y el progresivo calentamiento de las aguas del océano frente a las costas del país.
El también vocero de la Comisión Multisectorial encargada del Estudio Nacional del Fenómeno El Niño (Enfen), sostuvo que la anchoveta, especie característica de aguas frías, es una de las más sensibles a estas alteraciones. Cuando las temperaturas aumentan, los cardúmenes buscan zonas más adecuadas para sobrevivir. Inicialmente, se acercan a la costa en busca de aguas más frías; posteriormente, se desplazan a mayores profundidades y, si el calentamiento persiste o se intensifica, migran hacia el sur del litoral peruano.
Vásquez precisó que estos desplazamientos no significan una desaparición de la especie. Por el contrario, constituyen mecanismos de adaptación para encontrar condiciones favorables de alimentación y reproducción.

“Esto no quiere decir que la anchoveta haya muerto o desaparecido. Lo que ocurre es que busca refugio en zonas donde las condiciones ambientales son más adecuadas para su supervivencia”, aseveró.
Impacto en el ecosistema marino
El especialista explicó que la modificación de la distribución de la anchoveta tiene efectos directos sobre todo el ecosistema marino. Al ser una especie clave en la cadena alimenticia, numerosos peces, aves y mamíferos marinos dependen de ella como fuente principal de alimento.
Durante eventos de El Niño, la reducción temporal de anchoveta en determinadas zonas provoca cambios en la disponibilidad de recursos para otras especies, al tiempo que favorece la llegada y expansión de organismos propios de aguas cálidas.

Entre los recursos que suelen incrementarse durante estos episodios figuran diversas especies de túnidos, así como la zamaza —conocida también como anchoveta blanca—, la sardina redonda y el bonito, especialmente en la zona norte del país.
Estas especies representan alternativas para la actividad pesquera en momentos en que la anchoveta modifica su distribución habitual.
Cambios en la temperatura del mar
El calentamiento registrado frente a las costas peruanas responde, entre otros factores, al debilitamiento de los vientos asociados al anticiclón del Pacífico Sur, fenómeno que facilita el acercamiento de aguas cálidas oceánicas hacia el litoral.
A ello se suma el desplazamiento hacia el sur de aguas ecuatoriales cálidas provenientes del norte, generando condiciones que alteran significativamente el hábitat de los recursos marinos en toda la franja costera.

Las mediciones recientes muestran anomalías térmicas importantes en distintas zonas del litoral. Frente a Paita, por ejemplo, se han registrado anomalías de hasta seis grados centígrados por encima de lo normal, mientras que áreas cercanas a Chimbote, Callao y San Juan presentan incrementos cercanos a los cuatro grados.
Recurso estratégico para la economía
La anchoveta es considerada el principal recurso pesquero del Perú y uno de los más abundantes del planeta. Su aprovechamiento sostiene la industria de harina y aceite de pescado, actividad que genera miles de empleos directos e indirectos y aporta significativamente a las exportaciones nacionales.
Por ello, el seguimiento de las condiciones oceanográficas y del comportamiento de esta especie resulta fundamental para anticipar posibles impactos del fenómeno de El Niño sobre la actividad pesquera y adoptar medidas de manejo que permitan proteger el recurso y garantizar la sostenibilidad de la pesca en el país.

Por último, Vásque afirmó que la evolución del fenómeno climático durante los próximos meses será determinante para conocer la magnitud de los cambios en el ecosistema marino peruano y sus efectos sobre una de las especies más emblemáticas y estratégicas del mar peruano.